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Tokyo Bomb

Summary:

Tokyo Revengers x ¡Personaje femenino demonio de las bombas original!

Hanagaki Kiku es la humana-demonio de las Bombas. Curiosamente, no ha renacido en su mundo anterior, sino en un mundo humano diferente, uno que no estaba acostumbrado a los demonios.

Ahora que vive en un mundo desprotegido de los demonios, debe proteger a sus humanos, especialmente a su hermano menor, Hanagaki Takemichi. Sería una mala dueña si no lo hiciera. Dado que este es su único objetivo en la vida, además de causar caos (debido a su naturaleza demoníaca), termina enredada en la vida de pandillas de su hermano y sus amigos.

VERSIÓN EN ESPAÑOL.

(La etiqueta de Chainsaw Man se usa solo para referencias a la historia y los personajes de esa serie; los personajes de Chainsaw Man no influirán significativamente en esta historia).

Chapter 1: Prólogo.

Chapter Text

En un callejón sucio y desolado de las calles de Tokio, se encontraba una bebé desnuda en el suelo. La acababan de abandonar hace no mucho pero extrañamente la bebé no lloraba, sino que estaba embobada, mirando a la nada recordando su vida anterior como demonio, así como lees.

Una de las reglas principales sobre la reencarnación de los demonios era que al morir y reencarnar, ya fuera en el mundo humano o en el infierno, es que no recordaría nada de su vida anterior, siendo totalmente un ser nuevo y distinto, su propia persona por así decirlo. Ya que, en sí no se trataba de ser la reencarnación del demonio anterior, sino que eran la encarnación viva de un miedo.

Entonces ¿por qué era capaz de recordar su vida anterior como el híbrido bomba?... Aunque técnicamente no era su vida, tenía los recuerdos de Reze después de fusionarse con ella, así que ella fue “bomba”, el demonio y no “Reze”, la humana que se fusionó con el demonio de las bombas.

Ohhhhhhh, ahora todo tenía más sentido, ella había sido un demonio en su vida anterior y cuando su humana murió parece que también la mataron a ella en aquel callejón poco después… Puta Control Devil.

Parece que al ya haber muerto como demonio ahora le tocaba renacer en el mundo humano, y al parecer había tenido la suerte de volver con un cuerpo humano y no como un estúpido perro o algo así como motosierra.

… Ah, pero estaba en medio de un callejón, la habían abandonado recién nacida… ¿y ahora qué?

Sin nada más que hacer se puso a llorar con todas sus fuerzas, su otra opción era explotar el callejón pero no quería que un devil hunter la matara recién nacida, total, algún humano la cuidará un tiempo y dentro de unos meses mientras el miedo por las bombas se siga expandiendo por las zonas en guerra ella crecerá.

 


 

Al final, una pareja humana la encontró, y después de muchos procesos humanos aburridos se quedaron con ella, bien.

La pareja le dio un nombre humano, “Kiku”, la flor de crisantemo le recordaba a una explosión, así que le gustó. Su nombre humano ahora era Hanagaki Kiku.

La estuvieron cuidando durante varios meses, al principio la humana-demonio pensó que crecería rápidamente asustando a los humanos que cuando se dieran cuenta de su naturaleza la echarían a la calle, pero no, ella estaba creciendo a un ritmo increíblemente lento, crecía a una velocidad humana.

Pero esa no fue la parte que más la descolocó, no, lo que más la desconcertó era que no presenció ni un solo ataque de demonios, ni cerca de ella ni en las noticias humanas.

Bueno, ya se preocupará por eso más tarde, por ahora disfrutaría del cariño que la pareja humana le ofrecía, el demonio no era capaz de reconocerlo pero como muchos demonios hacían en secreto, anhelaba conexiones y cariño. Por ahora, se aprovechará de la ignorancia de estos humanos para recibir todos los abrazos y elogios posibles.

—¡Mi pequeña Kiku-chan es tan inteligente!

Ja, por supuesto que era inteligente, humana estúpida, después de todo tenía los recuerdos de su vida anterior, no era nada sorprendente que fuera capaz de formar frases con solo unos meses. Practicará sus habilidades del lenguaje solo para que la humana viera lo inferior que era en comparación con ella.

—Je ¿Kiku-chan eres una niña de papá, verdad? Te encanta que papá te lance por los aires.

