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El poder y el conocimiento

Summary:

Jinshi se encuentra en un bar al que fue arrastrado y luego abandonado por Basen cuando una misteriosa chica llama su atención.

Mao mao feliz por haber entrado en el mejor programa de residencia médica del país acepta el trago de un desconocido por diversión.

Un tiempo después llegan las repercusiones.

Chapter 1: El alcohol

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Capítulo 1: El alcohol

 

Después de una loca noche de tragos, Mao Mao se despertó con una leve resaca. Sin embargo sabía que tenía el primer día de su residencia por lo que no se podía dar el lujo de quedarse más tiempo en cama.

 

Cuando se propuso levantarse, algo se lo impedía, más precisamente el hermoso chico de anoche. Maldita sea pensó para sí misma ¿Cómo había terminado en aquella situación?



Mao mao salía de la última clase del día con sus compañeros, se dirigían hacia un bar para celebrar el aprobar su examen para la residencia. Ella no se iba a negar ya que le encantaba tomar alcohol, ocasionalmente por supuesto y dado a que era una ocasión especial decidieron ir a un bar popular de su ciudad.

 

Mao mao normalmente usaba ropa cómoda y relajada, sin embargo estaba tan orgullosa de haber obtenido el primer puesto en el examen que se sentiría fuera de lugar si no se arreglaba. Se encontraba ligeramente maquillada para la ocasión. La estaba pasando estupendamente con sus amigos, acababa de terminar el que sería su último trago de la noche cuando el bartender se le acercó para decirle que el chico le había enviado un trago. Mao mao con mucho alcohol en el sistema y contenta de recibir más, miro hacia donde le habían indicado que se encontraba aquel chico para tomarse el trago de un solo golpe. Sus amigos rieron ya que no era la primera vez que lo hacía, pero todos los chicos que le invitaban tragos daban su retirada luego de ver que ella solo estaba interesada en el alcohol y nada más.

 

 

Lo que ella no se esperaba es que este chico tuviera el valor para sentarse a su lado.

 

– Un gusto, soy Jinshi. Me encantaría invitarte los tragos que quieras. 

 

Mao mao esperaba encontrar al pervertido promedio con el que solía toparse una en un bar. Le sorprendió ver a un chico de su edad con un rostro de belleza celestial. Sus compañeras estaban sonrojadas y susurrando lo hermoso que era este chico.

 

– Si bien aprecio tu oferta, la tendré que rechazar a menos que quieras acompañarme. – dijo Mao Mao de forma petulante.

 

Ella conocía sus límites con el alcohol muy bien y si este Jinshi estaba esperando que se emborrachara con facilidad para acostarse con ella estaba muy equivocado. De ahí su oferta a que tomarán juntos. Contrario a lo que esperaba, este hombre de belleza inigualable aceptó su oferta y se puso a conversar con sus compañeros de estudio.

 

Antes de que Mao Mao se embriagara lo suficiente a su gusto, sus compañeros se habían retirado y Jinshi estaba desplomado sobre la mesa. Maldita sea, ahora tendría que hacerse cargo de este chico. Muy a su pesar y dado que él no estaba en un estado consciente y había venido sin compañía, decidió llevarlo a su departamento. Le pidió ayuda a uno de los guardias para llevarlo fuera del bar y pedir un taxi.

 

Diablos este chico no tenía tolerancia al alcohol pensó ella. Cuando al fin logró llegar a su departamento con Jinshi a rastras, los efectos del alcohol empezaron a pesar en ella. Acostó al chico en el sofá e intentó darle agua para que se recuperara y pudiera irse de allí.

 

Si bien la tentación de dejarlo a su suerte había pasado por su cabeza, él había sido muy amable con ella y sus compañeros. Por ende ella había terminado en aquella situación. Ahora que podía observar detenidamente su camisa entreabierta y pelo largo, si que era hermoso. Quizás si no se hubiera embriagado ella habría considerado darle su número.

 

Mao mao se fue a cambiar de ropa y cuando regresó Jinshi se encontraba sentado en el sofá agarrándose la cabeza y visiblemente preocupado.

 

– ¿Qué te pasa chico bonito? ¿Bebiste demasiado? – dijo ella en tono de broma.

 

Él levantó su mirada y se vio aliviado de verla.

 

– Lo siento mucho, no pretendía terminar así, solo quería conseguir tu número. – dijo con sinceridad Jinshi.

 

– Pues felicidades, te encuentras en mi departamento ¿Has superado tus expectativas?

 

– ¡No pretendía nada de eso, lo juro!

 

– ¿Entonces? – preguntó ella con genuina curiosidad.

 

– No lo sé. Te vi y me dije a mi mismo que si dejaba pasar la oportunidad me arrepentiría.

 

Maomao se quedó en silencio un breve instante, pensando que este chico era muy bueno para ser real. Jinshi se encontraba tumbado en el sofá pensando que había tirado a la borda todo. Ella mientras tanto, estaba sucumbiendo a los efectos del alcohol y la belleza embriagante del chico. Sin pensarlo dos veces se sentó al lado de Jinshi de manera que sus miradas se encontraron.

 

Maomao presa de sus deseos se abalanzó hacia sus labios. Jinshi sorprendido por los avances de la chica dudo un segundo, pero al ver su determinación solamente se dejo llevar.

 

– ¿Estas segura? – preguntó con la poca conciencia que le quedaba mientras ella se posicionaba encima de él y besaba su cuello.

La respuesta de Mao Mao fue mover una de sus manos a la entrepierna del chico sin vergüenza alguna gracias al alcohol.

 

Si bien Mao Mao nunca había tenido una pareja seria, eso no quitaba el hecho de que no disfrutara del placer carnal. Aunque no muy común en ella, a veces era la única forma de lidiar con el estrés. Este no era el caso y aún así había terminado con este chico de belleza celestial en su pequeño departamento de estudiante. Era hora de darle un golpe de realidad a este tal Jinshi.

 

– Levántate. – dijo mientras lo sacaba de encima suyo y sacudía. 

 

El chico lucía como si esta fuera la peor resaca de su vida, a duras penas se levantó y sin una prenda en su cuerpo que fue lo que lo terminó de despertar. 

 

– ¿Qué pasó anoche? – dijo apenado mientras buscaba su ropa en el suelo. 

 

– No tengo ganas de explicarlo chico bonito, saca tus propias conclusiones y apúrate que no quiero llegar tarde. 

 

Apenado, Jinshi hizo caso a Mao mao y no tardó en vestirse. Pronto los dos salieron del departamento.

 

– Por esa calle puedes conseguir un taxi a donde sea que vivas ¡Adiós! – dijo ella antes de marcharse velozmente. 

 

El pobre chico solo se quedó viendo como esa misteriosa chica se iba y él no había conseguido su número. 

 

Chapter 2: El primer día

Notes:

Debó aclarar que mis conocimientos de medicina son limitados a la información que encuentro en google, es decir, casi todo es ficción. Teniendo eso en cuenta espero disfruten el capítulo <3

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Capítulo 2: El primer día

Mao mao estaba agradecida por dos cosas: 1) Su rápido metabolismo y 2) Que aquel chico se había ido sin darle ningún problema. Con eso en mente, entró al hospital Li, uno de los líderes en salud del país con un excelente programa de residencia al que ella había logrado entrar después de tanto esfuerzo.

Se dirigió a donde le habían indicado y se encontró con su compañera Yao que la esperaba con una sonrisa en su rostro junto con el resto de los residentes. Luego de un recorrido por el hospital y asignación de tareas, tuvieron una charla informativa con el resto del personal médico. Mao mao pensó que no había mucho sentido en que la directiva de aquel prestigioso hospital se tomara la molestia de tener este tipo de eventos más propios de una corporación.

Cualquier pensamiento racional abandonó su mente cuando vio a el chico del bar de traje cruzar la puerta ¿Qué demonios hacía él ahí? ¿Acaso había dejado entrar a su casa a un acosador?

– Y demos la bienvenida a Jinshi Ka, en representación de la empresa que hace posible los grandes avances que hemos tenido en cuanto a tecnología médica. Un aplauso por favor. – dijo el director general del hospital.

Mao mao quería desaparecer ahí mismo.

– Es un placer estar aquí hoy, gracias a todo el plantel del hospital por hacer un trabajo excepcional este año. Y una cálida bienvenida a los nuevos residentes, les deseo mucha suerte. – dijo mirando directamente a Mao mao.

Ella veía como los minutos pasaban sin parar y aquella tonta charla no llegaba a su fin ¿Por que de todas las personas en ese bar tuvo que encontrarse con él? Lo único que deseaba era pasar desapercibida y seguir con su trabajo.

Cuando vio que los demás residentes se estaban levantando de sus asientos los siguió, rezando porque Jinshi no se le acercará a hablar, eso solo traería atención no deseada. La suerte no estaba de su lado cuando sintió algo en su hombro, se dió la vuelta para encontrarse con el rostro angelical del chico. Ahora no tenía más remedio que hablarle.

– Creo que debes ser una de los nuevos residentes, qué coincidencia. – dijo Jinshi con una sonrisa picara.

– Jinishi Ka, es un placer conocerlo. Así es, soy residente en el área de anestesia y medicina intensiva. – habló Mao mao mientras veía como todos los demás dejaban lentamente la sala.

– Pero esta no es la primera vez que hemos hablado señorita Mao mao. – susurró en un tono seductor.

–Preferiría no mencionar eso en un contexto profesional señor Jinshi. – comentó ella tratando de huir de la conversación – Si me permite, debo continuar con mis labores. Que tenga un buen día.

Sin embargo, antes de irse el chico le dio una tarjeta personal de aspecto lujoso para luego retirarse con elegancia.

“Al menos no hizo un alboroto, espero que nadie nos haya visto hablar” pensó Mao mao, preocupada de que asumiera que solo había conseguido entrar al programa por conexiones inexistentes en vez de por todo el esfuerzo y estudio que realizó.

Yao estaba esperándola afuera con una sonrisa de oreja a oreja.

