Chapter Text
—¿Está listo para grabar, Mikage-san? —Reo levantó la mirada hacia la cámara. Solo había una persona de la producción tras esta, según ellos para que todo se sintiera más privado y él pudiera sentirse tranquilo, confiado, de hablarle sin ataduras. Que se sintiera real. Estaba algo molesto, es lo que debe admitir, porque realmente no estaba incómodo frente a una cámara, todo lo contrario. Está algo acostumbrado a la exposición al ser el hijo del presidente de una compañía importante en Japón. Ser el heredero prodigio por tantos años le había preparado en múltiples habilidades, después de todo.
Eso se acaba hoy.
Asiente con la cabeza y la cámara empieza a grabar. Reo sonríe y saluda con una mano.
—Mi nombre es Reo Mikage, tal vez me conozcan como el heredero de la Corporación Mikage, sin embargo… —hace una pequeña pausa, quizás dudando, quizás queriendo saborear el momento—, estoy aquí para demostrar que soy más que eso.
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La casa en donde se hospedará por las siguientes semanas es blanca por fuera, tiene dos pisos y es bastante amplia. Reo se fija que se parece a una de las casas en la playa que tienen en el sur, cerca del océano, así que está complacido. Camina hacia la puerta y para entrar debe abrir un pequeño candado azul, que es de ese color para que contraste con el blanco de la madera. Le han dado la llave antes, por lo que lo abre y avanza al interior, trayendo consigo su maleta con todos sus objetos personales que le fueron permitido traer por su cuenta.
Lo primero que halla es el pasillo de la casa y entra con cuidado, observando a ambos lados y siguiendo el camino lógico hacia adentro. El asistente de producción le comentó que sería el primero en llegar, así que no espera realmente encontrarse a nadie, por lo que camina tranquilamente hacia el salón de estar, no sin antes acomodar su maleta con ruedas en un espacio cerca de la pared para que no moleste al resto de los participantes en su entrada.
Se sienta en el sofá con cuidado, captando la comodidad de este. Está consciente que la cámara lo está grabando, pero cree que no le importa en demasía, pues la esencia de ese reality es mostrarse cómo es cada uno de manera natural.
Así que espera, algo nervioso, al siguiente participante.
El cual no tarda mucho en llegar.
Kunigami es un hombre alto y de cabellos naranjas que parece que van en la dirección que ellos quieren. Está en este programa porque quiere encontrar el amor, lo cual lo hace sonrojarse un poco cada vez que lo tuvo que decir frente a la cámara. Realmente no espera nada más de un programa así, y la verdad le gustaría encontrar a más personas homosexuales para ampliar su círculo, por lo que no descarta hacerse amigos también: Cuando llega a la casa abre de manera torpe la puerta, con quizás demasiada fuerza y eso hace que Reo se de cuenta de inmediato que alguien va a entrar por el ruido que provocó, así que a penas se asoma por el salón de estar, Reo le sonríe suavemente.
Le gusta lo que ve, no puede evitar pensar en que partió bien todo esto.
—Buenas —le saluda Kunigami y acomoda su valija, luego yendo hacia el otro y le ofrece la mano—, Rensuke Kunigami, un gusto.
El otro le saluda de vuelta, moviendo su mano en un gesto solemne.
—Reo Mikage, un gusto —sabe que está algo tímido. No conoce de nada al muchacho Kunigami, aunque ya puede decir que es un poco su tipo. Reo es alto, así que encontrar a alguien más alto que él y con un rostro apuesto es bastante difícil.
El recién llegado se acomoda a su lado conservando la distancia entre dos desconocidos y comienzan a hacer comentarios al aire sobre la decoración de la casa, y algunas dudas que tengan.
Antes de entrar, Isagi se revisa su cabello con el reflejo del cristal de la puerta. Se nota que intenta bajar dos cabellos que sobresalen de la división trasera de su cabello, pero no resulta. Pone una expresión de circunstancias y hace un gesto de restarle importancia: Abre la puerta y de inmediato los otro dos están expectantes. Al ver al recién llegado ambos se ponen de pie y se saludan cordialmente. Se sonríen amablemente y se ofrecen pequeñas reverencias, no obstante, Isagi decide sentarse algo más alejado. Reo puede decir que está nervioso quizás, así que intenta no prestarle demasiada atención para que pueda relajarse.