No te enaltezcas, hombre humano, solo le gustaba que la lanzara por los aires porque le recuerda a sus peleas aéreas. Así que vamos, lánzala más alto.

—¡Mi pequeña Kiku-chan es la niña más inteligente y guapa del mundo, todos los chicos estarán detrás de ella cuando sea mayor!

¿Por qué demonios querría que unos humanos se fijarán en ella? Solo le traerán dolores de cabeza. Podía soportar a la pareja humana pero ¡No más!

— ¡Hakari, no digas eso! No quiero pelear con un puñado de imbéciles que me la quieran quitar. Suficiente tengo con saber que algún día un tipo se presentará en la puerta y me llamará suegro… grrrr solo espero que no sea un pandillero de esos.

¿Ah? Si acaso te tendré que defender yo, padre humano estúpido, ni siquiera eres capaz de abrir mis potitos. Además ¿por qué especifica "pandillero"?

Incluso un día la llevaron a conocer a una bola de carne humana, no hacía nada, solo rodaba por el suelo y babeaba, la bola de carne la seguía a todos lados.

—¡Mira, mira! ¡A Masaru-kun le encanta su prima!

¿La bola de carne estaba relacionada con los humanos? Bueno, entonces tendrá que soportarlo hasta que crezca, así que de ahora técnicamente le pertenecía.

Ne, ne, Kiku-chan vas a tener un hermanito ¡vas a ser hermana mayor!

La pareja humana estaba extasiada de la alegría, ellos siempre soñaron con tener dos hijos pero tuvieron varias complicaciones médicas, al principio creyeron que lograr adoptar a Kiku había sido un milagro en sí mismo, y se habían hecho a la idea de tener un solo hijo, pero hace poco recibieron la noticia de que pronto cumplirían su sueño de ser padres de dos, harán todos los sacrificios posibles por ellos.

—Ya sabemos qué nombre le pondremos a tu hermanito pequeño ¡Será Takemichi!

«Te espero impaciente, nueva posesión» eso pensó la humana-demonio, ciertamente no veía a su futuro hermano como… en realidad, lo veía como lo que era un humano, un simple humano, y como ella era un demonio y su hermana mayor, es cierto que le pertenece ¿No?

 


 

El tiempo pasó, y Kiku se encontró en una extraña rutina. Observaba a sus padres humanos con esa mezcla de superioridad y cariño que solo un ser superior ególatra con unos padres de una raza inferior podría sentir.

El día en que su madre volvió del hospital con un bulto diminuto y quejumbroso, Kiku lo observó fijamente. Su padre lloraba de felicidad (en su opinión su padre era un llorón, una vez lloró porque se le cayó su helado al suelo), el demonio lo encontraba ridículo y, sin embargo, inexplicablemente la cautivó.

— ¡Kiku-chan! — dijo su madre —. Ven a conocer a tu hermanito. Es Takemichi.

Kiku se acercó lentamente. Miró al bebé arrugado y de ojos cerrados. El mini humano parece frágil. Un estornudo y podría aniquilarlo… literalmente.

Takemichi abrió los ojos por un momento, una mirada azulada se posó en ella. Y entonces, hizo algo inesperado. Dejó de gimotear. Un silencio breve, seguido de un pequeño y torpe intento de sonrisa.

— ¡Oh! — exclamó Hakari, sorprendida —. Takemichi ya reconoce a su hermana mayor. ¡Le gusta Kiku!

Kiku sintió como sus mejillas se calentaban. Era una sensación desconocida, un cosquilleo en su pecho de… ¿Satisfacción? Sí, eso debía ser. Su nuevo juguete humano mostraba un buen instinto de supervivencia al no llorar en su presencia, era mejor estar de su buen lado que hacerla enfadar.

— Toca su manita, Kiku-chan — animó su padre.

Con una mano regordeta de un bebé de un año, Kiku tocó la mano diminuta de Takemichi. El bebé cerró su puño con una fuerza sorprendente alrededor de su puño, aferrándose. La sensación fue extraña.

«Bien, una forma peculiar de sellar un pacto, pero lo acepto, bebé humano, te protegeré» pensó Kiku, mirando sus manos unidas. «Eres mío, entonces. Y lo que es mío, nadie lo toca.»