– Así que el chico de anoche resultó ser nada más ni nada menos que parte de la junta directiva del hospital. Dime Mao mao, al menos conseguiste su número? – soltó su amiga.

De hecho consiguió algo más que su número.

– Tengo su tarjeta personal, si te interesa. – expresó sin prestarle mucha atención.

– No es mi tipo, pero sí parece ser el tuyo por cómo lo mirabas.

– ¿Cómo lo miraba exactamente? ¿Con los ojos? – dijo Mao mao sarcásticamente.

– Como una herida abierta y lista para suturar.

Ese comentario hizo que la chica se riera a carcajadas, quizás era cierto que él había llamado su atención pero su relación no sería más que perjudicial para ambas partes.

Tras tener esa incómoda conversación, Mao mao siguió con su día atendiendo pacientes de cuidados intensivos y post operatorios. Revisar vitales, administrar medicina recetada por los médicos y anotar síntomas de los pacientes para luego verificar sus diagnósticos con los doctores. El trabajo era extenuante pero ella estaba sumamente contenta de hacerlo, después de todo era como un sueño hecho realidad. Dentro de unos años ella podría no solo atender a sus propios pacientes sino que también unirse al equipo de investigación que era lo que verdaderamente le apasionaba.

Su jornada laboral llegó a su fin y se dirigió a su apartamento a solo 15 minutos en transporte público, lo que le resultaba conveniente. Una vez se encontró en su casa se tiró directamente en el sofá y abrió su celular. Tenía una llamada perdida de su padre, no tenía ganas de lidiar con él ahora así que llamó a su abuelo Luomen (en realidad tío abuelo), al que consideraba más su padre que el que la engendró. Su abuelo había sido un médico de renombre en su época pero un accidente que resultó en la pérdida de movilidad en sus manos le arrebató la profesión de cirujano.

Después de una charla amena con su abuelo sobre su primer día de residencia, Mao mao quería tomar un baño pero cuando revisó sus bolsillos se encontró con la tarjeta personal de Jinshi. Lo que la llevó a recordar los sucesos del día anterior.

Tenía que tomar una decisión sobre el asunto o la volvería loca, por un lado su cerebro decía que rechazara a Jinshi debido al riesgo que eso supone, por otro sus sentimientos le decían que al menos le diera una oportunidad.

Por primera vez su corazón ganó y le envió un mensaje.

Jinshi

Hola, soy Mao mao. Me gustaría que pudiéramos salir un día, con una condición. En el hospital no me conoces.



Tras eso, ella finalmente tomó un baño y se fue a dormir.

Chapter 3: Condiciones

Notes:

Esta vez un poco del POV de nuestra querida ninfa celestial.
El capitulo quedo un poco más corto de lo que esperaba pero no quiero centrarme en números sino en avanzar la historia.

Aprendí como poner imágenes en el fanfic para compartirles un fanart de Mao mao aceptando él trago de Jinshi (Vayan a verlo en el primer capítulo). Adicionalmente introduje los mensajes como si fueran un chat en HTML.

Buenas nuevas, conseguí ponerme en contacto con alguien que es residente médico para poder hacer una representación más fiel del trabajo que hace nuestra Mao Mao.

Espero disfruten del capítulo.

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Capítulo 3: Condiciones

Jinshi no sabía si llorar o gritar de alegría.

El domingo Basen lo había invitado a una cita doble y él queriendo apoyar a su amigo, con gusto cedió aunque con cero intenciones de una relación romántica. Su amigo estaba perdidamente enamorado de Lishu y Lixue su hermana venía en el paquete, así que hizo el sacrificio. Sabía muy bien que Lixue codiciaba el status que su familia le podía dar, si bien también venía de una familia prestigiosa, su ambición parecía no tener límites. Resignado a pasar una noche tediosa por el bien de su mejor amigo, se dirigió al bar junto a Basen.

Hacia una noche agradable y el ambiente en el bar era animado, Basen pronto divisó a las dos chicas esperandolos. La tortura para Jinshi había comenzado, sonrisas falsas y comentarios vacios llenaron la conversación entre Lixue y él, mientras que Basen y Lishu parecian estar entretenidos mirando sus tragos sin el coraje de decir algo.

– Lishu, no has probado tu margarita, es algo descortés ¿no crees? – el comentario claramente malintencionado de su hermana menor causó que la chica se avergonzará.

– Creo que Lishu simplemente está disfrutando tanto la charla con mi amigo que se le ha olvidado su trago. – dijo Jinshi intentando que la situación no se pusiera incómoda.

Eso dio pie para que Basen hablara con la chica que toda sonrojada acabó tomando el trago. Jinshi siguió esquivando comentarios lascivos de su “cita” mientras dejaba que los otros dos charlaron a gusto. Al cabo de un rato, Lishu y Basen se retiraron ya que la joven se encontraba ligeramente afectada por el alcohol.

Los avances de Lixue se volvieron más evidentes con la ausencia de sus acompañantes. Jinshi harto de la situación decidió aclarar un par de cosas con la chica.

– Lamento desilusionarte Lixue, pero no estoy interesado en ti. – soltó con una sonrisa elegante pero algo cínica.

– Si así lo quieres querido. Está bien. Pero olvídate de que mi querida hermanita consiga permiso de salir, después de todo tiene que estudiar muy duro para los exámenes de la universidad… – amenazó con un tono de superioridad la chica para luego marcharse.

Jinshi sabía que Lishu era extremadamente sobreprotegida por sus padres, pero no esperaba que un simple rechazo hacia su hermana pudiera empeorar la situación. Sin pensarlo pidió otro trago. Se sentía culpable por arruinar el prospecto amoroso de su amigo, pero qué podía hacer al respecto? Tomó instintivamente el trago que le fue servido enfrente casi por reflejo. Quizás si su familia no fuera tan importante o tan rica podría estar divirtiéndose junto aquellos chicos universitarios de su edad que se encontraban en una mesa frente a él.

Observo detenidamente a las personas de esa mesa, había una chica que destacaba, sus chistes estaban haciendo reír a todos en la mesa y tomaba trago tras trago como si fuera agua. Esta chica parecía de lo más normal, pero de alguna forma extraña le resultaba magnética. Había algo en ella, su forma de gesticular o como tomaba con entusiasmo cada gota de alcohol. Jinshi había sido deslumbrado.

Si no le hablaba se iba a arrepentir profundamente.

Así que juntó fuerzas y le envió un trago, expectante y nervioso aguardo a que su gesto de interés le llegará a la chica. “¿Sabría quién es? No era probable ¿Cómo reaccionaría?” pensó Jinshi pero antes de que sus pensamientos llegarán a posibilidades poco agradables, la chica lo estaba mirando y procedió a tomar de un solo trago su bebida.

No lo dudo ni un segundo. Se acercó y saludó apropiadamente a su compañía para luego hablarle a la chica.

– Si bien aprecio tu oferta, la tendré que rechazar a menos que quieras acompañarme. – dijo a modo de reto. Jinshi quedó fascinado y con gusto aceptó sin pensar en las consecuencias que esto le podía traer.

Así que luego de encontrarla otra vez en el hospital donde trabajaba en la dirección administrativa no podía estar más extático. Si esto era una señal la escuchaba alto y claro, está vez no dudo en ser directo y darle su número. Rezandole a cualquier dios existente recibir un mensaje. Cuando ya había perdido el 50% de su esperanza de que Mao mao le enviará un mensaje. Sucedió.

El sonido "pip pip" de su celular le causó sorpresa y no dudó en abalanzarse a él. Pocas personas tenían ese número y la chica que robaba los pensamientos de Jinishi era una de esas.

Número Desconocido

Hola, soy Mao mao. Me gustaría que pudiéramos salir un día, con una condición. En el hospital no me conoces.

Jinshi podía morir allí mismo de la felicidad.

Mao Mao

Hola, encantado, ¿qué opinas de Moon café? Podemos discutir todas las condiciones que quieras.

Fuera de mi presupuesto.

Wok on Air es un buen lugar.

Pasó por ti el jueves una hora después de tu turno.

Si, nos vemos.

Chapter 4: Capítulo 4: La cita parte 1

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

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Capítulo 4: La cita Parte 1

“Otro día más, un día menos para lograr entrar en el equipo de investigación” se repetía una y otra vez Mao mao en el fondo de su mente mientras revisaba los ingresos y egresos en la sala, vigilando que todo estuviera en orden y que las altas estuvieran firmadas.

Yao, residente de medicina general y su amiga, se encontraba admitiendo a un paciente que venía del triage. Al contrario del primer día, los médicos de grado no estaban en el hospital por lo que si surgían dudas o emergencias debían llamarlos. Para Mao mao esto significaba una responsabilidad y presión enorme pero algo de paz ya que no iba a estar siendo supervisada constantemente.

Dicho esto, su turno terminó temprano, otro par de residentes estaban allí para relevarlas 30 minutos después de su horario de salida. Era como un milagro para mao mao. Tenía 15 minutos, si hacía todo bien. Saludo a Yao, tomó su mochila y caminó lo más rápido que pudo hasta encontrarse fuera del hospital.

Mao mao era extremadamente afortunada. No todos se podían permitir un apartamento para sí mismos sin trabajo además de ser residentes. Por supuesto todo era gracias a las habilidades de negociación de Mao mao y a su padre biológico, Lakan. Un día al mes ella debía enfrentarse a él. Era un precio que estaba dispuesta a pagar por la comodidad.

Al inicio su vida estaba lejos de este lujo, su progenitora, la abandonó por culpa de su enfermedad cuando tenía 3 años y quedó al cuidado de sus “hermanas”. Legalmente estaba viva, por lo que sus hermanas pasaban trabajando, si bien no era lo ideal a veces lograban ganar lo suficiente para comprar algo para ella. Luomen conoció a Mao mao a sus 10 años, acababa de ser despedido y encontró a su nieta por casualidad en el hospital. Gracias a él hoy en día la chica pudo continuar con sus estudios. Mao mao está infinitamente agradecida con él y ahora mismo él se encuentra bajo el cuidado de su querido sobrino. En cuanto a sus “hermanas”, desconoce su paradero y es en gran parte por la naturaleza de su trabajo, son damas de compañía o normalmente conocidas como prostitutas de alto rango. Mao mao nunca le dio demasiada importancia al crecer dado que estaba enfocada en sobrevivir pero debe de admitir que el ambiente en el que creció no fue el adecuado.