El siguiente en abrir la puerta es Nagi Seishiro, quien viene con una ligera mochila en la espalda. Camina casi sin ganas, y hace tan poco ruido al abrir la puerta, que ninguno de los otros tres se ha percatado de que presencia. Este muchacho fue un fichaje extraño para la producción. Nagi comentó de manera muy tranquila que estaba aquí porque había pensado que todo era una broma de internet y quería ver qué tan lejos llegaba el estafador del anuncio. Explicó que él estaba probando un nuevo juego y le salió la publicidad para el casting. No pudo negar que llamó su atención, es decir, un programa de reality que pague por estar ahí y vivir con otros muchachos no sonaba como algo real, tenía que ser una estafa, así que sin mucho interés envió sus datos solo para probar. Pronto había pasado varias entrevistas en línea y ahora estaba ahí.
No estaba seguro de qué encontrar cuando entró y vio a los otros participantes, pero definitivamente no era eso: Al hombre más hermoso que ha visto en toda su vida. Su cabello violeta, ojos grandes y brillantes, una piel lisa y una expresión de absoluta sorpresa cuando lo vio. Nagi sintió cómo en dos segundo su pecho se sintió extraño y su estómago le dio un vuelco. No era posible. Jamás se sintió así por nadie.
—Nos asustaste ahí, amigo —escuchó una voz por su lado, y solo entonces apartó sus ojos de aquel hermoso ser humano que seguramente era un ángel caído, para fijarse en Kunigami, que le ofrecía su mano para saludarlo—. Rensuke Kunigami, un gusto —le dijo con una sonrisa.
Nagi asintió y le dio su mano un milisegundo antes de apartarse. No pudo mirar a nadie más, demasiado nervioso y sobrellevado por todas las sensaciones que ese hombre a unos metros de él había provocado solo con una mirada.
Reo lo vio pasar sin saludar ni dar su nombre, extrañándose evidentemente por su expresión facial. Bueno, suponía que siempre había algún inadaptado en el grupo, pensó cuando Nagi se sentó al final del sofá, por el lado de Isagi, pero mucho más alejado.
Bachira está super alegre de estar aquí, o es como se presenta frente a los otros cuando entra a la casa. Estrecha las manos con todos con alegría, llamando la atención de todos, pero especialmente de Kunigami y de Isagi. De hecho, Bachira comenta sobre la playera de Isagi, diciéndole que es un lindo color y que le queda bien. Isagi le sonríe tímidamente y le agradece, volviendo a su lugar. Bachira está complacido y toma asiento a su lado, buscando crear conversación, puesto que su motivación para entrar a este programa era tener más amigos y, claro, si pasaba a algo más, no se iba a quejar.
La última persona en llegar es Chigiri, con un elegante retraso de veinte minutos. Se lo ve entrar algo atareado con una valija y una mochila, pero llega de manera decente frente a los demás, levantando sus lentes de sol. Cuando lo hace, les manda una sonrisa suave a cada uno, partiendo desde Nagi (quien ni siquiera lo miró de vuelta) hasta Kunigami y ahí fue donde le echó el ojo en seguida. No le importó mucho que Kunigami estuviera sentado cerca de Reo, de todas manera tomó el asiento entremedio, forzando al más alto a moverse hacia el lado con una risa divertida.
Reo le mandó una mirada extrañada a Chigiri por su impertinencia y solo pudo pensar en que sería una competencia, aunque él es inteligente y no se dejará ver su lado malo por eso. Lo mejor era amistarse con alguien así que no tiene vergüenza ni descaro de respetar los puestos (una norma básica en este tipo de contexto o eso es lo que cree), por lo que le da la mano y le sonríe amablemente, espera también que Kunigami lo note.
—Me gustan tus gafas —le dice como cumplido, y es sincero a pesar de que busca forjar una alianza con el bello muchacho a su lado.
Chigiri estrecha su mano también.
—Me gusta tu estilo de cabello —responde de vuelta y le sonríe de vuelta con aparente honestidad.
Reo se queda tranquilo, esperando que haya sido notado por Kunigami por su forma de enfrentar aquella situación.
Pasan unos minutos donde hay algunas conversaciones indistintas, realmente lo más que pueden hablar seis perfectos desconocidos, y la producción les dice a los seis participantes que pueden comenzar a ordenar sus cosas en las habitaciones designadas. Avisan que pueden turistear la casa y revisar lo que quieran de esta por una hora, ya que luego deben reunirse en el salón tipo oficina que hay en el primer piso para la primera gran misión.
Reo se pone de pie al mismo tiempo que los demás, camina y toma su maleta de vuelta y Chigiri pronto está cerca de él.
—¿Hay que subir las escaleras? —le pregunta con una voz desganada y hastío.
El aludido asiente.
—Al parecer las habitaciones están arriba, así que sí —contesta, algo divertido por la expresión de fastidio del muchacho a su lado.