 

Todo estos recuerdos inundaron su mente mientras seguía el camino hacia su departamento, entraba en él y se arreglaba para salir.

¿Qué querrá esta enigmática criatura celestial? Dado que su principal condición fue aceptada, Mao mao sentía una profunda intriga hacia las intenciones de Jinshi. Esa fue la razón por la cuál tomó acción en primer lugar, no solo era su aspecto lo que le llamó la atención sino su actitud. En el bar su carisma y labia eran notables, pero en la intimidad parecía un cachorro asustado, era adorable.

Mao mao estaba orgullosa consigo misma por poder haber tenido tiempo de sobra para ponerse bella, después de todo pensó que no había dado la mejor impresión posible la primera vez. No había puesto esmero en su apariencia en un buen tiempo.

"Pip pip" el sonido de su celular logró sacarla de sus pensamientos.

Jinshi Ka

Estoy afuera esperándote, no hay apuro.

Salgo en 5.

La chica repasó su plan mentalmente, tomó aire y salió a la calle ¿Debería haberse sorprendido cuando un auto de última gama con chofer la estaba esperando? No, igualmente lo hizo. Jinshi estaba frente al vehículo, mirándola fijamente. Mao mao pensó que era demasiado guapo hasta para su propio bien, el traje azul profundo le quedaba espectacular y destacaba el tono pálido de su piel. No llevaba corbata y los dos primeros botones de su camisa estaban desabrochados, esa era una vista de ensueño.

Ella no se quedaba atrás, su vestido negro destacaba su esbelta figura y hacia que su cabello negro contrastara aún más con su tez bronceada. Sus uñas estaban pintadas como de costumbre a juego con el vestido y se había esmerado mucho en su peinado.

– Si me permites. – dijo Jinshi abriendo la puerta trasera para la chica. Mao mao aun un poco fuera de lugar entro al auto.

– ¿Era necesario el chofer? – soltó una vez Jinshi estaba sentado junto a ella lo suficientemente cerca para apreciar el delicado aroma que provenía del joven.

– Es por seguridad, no es solo mi chofer, también mi guardaespaldas y ocasionalmente mi asistente personal. – dijo como si fuera lo más normal del mundo.

– Ya veo. Cuando estemos en el restaurante no te preocupes por la cola, soy amiga de la dueña. – dijo Mao mao en un intento de impresionar a Jinshi.

– Oh. Entonces debí haberlo consultado contigo antes de hacer una reserva.

– ¡¿Conseguiste una reserva?! – la chica sabía muy bien que su amiga era reacia a aceptar reservas de último momento.

– Si, debo de admitir que no fue nada fácil. Aunque estoy seguro que valdrá la pena.

Mao mao iba a elogiar las habilidades culinarias de su amiga En’en cuando el vehículo se detuvo, ya se encontraban en su destino. Antes de que ella se diera media vuelta, Jinshi estaba afuera para abrir su puerta y ofrecerle su mano. Este chico no solo parecía un príncipe de cuentos de hadas sino que era el caballero ideal pensó Mao mao antes de aceptar su mano para salir del auto.

– ¡Mao mao, por fin llegaste! – saludo En'en con entusiasmo. – Me tendrás que perdonar pero un cliente importante reservó a último momento y aunque le cobre el triple, no voy a poder sentarlos personalmente ya que debería estar aquí en breves.

– En'en, creo que este es el momento perfecto para presentarte a mi cita. Jinshi Ka – dijo Mao mao con una sonrisa.

Notes:

Holis! Muchas gracias por todo su apoyo, espero hayan disfrutado del capítulo tanto como yo escribiendolo.

Advertencia de spicy para el próximo capítulo uwu

Chapter 5: La cita Parte 2

Notes:

Disculpen la demora, aquí les traigo el tan anticipado spicy ¡Disfruten del capítulo!

(See the end of the chapter for more notes.)

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Capítulo 5: La cita Parte 2

– ¡Oh por dios! Mao mao, me hubieras avisado. Sean bienvenidos. – dijo En’en arrastrando a la chica del brazo dentro del restaurante. – ¿No tienes ni idea quién es cierto?

La chica respondió que no, lo que solo aumentó el nerviosismo de En’en ¿En que se había metido su amiga? Jinshi Ka, el heredero de la firma empresarial Ka, eran dueños de prácticamente medio país o más. 

El local estaba repleto de clientes y tanto Mao mao como Jinshi sentían las miradas sobre ellos, uno más acostumbrado que el otro a recibir este tipo de atención. Pasaron el área principal del establecimiento para dirigirse a la VIP que si bien la chica de vestido negro conocia, nunca había tenido el placer de cenar ahí. La cabeza de Mao mao pronto perdió el rumbo un momento pensando en las delicias cocinadas por su amiga, cuando volvió ya se encontraban sentados en su mesa en una sala privada. Estaba claro que En’en no solo era una gran chef sino hábil para los negocios.

– ¿Son amigas desde hace mucho? – preguntó Jinshi nada más estuvieron solos.

– Si, desde la universidad. En’en estudió medicina los primeros dos años para luego dedicarse a ser una chef. Fue hace poco que abrió este local.

– Ya veo ¿Cuál es tu plato preferido?

– Mhmmm… –  Mao mao meditó su respuesta unos segundos. – Luego de los baozi rellenos, los chicos guapos como tú. 

Por un momento la cara de Jinshi quedó al rojo vivo, para luego volver a su sonrisa celestial.

– ¿No sabes qué decir chico bonito? – dijo la chica. – Puedes empezar por decirme que quieres de mí, luego seguir por quién eres exactamente y porque todo el mundo actúa de manera tan extraña ante ti. 

– De verdad no sabes quien soy, interesante. – afirmó Jinshi sorprendido y ganando algo de compostura. –  En cuanto a tu primera pregunta, quiero que salgas conmigo Mao mao ¿Qué dices?

Ella estaba esperando ese momento, después de todo ya había tomado una decisión. Jinshi sería su amigo con derechos, ya que luego de esa noche la chica no había podido borrar de su mente aquella cosa.

– Digo que antes de responder a eso, deberías decirme quién eres exactamente.

– Soy Zuigetsu Jinshi Ka, uno de los dueños de la empresa Li. S.A. Heredero de la fortuna de la familia Ka, mi padre es candidato a presidente y las elecciones el siguiente trimestre. – expresó solemnemente.

Ahora Mao mao entendía la urgencia de En’en ¿En que se había metido esta vez?

– Ya veo… – dijo la chica mirando de forma pensativa la mesa. – Por cierto, te recomiendo elegir el pollo kung pao.

Jinshi río ligeramente por como Mao mao cambió rápidamente de tema.

– Claro, ¿qué se te antoja a ti?

– Unos Wu Gok, no soy fan de lo agridulce pero es la especialidad del Wok on Air que no puedo dejar pasar.

Dicho esto procedieron a llamar a una mesera e hicieron su pedido.

– Así que quieres salir conmigo. – soltó Mao mao luego de que la chica que los servía se retirara. – ¿Por qué teniendo tanta influencia y poder te fijas en mi? 

–  No puedo dejar de pensar en aquella noche. – dijo Jinshi sonrojado y apartando la mirada. 

Ella recordó las palabras de sus hermanas: “Si Mao mao quisiera podría tener a cualquier hombre en solo una noche”. Jamás pensó que ella le daría la razón en algo a aquellas tres. 

– Tengo condiciones, no precisamente sencillas. – contraataco la chica.

– Escucharé cada una de ellas.

– De acuerdo, estas son mis condiciones:
Nuestra relación no va a ser pública, eso implica no verse en el hospital o cercanías. Además de lugares frecuentados por conocidos que no sean de confianza y no posean un lugar privado.
Este vínculo no va a afectar nuestras vidas profesionales, nada de mover horarios o beneficios.
Voy a mencionar este nombre solo una vez, si tú lo haces da por terminado todo, Lakan La. Evitarás su existencia.

– Cumpliré cada una de ellas. – dijo Jinishi con confianza.

– Listo entonces – dijo Mao mao antes de moverse extremadamente cerca del rostro angelical del muchacho. –  ¿Podría ahora disfrutar de mi comida preferida? – susurró la chica mientras acariciaba el cuello del sonrojado chico.

Ambos acortaron la distancia entre ellos y se besaron, los labios de Jinshi se movían con la sed de un desierto sobre los de Mao mao. Por fortuna o desgracia fueron interrumpidos por su comida luego de unos minutos que se sintieron como horas. La chica se arregló el vestido, este se había desacomodado cuando el chico la había subido a su falda y se levantó de dicho lugar con delicadeza volviendo al asiento original.

– Tienes que probar uno de estos. –  dijo Mao mao rompiendo el silencio y acercando sus palillos con uno de sus dumplings al rostro de Jinshi. Este sonrojado hasta las orejas obedeció y dio un bocado del bollo.

A ella le causó mucha ternura las expresiones infantiles del chico avergonzado, era muy divertido ver como reaccionaba. Tuvieron una cena maravillosa, charlando de temas triviales mientras disfrutaban de la deliciosa comida de En’en. Mao mao notaba como Jinshi se ponía de una manera imperceptible, nervioso al contacto físico con ella, lo que le daba ganas de hacerlo aún más. 

– Entonces… – dijo Jinshi volviendo a sonrojarse pero sin apartar la mirada. – ¿Quisieras venir a mi departamento?

– ¿Qué tan lejos queda del hospital?

– Puedo prestarte un auto con chofer, cualquier auto. Eso no debería demorar más de 20 minutos.

– De acuerdo. Vamos. – dijo Mao mao con una sonrisa triunfante.

Jinshi estaba extasiado, disfrutaba tanto la compañía de la chica, era como un gato negro. Indiferente a la mayoría de cosas pero aún así sabías que te estaba prestando atención, daba su cariño inspeccionando su mano o cuello al más fino detalle y por supuesto se distraía sorprendentemente fácil con la comida.

Ambos se levantaron y se retiraron del restaurante, esta vez por la salida al estacionamiento evitando las mesas. Se subieron al auto que los estaba esperando allí y en menos de 10 minutos estaban en su destino. Mao mao quedó por tercera vez en el día estupefacta ante el chico mientras este tomaba su mano al bajar del auto, estaba frente a un edificio ultra moderno y gigantesco. Los dos entraron por el vestíbulo y directo al ascensor que los llevaría al pent-house. Está vez, la chica no estaba tan sorprendida, por dentro el departamento no era ostentoso sino sencillo pero de altísima calidad en estilo moderno y sobrio. 

– Bienvenida, puedes dejar los zapatos allí. – susurró Jinshi gentilmente al oído de Mao mao mientras cerraba la puerta tras ambos. 

– Claro, ¿me ayudas a quitarlos? – respondió poniendo una sonrisa encantadora.

El chico volvió a sonrojarse pero respondió a sus palabras poniéndose de rodillas, mirándola a los ojos completamente rojo y extendiendo sus manos. Mao mao movió su pierna apoyando con suavidad su tacón en la rodilla frente a ella, Jinshi desabrochó con delicadeza la hebilla y retiró con habilidad el calzado. Ella repitió la acción una vez más igual que él, pero esta vez el chico acarició la planta del pie de la chica y ésta pegó una carcajada para luego caer al suelo.

– ¡¿Quién en su sano juicio hace eso!? – gritó Mao mao desde el suelo. 

– Lo siento mucho, no pensé que reaccionarías así ¿Estás bien? – dijo Jinshi mientras se levantaba rápidamente y cargaba a la chica en sus brazos.

– Sí y puedo caminar. – dijo visiblemente molesta.

Él hizo caso omiso a sus palabras y agarrándola con firmeza la llevó a su habitación y la apoyó en su cama.

– No pierdes el tiempo, eh. – bromeó la chica.

Jinshi reaccionó sonrojándose profundamente y sentándose en la cama junto a ella dándole la espalda.

– Pensé que te había lastimado, lo siento.

– Deja de disculparte y ven aquí. – dijo Mao mao señalando el espacio restante sobre la cama.

La chica se sorprendió de la rapidez con la cual él se movió, pronto se encontró con los labios de Jinshi sobre los de ella. En definitiva ambos deseaban continuar lo que comenzaron en el restaurante. 

Mao mao le susurró entre besos al muchacho que se quitará la ropa, lo que él hizo de forma obediente mientras ella se deleitaba con la vista. Primero fue la camisa que para este punto estaba arrugada por el roce de sus cuerpos, está dejó ver un abdomen bien trabajado y firme, siguiendo con el pantalón que que por un momento dejó al descubierto su entrepierna. Todo el cuerpo de Jinshi parecía sacado de una publicidad de perfume y ella pensaba apreciar lo que tenía enfrente mucho mejor esta vez. Así que para no pasar directo al plato principal, lo detuvo y le ordenó que se acostara en la cama y no se moviera.

Él apenas podía pensar. Dejó que la chica inspeccionará su abdomen, al principio con los dedos luego con toda su mano acariciando, presionando y pellizcando. Finalmente acercó su cabeza al pecho del chico, sus latidos se aceleraron aún más al tenerla tan cerca. La chica miró fijamente su cara mientras que su mano bajaba en dirección a su entrepierna. Jinshi lanzó un ligero gemido cuando la pequeña mano de Mao mao lo tocó, su respiración se aceleró y ella simplemente siguió jugando a gusto con sus partes íntimas. El autocontrol que poseía estaba siendo puesto a prueba de una forma muy cruel.

Cuando Jinshi estaba a punto de mandar su fuerza de voluntad por las nubes ella se detuvo, lo que lo desoriento. Pronto se encontró con Mao mao encima de él, todavía con ropa, aquel vestido negro seductor que comenzó a quitar delicadamente. Ahora el que se deleitaba con la vista era él. Lo único que llevaba debajo era una única pieza de ropa interior de encaje que cubría su entrepierna, Jinshi perdió el control y colocó sus manos en la cintura de Mao mao. Acarició el abdomen de la chica, luego pasó a sus caderas y piernas para terminar arrancando la pequeña pieza de tela de su cuerpo.

Los dos se encontraban sumamente excitados, Mao mao tomó de su vestido tirado en la cama un condón y lo colocó. Una vez hecho eso la chica posicionó adecuadamente sus caderas y las movió hacia abajo sentándose así sobre el miembro de Jinshi. El placer que recorría el cuerpo de ambos era evidente, el chico tomó las manos de ella y con su aprobación dió las primeras embestidas, Mao mao siguió sus movimientos y aumentó el ritmo de forma brusca lo que los hizo gemir fuerte a ambos. Sus cuerpos ahora completamente unidos emitían sonidos indecorosos con cada movimiento, cada vez con más rapidez. Cuando ambos estaban llegando al tan deseado orgasmo Jinshi trajo a Mao mao hacia sus brazos y la abrazó con fuerza.


– No me dejes nunca por favor. – susurró al oído de la chica. 

Ella no le dio una respuesta pero si correspondió su abrazo. Luego de tirar todo fuera de la cama ambos se quedaron dormidos.

Notes:

Bueno, espero le haya gustado y entretenido. Es mi primera vez escribiendo spicy así que no sé si salió muy bien, fuera de eso creo que se entiende la dinámica de la relación: Mao mao quiere alguien con quién divertirse y Jinshi la adora por sobre todas las cosas. Veremos como eso se desenvuelve más adelante.

Bye bye!

Chapter 6: Capítulo 6: Malentendidos

Notes:

¡Hola! Les traigo este capitulo un poco demorado ya que tenía un poco de bloqueo, espero lo disfruten.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Capítulo 6: Malentendidos

Cuando Mao mao despertó, la belleza celestial seguía en los brazos
de Morfeo y ella en los suyos. Con extrema delicadeza, la chica intentó escapar del agarre de Jinshi, a lo que él reaccionó apretando aún más. Esto causó que lanzará un suspiro de exasperación que despertó al bello durmiente.

– ¿Ya te vas? – preguntó somnoliento.

– Son las 6am, tengo que estar en el hospital a las 8. – dijo ella mientras se levantaba y buscaba sus cosas para irse.

– ¿Eso es un no al desayuno?

Para este punto él estaba completamente despierto y abrazando a la chica por la espalda.

– No me puedo quedar a desayunar o llegaré tarde.

Jinshi hizo un puchero. En estos momentos se veía mucho más como un chico de veintitantos y menos como un ejecutivo de una corporación que manejaba más de medio país, aunque sorprendentemente eran ambos.

A pesar de que él no quería que su pareja se fuera, le envió un mensaje a su guardaespaldas Basen para que tuviera listo un chofer para llevar a la chica.

Mao mao se despidió de él con un beso y pronto la chica de pelo negro que lo volvía loco se marchó dejandolo solo.

Basen hizo su aparición momentos después de que Jinshi saliera de la ducha.

– ¿Esa no era la chica del bar? – preguntó con curiosidad su amigo.

– Si, su nombre es Mao mao.

– ¿Y están saliendo?

– Si – contestó Jinshi ahora algo molesto por el tono de su amigo-

– ¿Y tu aceptaste salir con ella por tu propia voluntad?

– Yo le propuse salir.

– Wow. – basen hizo un minuto de silencio antes de continuar. – Así que Jinshi Ka está enamorado.

– Callate. – siseó el chico nombrado.

– ¿Y estamos seguros de que no solo está detrás del nombre Ka?

– Completamente.

– ¿100%?

– No sabía quién era hasta llegar al restaurante, además parece conocer a Lakan La y no quiere asociarse con él. Además de eso trabaja en el hospital Li y no quiere mezclar sentimientos con trabajo así que me pidió ser discretos.

– ¿Lakan La? – interrumpió Basen. – No es sorpresa que no quiera asociarse con él. Pero dudo mucho que lo conozca personalmente a menos que…

– ¿A menos que? – preguntó Jinshi ante el silencio de su amigo.

– Ya sabes, los rumores dicen que hace unos años una chica lo visita con frecuencia. No quiere hablar de él y te pone estás extrañas condiciones pues…

Un escalofrío recorrió la espalda de Jinshi.

– ¿Estás diciendo que Mao mao es la amante de ese hombre?

– Solo estoy diciendo que hay razones suficientes para averiguar más sobre el tema.

– De acuerdo, pero lo hablaré yo con ella. – accedió solemnemente.

Su asistente personal, Gaoshun llegó a eso de las 8 am para comenzar su día. Fue una mañana tranquila para Jinshi, contestando correos mientras veía las noticias. Su trabajo no era extenuante pero requería atención al detalle, estaba bajo mucha presión por parte de su padre, Yang Ka era el candidato predilecto para presidente y ex CEO de la corporación. El jovén se veía constantemente atrapado bajo la sombra de su padre y aunque en los años recientes la compañía se destacó, nunca fue suficiente para lograr impresionar a su padre.

Por otro lado estaba su madre Ah-Duo, alguien que le infundió confianza en el momento que tomó consciencia, la que lo crió junto a su abuela lejos del ojo público y la que lo hizo quién es hoy en día. Su pérdida el año pasado había sido extremadamente difícil y hasta el día de hoy le dolía. Suiren había cuidado de él cuando luego de la muerte de su propia hija, su nieto había adquirido una tediosa enfermedad intrahospitalaria de la cuál tenía muy pocos recuerdos dado a su gravedad. Por lo que tenía entendido había sobrevivido gracias a los cuidados intensivos de los médicos del hospital Li.

Ahora mismo todo le recordaba a ella.

Mientras tanto Mao mao se encontraba en la cafetería de su trabajo junto a Xiaolan disfrutando de un pequeño snack en su breve descanso. A pesar de haber dormido bien estaba algo cansada por el ritmo del trabajo de sus primeras horas, habían entrado varios pacientes nuevos y no daban a basto. Si bien las instalaciones eran modernas, la médico residente notó que tenían problemas en el área de personal, quizás ser elitistas les estaba costando caro. Luego de comer su deliciosa barra de cereal, Mao mao se dispuso a volver a la planta de cuidados intensivos.

Sin embargo, en su camino, a la distancia se encontraba alguien con belleza celestial que la joven quería evitar lo más posible dentro de aquel lugar. Tomó un atajo conocido por el sector de maternidad para llegar a la parte de cuidados intensivos. Gracias al universo, su jornada concurrió sin avistamientos del chico bonito y no pasó nada significativamente grave con los pacientes. A pesar de esto la chica se encontraba agotada, se había quedado en el hospital dos horas más de las que esperaba y lo que más deseaba era volver a su casa y dormir diez mil horas.

Nada más subirse al bus camino a su apartamento, Mao mao sintió su celular sonar.

Jinshi

Espero que tu día haya sido ameno, estarías disponible para hablar el sábado?

¿Solo quieres hablar? Esperaba algo más de ti chico bonito

Estoy disponible el sábado ¿Qué tenías en mente?

Perfecto, pasó por ti para almorzar.

Te estaré esperando ;)

Guardó su teléfono con una sonrisa de satisfacción en el rostro, provocada por el pensamiento del rostro de belleza celestial. Con los pensamientos del chico en su mente, siguió el camino hacia su casa. Después de un merecido baño caliente y cambio de ropa fresca, Mao mao soltó un bostezo, internamente se debatió si debería seguir leyendo sus libros de medicina o simplemente sucumbir al sueño que se apoderaba de ella.

El cansancio físico le ganó al mental y la chica que ya se había acostado en su cama, se durmió como un tronco.

Mientras tanto Jinshi no podía cerrar sus ojos luego de hablar con Mao mao. Esperaba con todo su corazón que todo vaya a salir bien.

Notes:

¿Qué les pareció el capítulo? Se viene un poquito de drama en los próximos jiiji

Estaba pensando que podría hacer un capítulo con funfacts y fichas de los personajes para que los puedan conocer en esta versión moderna ¿Qué opinan?

Les agradezco un montón su apoyo y comentarios. Las criticas constructivas son bienvenidas <3

Chapter 7: Capítulo 7: Conflicto

Notes:

Hola ¿Cómo están?

Les traigo un nuevo capítulo interesante jijiji.

Gracias a @Watching_fromabove por ser mi lectora beta y sus comentarios desde el día uno.

Sin más que decir, disfruten!

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Capítulo 7: Conflicto

El siguiente par de días, las cosas estuvieron relativamente calmadas, lo más calmadas que podían estar. Nada fuera de lo normal o siquiera interesante. Sin embargo se avecinaba el tan temido o ansiado fin de semana. Jinshi no paraba de darle vueltas al asunto una y otra vez, lo consumía por dentro. Mientras tanto Mao mao disfrutaba de un largo baño, alistándose para lo que ella esperaba que fuera una tarde agradable, entretenida y quizás se extendiera a una velada.

Exactamente al mediodía un auto de Jinshi se encontraba esperando a la chica frente al edificio donde vivía. Con los nervios en la boca del estómago, el muchacho presionó el timbre del departamento. Mao mao salió enseguida nada más escuchó el “ring ring” desde su habitación. Fue muy afortunada de que le diera el tiempo casi exacto para todo.

– Hola chico bonito – dijo abriendo la puerta y sonriéndole.

Por un momento fugaz, Jinshi se olvidó de la conversación que tuvo con Basen y solo se reconfortó en la belleza y calma que le traía la chica que tenía enfrente. Desgraciadamente, esas memorias desagradables volvieron y le impidieron continuar apreciando la compañía de Mao mao sin que sus sentimientos se vieran revueltos en la base de su estómago como un remolino.

– Hola Mao mao. – dijo con voz seductora mientras disimulaba su ansiedad. – ¿Vamos? Una mesa privada en “El Jardín Imperial” nos está esperando.

 

La chica agradeció internamente a En’en por recomendarle que se vistiera elegante y comprara maquillaje, después de todo si iba a seguir saliendo con Jinshi a esta clase de lugares tendría que vestir adecuadamente. Ambos fueron en dirección al vehículo que los estaba esperando y fueron camino al prestigioso restaurante de élite. El edificio era de arquitectura moderna, con detalles en metal dorado que imponían elegancia y lujo. Una vez se encontraron dentro de la sala privada ordenaron un plato que Mao mao no podía resistirse a pedir, el pez globo. Sin embargo, observó que su acompañante no dejaba de jugar con sus manos y arreglar el cuello de su camisa constantemente.

– ¿Pasa algo? Jugar con las manos es un signo de ansiedad ¿Hay algo que quieras decirme?

– Quisiera hablar contigo sobre la última de tus condiciones. – dijo con firmeza Jinshi.

La energía de la habitación cambió al instante y el silencio reinó por unos segundos

– No sé que te dijo ese hombre. – habló finalmente Mao mao. – Pero te puedo asegurar que prefiero estar muerta antes que pasar más tiempo del necesario con él.

La declaración de la chica dejó a Jinshi confundido en muchos sentidos.

– ¿No eres su amante? – soltó finalmente casi sin pensarlo.

– ¡Oh Dios! ¿Por quién me tomas? – dijo la chica ofendiendose a un nivel que no creía posible. – La única relación que tengo con ese hombre es que es mi progenitor, no mi padre. Simplemente quién colaboró en concebirme. Y más importante aún, es la persona más detestable de este mundo.

La cabeza de Mao mao no daba crédito a lo que escuchaba, llena de ira y decepcionada se levantó de la mesa para retirarse. Cuando estaba a punto de cruzar el umbral de la puerta Jinshi la sujetó suavemente de la muñeca, impidiendo que se fuera.

– Por favor, déjame explicarme. – le rogó el chico con una mirada de profundo arrepentimiento.

– Tienes 5 minutos para darme una explicación razonable. – dijo mirándolo como si no fuera más que un gusano asqueroso.

– Él es un importante patrocinador e inversor de la candidatura de mi padre, en el pasado tuve un incidente con él y desde entonces procuro cortar toda asociación posible con él. – hizo una pausa para tomar aire y tomó la mano de la chica con delicadeza. – Y cuando le conté de nuestra relación a Basen, el nombre de ese tipo le llamó la atención y sugirió que hablará contigo antes de que pudiera haber algún tipo de malentendido. Por favor Mao mao, te lo ruego, perdóname. Haré cualquier cosa por tu perdón.

 

La chica, manteniendo su mirada de odio profundo, meditó unos segundos antes de hablar.

— Deberás compensame de la manera que creas más adecuada, si logras impresionarme consideraré volver a relacionarme contigo. Buena suerte.

Dicho esto, Mao mao se soltó del agarre de Jinshi y se dirigió fuera del lugar. Detrás de ella salió el muchacho siguiendo los pasos de ella con desesperación, cuando la vio en la calle fuera del restaurante Jinshi no pudo hacer nada cuando su cita tomó un taxi y se alejó de su vista.

“Maldito viejo decrépito, siempre entrometiendose en toda mi vida” pensó Mao mao.

Chapter 8: Revelaciones y disculpas

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

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Capítulo 8: Revelaciones y disculpas

 

Jinshi se despertó sintiendo profundas puntadas de dolor en la nuca, las migrañas por estrés eran su peor enemigo. La luz del sol se colaba por las cortinas de su dormitorio, era domingo. Un pésimo día para haber dormido de tan mala manera. Se dirigió a su baño lentamente y de mala gana, todavía con el sudor y calor de su cama impregnado en él. Aún en un estado calamitoso el muchacho exudaba un aire seductor. Tras un par de horas, su estado mejoró. El ibuprofeno para el dolor de cabeza, dos café espresso y la llegada de tanto Basen como su padre Gaoshun fueron de gran ayuda.

 

La gira por el país de su padre había finalizado y luego del discurso de esta tarde se encontrarían para almorzar. Ahora mismo se encontraba en una lujosa camioneta camino a la residencia Ka.

 

Yang era una persona exigente y rigurosa, no esperaba menos de él que la perfección. Pero también tenía un lado protector, vivaz y con un gran sentido del humor. Cuando entró a la sala su padre se encontraba sentado en el sofá, disfrutando de un sake de aroma caro. 

 

– Hola Yue – lo llamó por su apodo con una voz cansada. – ven, siéntate, quiero hablar contigo. 

 

– Claro, padre. – dijo mientras tomaba el pequeño vaso para servirse él también un poco de sake para luego sentarse frente al candidato a presidente.

 

Debía tomar valor, después de los hechos del día anterior estaba contra la espada y la pared. Presentía que su padre lo quería atrapar en algún matrimonio, lo venía intentando desde sus 24 años y ahora cerca de sus 30 era peor. Esta vez sin embargo su respuesta iba a cambiar. Estaba decidido a seguir junto a Mao mao, costase lo que costase. Y si eso incluía ganar el favor de su padre el terco de Yang, como solía llamarlo su madre, estaba preparado para la batalla.

 

– Tendremos una cena mañana con los más importantes auspiciantes de mi campaña así como políticos. – hizo una pausa para tomar de su vaso. – Me gustaría presentarte a 3 candidatas para ser tu prometida

 

Jinshi solo hizo silencio.

 

– ¿Sabes a qué edad me casé, mi querido hijo? A los 21. Salvé a la compañía de la quiebra y oculté el incidente. Lo más importante es que no tuve que hacer eso solo, tu madre fue más que una esposa. Era mi mejor amiga. Estoy seguro que estas chicas serán de tu agrado, si no tendrás que atenerte a mis consecuencias.

 

– Padre. – Interrumpió el heredero con calma. – ¿Acaso si quiera me has preguntado que he hecho estas últimas semanas?

 

– No. Dime.

 

– He estado saliendo con una chica estás semanas, debido a un error que cometí debo disculparme con ella. No aceptaré a tus prometidas…

 

– No puedo negarme ante Shishou, a la familia U o ante Lakan La. Tengo que mantener el equilibrio en el partido y conseguir más fondos. 

 

Jinshi no creyó escuchar bien.

 

– ¿Sabías que Lakan La tiene una hija?

 

– No la había oído mencionar pero no me pareció descabellado. 

 

– ¿Entonces cuáles son las candidatas? 

 

– Me sorprende tu repentino cambio de parecer. La primera es Loulan, hija de Shishou, mi contendiente más fuerte dentro del partido. La siguiente ya la conoces es Lishu, si gano la influencia de la familia U dentro del partido puedo tener un frente fuerte. Y la opción más reciente e imparcial, Mao Mao hija de Lakan que nos haría ganar favor con los votantes y llegaríamos a un muy beneficioso trato financiero para ambos.

 

– No fue un cambio repentino padre, solo quería asegurarme de que la información que dispongo sea la correcta.

 

– ¿Y cuál sería esa información hijo?

 

– La chica con la que he estado saliendo es nada más ni nada menos que Mao mao.

 

Yang lo miró con asombro y bebió más sake.

 

– ¿Y porque debes disculparte con ella? – dijo su padre, perspicaz como de costumbre. 

 

Jinshi se sonrojó profundamente lo que le sacó una leve sonrisa a Yang. Ambos empezaban a sentir el alcohol haciendo efectos en sus cuerpos. El ambiente una vez habiendo atado los cabos y sabiendo que las intenciones coincidían se relajo al fin.

 

– No quisiera entrar en detalles. – dijo apartando la mirada. – Pero necesito hacer una gran compensación.

 

– De acuerdo, quiero esto resuelto antes de la cena de la semana próxima. Usa los fondos a tu discreción, no escatimes. – dijo Yang con una sonrisa visible.

 

Habiendo dicho esto, Jinshi se retiró y se sorprendió por el abrazo de despedida de su padre ¿Así se sentía que estuvieran orgullosos de ti? Camino a su departamento en la ciudad, pensó en cómo quería asesinar a Basen. Una vez llegó a su hogar todo estaba tranquilo, se fue a su despacho ya que decidió que iba a lograr hacer la mejor compensación inimaginable para aquella chica que tenía su corazón en sus manos. 

 

 

Guardia de 24 horas. Eso fue lo primero que pensó Mao mao cuando se despertó, completamente vestida,luego de quedar desmayada en su cama. Maldita sea, iba a tener que hacer más ejercicio solo para soportar estar parada y caminando tantas horas. Su cuerpo ahora mismo le gritaba que ingiriera nutrientes y cafeína, pero apenas lograba levantar los brazos. Atinó a buscar su teléfono, lo encontró en su cama con 10% de batería. Además de eso se fijó que era martes a las 12 pm. Había dormido casi un día entero.

 

 

Respiró hondo y juntó energía para sentarse al borde de su cama. Una vez logrado eso, se puso a cargar su celular y pensó qué clase de comida tenía en su casa. De la nada sonó el timbre. Aún algo somnolienta y preguntándose quién podía ser a estás horas camino hacia la puerta. Cuando miró por la mirilla se encontró una imágen desconcertante. 

 

Una colección de flores raras medicinales de todo tipo, en macetas y otras en ramos. En medio de ese paraíso floral se encontraba el hermoso Jinshi con lo que parecían un montón de bolsas. Ella misma lo había dicho, si lograba compensarla podrían volver a relacionarse, no tuvo más remedio que abrir la puerta. 

 

Notes:

Primero que nada, perdón por el cliff hanger, fue lo que salió T-T

Y como siempre a mi beta reader @Watching_fromabove, muchas gracias por acompañarme en esta historia y fangirlear.

Próximo capitulo espero que pronto, no más de dos semanas :)

Muchas gracias por leer.

Bye bye.

Chapter 9: Capítulo 9: Disculpas y obligaciones

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Suspirando profundamente, Mao mao abrió la puerta. Dándole paso al desfile de flora dentro de su departamento. Luego de que todo estuviera dentro, se encontró a solas con Jinshi y le lanzó una mirada azotadora.

– Hola Mao mao ¿Puedo hablar contigo?

– Eres libre de hablar.

– En esa caja están los libros que me fueron recomendados para entrar al programa de investigación. – dijo señalando una caja entre un jazmín y un aloe vera. – Además, me tomé la libertad de conseguir a tu nombre una suscripción vitalicia a las mejores editoriales y revistas de medicina y ciencia.

Hizo una pequeña pausa para aclararse la voz.

– Hay una horquilla para pelo Swarovski que pensé sería de tu agrado en esas bolsas, junto con un reemplazo de lo que rompí el día anterior. También una disculpa sincera, si deseas escucharla.

Cuando el chico volvió a mirarla con ojos de gatito asustado, Mao mao, se encontraba preparando té en la cocina. Eso era un alivio para él. Una vez el té estaba servido sobre la mesa, la chica decidió hablar.

– Acepto tus disculpas aunque no me interese oirlas. – dijo tomando su taza de té.

La expresión de Jinshi se volvió un puchero infantil que le quitó la poca seriedad que le quedaba.

– Nada de enfadarse chico bonito. Ven aquí. – dijo señalando el otro espacio en su sofá.

Él fue casi inmediatamente a su lado, ansioso de acercarse. Cuando se sentó en el sofá, la chica a su lado se levantó un instante para luego sentarse sobre él y mirándolo a los ojos.

– Mao mao…

– Escúchame atentamente Jinshi. – dijo poniendo su mano en su mejilla.

El mencionado tembló ante escuchar su nombre de la boca de su amada, tenía toda su atención.

– Guarda esas palabras para otra ocasión, ahora voy a tomar un baño. Espérame aquí.

Él solo asintió con la cabeza mientras observaba detalladamente como Mao mao se desnudaba frente a él para luego irse directamente al baño.

La chica demoró unos 20 minutos en salir, en los cuales él se mantuvo quieto en donde ella lo había dejado como hipnotizado y algo intrigado. Cuando salió con una toalla envuelta en su cuerpo y el cabello empapado Jinshi volvió a la realidad. Si bien su disculpa había sido aceptada, todavía necesitaba que la chica accediera a ir con él a la cena.

– Mao mao, hay algo que debo decirte. – dijo mientras observaba a la chica desenredar su cabello.

– Si es sobre la cena del viernes, estoy al tanto.

– ¿Sabes la razón de esa cena?

– Es sobre la candidatura de tu padre, ¿no es así? – dijo mientras se vestía.

– Si… aunque ese no es el único motivo. – hizo una pausa y desvió la mirada. – Mi padre ha decidido que debo comprometerme.

– ¿Si sabe que estamos en el siglo 21 y que los matrimonios arreglados tienden a terminar en la mayoría de los casos en un divorcio?

– No creo que esté al tanto, de todas formas no creo que esa sea su principal motivación. Quiere usar mi compromiso para impulsar su carrera política.

– Asumo que no puedes negarte a esto ¿Quiénes son las candidatas?

– La hija de Shishou, Loulan. Lishu del clan U y … – Jinshi no pudo continuar con la frase.

– ¿Y…? – lo presionó Mao mao.

– Tú. – dijo finalmente mirándola a los ojos.

– ¿Qué? No no no, eso es imposible. – dijo entrando en pánico.

– Mao mao…

– No le dijiste nada al señor Ka ¿verdad?

– No podía mentirle, la verdad saldría a la luz tarde o temprano. Me tomó por sorpresa.

– ¿Y esperas que esté bien con ser arrastrada a un compromiso del que ni siquiera estaba enterada?

– No. Sé que no es lo correcto. Loulan no está interesada en hombres, Lishu apenas tiene 18 y tú al menos disfrutas pasar tiempo conmigo. No tengo intenciones de forzarte a casarte conmigo, nadie se opondría si rompes el compromiso. Solo debemos mantener las apariencias hasta las elecciones, luego de eso serás libre y yo asumiré las consecuencias.

– Es enfermizo. – soltó Mao mao con odio.

– Lo sé. – dijo apenado.

– Iré a la cena, ahora quiero estar sola. Por favor vete.

Sabiendo que no podía hacer nada más al respecto, Jinshi se marchó y fue directo a su departamento. Él no estaba en control de su propia vida y ahora probablemente había arruinado su relación con Mao mao. Su madre no estaría orgullosa de él.

Unos días después, un invitado no deseado tocó a la puerta de Mao mao.

– Hola hermanita, ha pasado un tiempo ¿Cómo estás? – saludó con una sonrisa maquiavélica.

– Lahan ¿Qué quieres? – respondió la chica dejándolo entrar en su casa muy a su pesar.

– ¿Acaso no puedo preocuparme por mi querida hermana? No he recibido tu respuesta sobre la cena de inauguración, estamos contando con tu asistencia.

– ¿Por qué tan insistente? Después de todo es solo una cena política más ¿En que influiría mi presencia?

– Nuestra imagen como clan La se vería afectada si no asistes, además…

– ¿Cuándo me piensas decir que ofrecieron mi mano en matrimonio? – interrumpió antes de que más excusas salieran de su boca.

– ¿Cómo lo sabes? – dijo Lahan estupefacto.

– ¿Acaso importa? Para ustedes soy solamente otra pieza más en el tablero ¡Lo único que les importa es ganar su estúpido y retorcido juego! – gritó furiosa.

– Necesitamos cerrar el trato con él señor Ka, dependemos de eso. De todas formas no está asegurado que serás tú a la que elijan, hay otras dos chicas en la misma posición. Si no hacíamos este trato hubiéramos perdido todo. – explicó con frialdad. – Necesitamos que asistas, lo quieras o no. No tenemos otra opción.

Mao mao no daba crédito a lo que escuchaba.

– Además hermanita, dudo que seas de su agrado. No tienes de qué preocuparte, en el peor de los casos solo tendrás que soportarlo hasta luego de las elecciones para poder romper el compromiso.

– Eres un imbécil.

– Yo también te quiero. – dijo con sarcasmo. – Enviaré a alguien a buscarte, solo preocúpate por estar presentable. – le ordenó mientras salía de la casa antes de que Mao mao lo echara a patadas.

La chica enterró las pocas esperanzas que tenía de poder escapar de esta situación.

Notes:

¡Aparecí! Estuve ausente por problemas personales pero por fin les pude traer otro capítulo más.

Mucho drama y una Mao mao enojada. Espero les haya gustado el capítulo y espero no demorar mucho en sacar el siguiente.

Bye bye!

Chapter 10: La cena

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El día de la cena se acercaba cada vez más y Mao mao se prometió a sí misma que no iba a dejar que eso la afectara. Se sumergió de lleno en su trabajo, tanto que Yao y los demás residentes estaban preocupados de que siguiera tomando turnos. Cuando la obligaron a tomarse un descanso, su mente no podía dejarla en paz y ahora en vez de obsesionarse con su trabajo se dedicó a limpiar su departamento hasta que quedará impoluto.

La cena sería mañana y por más que ella fingiera que nada de eso fuera posible, no podía escapar de la realidad.

Jinshi deseaba volver a ver a Mao mao, pero como se encontraban las cosas si iba a verla solo lograría que ella lo odiará. Si es que ya no lo hacía, debería hacerlo, él se odiaba a sí mismo por haberla puesto en aquella situación. Trabajo diligentemente día tras día, cuando terminaba con sus tareas iba a entrenar para despejar su mente. Tenía que encontrar una solución a esto, pero era inútil, no podía ir contra la voluntad de su padre.

Finalmente llegó el día. Como Lahan había prometido, un lujoso vehículo la estaba esperando afuera de su hogar a la hora acordada. Pese a no estar conforme con absolutamente nada de lo que estaba pasando, Mao mao tenía la decencia suficiente de no acudir de pijama a un evento de gala. No solo iba a tener que soportar a su progenitor la gran parte de la noche si no que lo haría en tacones y ocultando su desagrado.

– ¡Mao mao! – exclamó Lakan nada más puso un pie dentro del lujoso hotel. – ¡Lo siento mucho Mao mao! – dijo al borde de las lágrimas.

– No hagas una escena aquí querido padre. – dijo Lahan entre dientes.

Durante los siguientes minutos mientras caminaban hacia el salón del evento Mao mao escuchó los lamentos y disculpas de Lakan. Que la usarán como peón para sus negocios no le hacía gracia, pero saber que no tenían mucha opción frente al “imperio” de la familia Ka al menos apaciguaba la rabia que sentía. Agradeció que sus dos acompañantes se quedaran en silencio cuando se encontraron con los demás participantes de la velada. Se sentaron en la mesa con el símbolo del clan La, ella podía sentir las miradas curiosas del resto y se limitó a tomar el vino que habían servido.

Jinshi estaba al borde del colapso. Tenía miedo de cómo reaccionaría Mao mao, pero por otro lado daría cualquier cosa por poder verla otra vez. Era costumbre en esta clase de eventos que la familia Ka fueran los últimos en aparecer. Contuvo la respiración al entrar al salón y no la soltó hasta haberse sentado en su mesa. Recorrió con la mirada a los presentes hasta encontrarla, pero por supuesto ella centró toda su atención en el alcohol frente a ella. Su padre comenzó con su discurso, el jovén no apartó sus ojos de ella hasta que llegó su momento de hablar.

Tal cuál como lo había practicado, Jinshi dió las noticias de que la corporación Ka estaría trabajando en conjunto con las empresas de la familia La. Hizo una breve pausa antes de llegar al final del discurso.

– Y dadas estás noticias, también quisiera anunciar mi compromiso con la señorita Mao mao La. Por favor disfruten de la velada.

Tras los aplausos y con el discurso finalizado, los presentes se retiraron de las mesas hacia el jardín para continuar con la noche. Lahan se encargó de que Mao mao agradeciera correctamente todas las felicitaciones por su compromiso, ganándose unos buenos pisotones en el proceso. Ella pensaba que las felicitaciones y comentarios de doble filo no iban a terminarse jamás, cuando escuchó una voz familiar.

– ¿Podría robarme a mi prometida un momento? – preguntó Jinshi con descaro.

Lahan casi la arroja a los brazos de Jinshi y desapareció como por arte de magia antes de que Mao mao protestará.

– Nadie se escandalizaría si nos escapamos de aquí. – le susurró el chico mientras la tomaba del brazo y la alejaba del resto de los invitados.

– Supongo que estar comprometidos tiene sus ventajas chico bonito. – respondió Mao mao con ánimos de alivianar la tensión entre ellos.

Los nervios de Jinshi disminuyeron gracias a esto. Continuó escoltando a su prometida hasta que salieron del edificio, uno de sus choferes estaba listo para llevarla de vuelta a su departamento.

– ¿A dónde vamos? – preguntó ella al ver el auto esperando.

– Tiene instrucciones para dejarte en tu casa, puedes indicarle si deseas ir a otro lugar.

– ¿No vendrás?

– Pensé que querrías estar sola, no estás obligada a acompañarme.

– Creo que debemos hablar. – dijo mientras se subía al vehículo. – Ha sido una noche complicada, prepararé té.

Jinshi dejó atrás sus nervios, no iba a pensarlo dos veces. El trayecto transcurrió en silencio, ambos estaban más que felices de largarse de allí. Cuando llegaron a su destino, Mao mao fue directo a cambiar su vestido formal por su extremadamente cómodo pijama.

– No te quedes ahí parado como fantasma, puedes sentarte. – dijo luego de ver que él seguía en la entrada sin moverse del lugar.

Se dirigió a la cocina y comenzó a preparar el té mientras se repetía a sí misma que solo iban a hablar. Eran adultos y podían llegar a un acuerdo para hacer lo mejor con la situación en la que se encontraban. Mao mao volvió a la sala con el té, se sentó junto a Jinshi sin mirarlo a los ojos aún.
– ¿Qué es lo que se espera de mí en este compromiso? – preguntó ella.

– Tendrás que ser mi acompañante en eventos, creo que puedo disuadir a mi padre para mantenerte lejos del ojo público, así que no será necesario que asistas a la mayoría. Además… – tragó saliva antes de continuar. – Deberás asistir a las reuniones de la familia Ka, en dónde fingiremos ser una pareja feliz a los ojos de mi padre.

– ¿Algo más?

– No. Eso sería todo, una vez el trato entre nuestras familias se ponga en acción luego de las elecciones podremos romper con el compromiso.

– Me parece… sensato. – contestó luego de unos segundos.

– Haré todo lo que esté en mi poder para que no tengas que involucrarte más de lo establecido. Si necesitas algo no dudes en pedírmelo. – dijo luego de terminar su té. – Creo que debería irme, has tenido una noche complicada y yo solo es-

Sus nerviosas palabras fueron calladas cuando Mao mao lo besó. ¿Acaso estaba soñando? se preguntó Jinshi, se sentía como un sueño.

– Ya hablamos suficiente chico bonito. – dijo antes de continuar besándolo.

– ¿Estás segura? – contestó con lo poco que le quedaba de autocontrol.

– Callate y besame.

Ella olía a té, medicina y alcohol. Sus pensamientos se dispersaron bajo sus caricias y por primera vez en toda la noche se permitió relajarse.

Chapter 11: Capítulo 11: Verdades que duelen

Notes:

Hola ¿Cómo están? Tanto tiempo...

Tuve un bloqueó muy fuerte a la hora de escribir esta escena, aunque la espera haya sido larga creo que valió la pena. Me gustó como quedó el capítulo.

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Chapter Text

Mao mao quería olvidarse de esa estúpida cena, de su estúpido compromiso y su estúpida familia disfuncional. Y como el alcohol no era suficiente para borrar esos pensamientos, los suaves labios de Jinshi y sus manos que la acariciaban con delicadeza eran la solución.

Pero aún así ella quería más, todavía no era suficiente. Necesitaba que ese ser celestial tocará aún más, no solo caricias suaves y besos húmedos.

Jinshi mientras tanto estaba luchando consigo mismo, debatiendo si debía avanzar o simplemente apreciar el hecho de que aunque fuera solo deseo lo que la motivó a besarlo. No se sentía con el derecho de pedir más aunque lo necesitará con la misma urgencia que el oxígeno en sus pulmones. Había algo en él que solo en compañía de ella salía a la luz, una faceta mucho menos contenida de su personalidad, algo voraz que lo quemaba por dentro y le robaba la respiración.

El autocontrol del chico se quebró en mil pedazos cuando Mao mao se movió para sentarse en sus piernas buscando aún más de aquel contacto que los quemaba a ambos. Las manos que antes acariciaban con delicadeza, ahora buscaban desesperadamente quitar de en medio su ropa. Cuando los labios de Jinshi se apartaron de los suyos, ella casi protestó indignada, hasta que se dió cuenta que él intentaba quitarle su camiseta. Una vez el molesto trozo de tela quedó fuera del camino, él continuó besándola, se alejó de sus labios hacia su cuello. Sus cuerpos parecían haber olvidado cualquier tipo de cansancio en busca de saciar sus deseos.

Tras un movimiento sumamente ágil, Mao mao acabó sentada otra vez en el sofá entre los brazos de Jinshi. Para su disgusto se había alejado un poco al moverse. Las miradas de ambos se encontraron.

– Estabas haciendo un buen trabajo ¿Por qué te detienes? – cuestionó la chica.

Desencadenando un torrente de emociones en ambos que los llevaron a continuar besándose con voracidad.

Algo dentro él se encendió dentro de él, algo que atravesaba cada fibra de su ser. Necesitaba seguir escuchando palabras como esas. Sus besos volvieron al cuello de la chica y bajaron a sus pechos convirtiéndose en mordidas que intentaban capturar la pasión del momento. Eso provocó unos suaves gemidos en Mao mao que exacerbaron su posesividad.

Las ideas y pensamientos que acechaban su mente fueron dispersados a medida que Jinshi la besaba. Su tacto se volvió más intenso y profundo, como si fuera capaz de devorar el calor que emitía su piel. Buscando saciar sus impulsos más salvajes tiró del cabello del chico guiando su rostro hacia el lugar donde sus caricias le otorgarían más placer. Las sensaciones que le provocaba eran mejores que cualquier droga.

En esos momentos, Mao mao podría pedirle que causará una crisis mundial y él lo haría con gusto. Sería capaz de cosas innombrables con tal de estar junto a ella. Las reacciones de su cuerpo eran dignas de adoración y él estaba sediento por ellas. La molestía que sentía en su entrepierna mientras se encontraba arrodillado, palidecía en comparación con el torrente de sentimientos que le evocaba estar bajo su control.

Ella estaba segura de que él definitivamente no era humano, el causante de tal placer tenía que poseer algún poder divino capaz de nublar cualquier pensamiento. Mao mao perdió el control de su propio cuerpo por un momento mientras se dejaba llevar por las olas de placer que provocaron sonidos impronunciables de su boca.

A Jinshi no le importaba demasiado su capacidad de respirar, pero lo que le terminó de robar el aliento fue cuando ella liberó su rostro y jalo otra vez su cabello para besarlo.


En algún momento de la noche Mao mao había llegado a su cama, su ropa no había tenido la misma suerte. Tenía un dolor punzante en la cabeza debido al alcohol, era tarde a juzgar por la luz entrando de la ventana.

Amanecer con la belleza inhumana de Jinshi Ka a su lado estaba resultando un desafío. Si bien la vista era más que agradable y evocaba en ella la necesidad de continuar durmiendo, resultaba en que se viera parcialmente inmovilizada por los brazos que la abrazaban con firmeza y no parecían dispuestos a soltarla.

– ¿Ya te vas? – preguntó somnoliento cuando Mao mao lo despertó.

– Son las 2 de la tarde, espero no tuvieras ninguna reunión importante.

– Los ejecutivos se podrían estar muriendo ahora mismo y no me importaría en lo más mínimo. – dijo ligeramente irritado por la mención del trabajo.

– Debe ser tan difícil ser CEO. – respondió con ironía.

– ¿No tienes que trabajar hoy?

– Me tomé el día libre chico bonito, no todos tenemos el lujo de elegir cuándo trabajar.

– Ventajas que me permiten estar aquí contigo, y eso si que es un privilegio.

Jinshi esbozó una sonrisa de alegría pura que causó que sintiera una punzada de culpabilidad por lo que iba a decir.

– Aunque disfruto de tu compañía, lo más sensato sería que no gastarás tu tiempo libre conmigo.

– ¿Por qué? Con nuestro compromiso siendo anunciado nadie puede decir nada en contra de que pase tiempo junto a ti.

– ¿Qué piensas que pasará cuando rompamos el compromiso?

La dura realidad que contenían aquellas palabras fue suficiente para destrozar la ilusión de felicidad que él mismo se había convencido de creer.

– No importa que no sientas nada por mí, me conformo con estar a tu lado. Por favor no me alejes de ti. – dijo en un acto de desesperación.

Mao mao se alejó, se vistió y ordenó las pertenencias del chico que aún seguía en su cama paralizado como si pensara que dejar de verla sería el fin del mundo.

Ante la falta de respuesta, Jinshi tomó una decisión arriesgada.

– Te amo.

Y esa fue la gota que derramó el vaso.

– Esto no se trata de sentimientos ¿Crees que se tomarán en serio mi carrera profesional si continuamos con este compromiso? ¿Sabes lo que pasa cuando una profesional decide casarse? La dejan de ver como alguien capaz de realizar su trabajo, si decide formar una familia corre riesgo de ser despedida o en el mejor de los casos la destituyen a un puesto de menor importancia. Mi éxito y mi profesión son algo que no estoy dispuesta a sacrificar. Esto nunca fue sobre amor.
El silencio reinó en la habitación. Ambos cargaban el dolor de viejas heridas, compartían el sufrimiento aunque fuera por distintas causas.

Jinshi no podía decir nada, sabía que ella tenía razón. Su rechazó le provocó un desconsuelo terrible, pero la peor tortura era el hecho de que él la había lastimado. Incapaz de hacer algo al respecto, decidió marcharse.

“Cualquier sacrificio valdrá la pena para lograr mi objetivo.” Mao mao repetía esta frase una y otra vez en su mente, se negaba a cometer los mismos errores que causaron desgracia a la mujer que la había traído al mundo.

Notes:

Amo el drama y mucho más el angst. Aviso que se vienen capítulos donde ya no veremos tanto interacciones entre ellos, pero prometo que valdrá la pena en el final.

Chapter 12: Capítulo 12: Miedo que paraliza

Notes:

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Chapter Text

La cena había sido un desastre “¿En que estaba pensando?” se reprendió Mao mao mientras limpiaba meticulosamente el piso de su departamento. Sabía muy bien que ella debía trazar el límite para que este asunto no se les saliera de las manos, se arrepintió por haberse dejado embelesar por su cara angelical. Y mientras limpiaba la cocina se arrepintió de no haber tomado más alcohol para usarlo de excusa para su insensatez.

Por la noche y cuando toda la casa estaba casi esterilizada llegó un mensaje al grupo que tenía con Yao, Xiaolan y En’en. Hablaban de salir el sábado, alcohol y karaoke para combatir el estrés de sus trabajos. Mao mao no estaba especialmente interesada en el karaoke pero necesitaba lidiar con el estrés de su vida personal.

Su segunda semana fue extenuante, no hubo ningún problema mayor pero la carga de trabajo y aprender el funcionamiento interno del hospital no era sencillo. A Mao mao le resultaba gratificante el cansancio de un trabajo bien hecho, sin embargo su mente no la dejaba en paz. Los acontecimientos de aquella noche rondaban sin parar en su cabeza y no importaba cuantos informes de pacientes revisará que no podía para de pensar en ello.
Su tormento auto infligido terminó con la llegada del sábado. Luego de una discusión acalorada sobre gustos musicales entre Yao y Xialoan, el grupo decidió ir a su bar habitual. Las tres chicas que trabajaban en el hospital ya se encontraban allí, esperando a En’en que aún no terminaba su turno en el restaurante.

– Oye – comenzó Yao cuando se sentaron en la mesa. – ¿Enserio vas a seguir actuando como si no supiéramos que sales con Jinshi Ka?

Ambas la miraban expectantes esperando que les diera todos los detalles.

– No estoy saliendo con él y no veo qué tiene de interesante. – contestó restándole importancia.

– ¡Tiene todo de interesante Mao mao! Es la familia Ka, dueña del hospital donde trabajamos y Yang Ka casi seguro que será nuestro presidente dentro de unos meses. – respondió Yao.

– Sin mencionar lo apuesto y caballeroso que es Jinshi. – dijo Xiaolan como si estuviera hablando de un príncipe de cuentos de hadas.

– Veo que no pudieron contener su curiosidad hasta que llegará. – interrumpió En’en. – Mao mao, no nos dejes con la incertidumbre ¿Cómo es salir con el príncipe de los Ka? ¿Hace justicia a su apodo?

Mao mao hizo un esfuerzo gigantesco para no explotar ahí mismo, tomó de un solo trago lo que quedaba de su bebida y respiró hondo para juntar coraje y contarle a sus amigas lo sucedido.

– Wow. – exclamaron al unísono las tres chicas cuando terminó el relato de los acontecimientos.

– Sabes Mao mao, creo que estás sobre-complicando el asunto. – dijo En’en rompiendo el silencio.

– Si, entiendo que todo este asunto de compromiso arreglado te resulté insoportable pero no creo que arruine tu carrera profesional. – continuó Yao.

– Además si que estaban saliendo antes de que eso sucediera ¿Tienes miedo al compromiso Mao mao? – preguntó Xiaolan.

Eso la dejó paralizada. “Yo no tengo miedo al compromiso, todo lo contrario.” pensó la chica. La carrera de medicina requería una dedicación enorme y ella estaba más que comprometida con su profesión. Pero Jinshi Ka no era una profesión, era una persona. Mientras procesaba todo esto un pensamiento cruzó su mente: “Y las personas te pueden hacer daño”.

– No… No lo sé. Todo sucedió demasiado rápido. – respondió finalmente.

– Mao mao. – dijo En’en con seriedad. – Sé lo importante que es la medicina para ti, las cosas han cambiado, no dejes que los errores que cometieron otras personas en el pasado te limiten.

– Además nunca habías salido con alguien por segunda vez. – añadió Xiaolan.

– Eso es muy cierto. Deberían hablar, el asunto del compromiso no es para nada ideal pero podrían llegar a alguna solución ¿No crees? – sugirió Yao.

La cabeza de Mao mao estaba apunto de estallar, nunca había estado tan confusa.

– Lo pensaré. – sentenció al cabo de unos segundos. – Lo pensaré.

Las chicas le sonrieron y pronto En’en se empezó a quejar de los turistas que se creían más chef que ella. Su compañía era una grata distracción. Al final de la noche Mao mao se sentía igual de confusa, sin embargo decidió enviarle un mensaje a Jinshi.

Jinshi Ka

Necesitamos hablar.

Notes:

Holaaa ¿Cómo están?

Luego de haber abandonado por meses este fic por fin salí del bloqueo creativo. Espero que pueda actualizar con un poco más de regularidad de ahora en adelante, tengo planificado dos capítulos más de momento.

Espero que hayan disfrutado del capítulo!