Kunigami pasa de ellos, llevando su propia valija, pero les manda una sonrisa pequeña a los dos antes de perderse tras la puerta, seguido de Isagi y Bachira que van hablando de algo indistinto.
Una vez el apuesto muchacho de cabellos naranjas se pierde, Chigiri le manda una mirada a Reo, el cual la secunda.
—A puesto a que él podría llevarme mis cosas sin problemas —le comenta y Reo se cubre los labios en una sonrisa, pues entiende perfectamente lo que quiere decir, además de que es justamente Chigiri es quien más bolsos ha traído.
—Vamos, no nos quedemos atrás —el muchacho de cabellos purpuras le da una palmadita en la espalda en consuelo.
Chigiri bufa y suelta los hombros, en una imagen viva de derrota.
Nagi es el único que queda en el salón, se da cuenta que está solo luego de que Reo desaparece, pues se le había quedado mirándolo todo ese tiempo. Era un fastidio estar ahí, pero ahora que notó que hay alguien de su interés, quizás no sea tan aburrido.
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[Bloque de comentaristas]
El estudio muestra a cinco personas, de las cuales, la persona que está en medio toma la palabra. Su nombre es Anri, y sonríe con una linda sonrisa, como si estuviera acostumbrada a las cámaras. Al hablar, lo hace con una voz fuerte y dulce al mismo tiempo: —Hemos recibido a nuestros participantes ya, ¡qué emoción! —exclama, pidiendo aplausos de sus otros cuatro acompañantes, de los cuales solo aquél que está sentado al final del lado izquierdo (a vista del espectador) no aplaude nada, de hecho, hace una mueca de desagrado. Anri continúa: —Hemos podido ver que ya ha habido varias interacciones interesantes, ¿Qué opina de esto, Aryu-san?
El hombre mencionado hace una pose genial, la cual le ayuda a lucir su hermoso y largo cabello.
—Me parece que todos tienen un estilo único que podrá destacar —es lo que dice en resumidas cuentas.
Anri asiente y se vuelve hacia su lado izquierdo.
—¿Algo que quieras comentar, Ego-san? —le pregunta con dulzura.
El aludido niega con la cabeza, como decepcionado, pero no más que el otro comentarista que está más a la izquierda, el cual no aplaudió antes.
—Apuesto 10.000 yenes a que nadie de aquí sale con pareja —suelta frente a la cámara, lo cual provoca una educada y ensayada risa en Anri—, ¿quieres apostar, Anri-chan?
—No estoy aquí para jugar también, Ego-san —le aclara, ignorándolo un poco, y se vuelve hacia el siguiente panelista que está por el lado contrario—, ¿qué piensas de los participantes, Niko-san?
Niko, el comentarista que usa un flequillo que le cubre los ojos, se mueve algo inquieto.
—Creo que hay unas visibles preferencias: pudimos observar cómo Meguru Bachira se sentó cerca de Yoichi Isagi de inmediato, incluso hablaron un poco —aquel comentario hizo a todo asentir, conformes con la observación—. También que Chigiri Hyoma tiene un claro flechazo por Kunigami Rensuke, al igual que Reo Mikage. Lo siguiente sería destacar que Nagi Seishiro parece que no se ha sabido mezclar con los demás muchachos.
—Da pena —todos se voltean a ver al panelista que antes no aplaudió, tiene una expresión severa en el rostro— ¿Cómo puede comportarse tan patético en un programa de televisión?
Niko retoma la palabra: —Te hace pensar en el proceso de selección por parte de la producción, ¿no? ¿Quién estuvo a cargo?
Anri suelta una risa nerviosa, captando la atención para desviarla del comentario anterior:
—¡De todas formas! Eso ha sido solo el primer encuentro, esperemos que nuestros participantes hallen una forma de llevarse bien entre todos —acotó, salvando el ambiente a punto de activarse hacia las críticas.
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[De vuelta a la casa]
Los muchachos estaban haciendo cada uno sus cosas: Isagi y Bachira parecían estar divertidos en la habitación del primero, guardando algunas cosas y riendo cuando Isagi se avergonzaba de algún comentario. Chigiri y Reo estaban ya en la cocina, revisando cada utensilio que encontraban mientras se preguntaban quién iba a preparar la comida. Kunigami estaba revisando el patio, más que nada dando un paseo. Y por último Nagi ya estaba sentado en la mesa del comedor, observando a lo lejos a Reo que merodeaba por la cocina.
De pronto se les avisó por unos parlantes que todos debían reunirse en la oficina, así que todos fueron a esta.
Dentro de la oficina había una mesa grande, para doce personas incluso. Los muchachos se sorprendieron un poco, mas tomaron asiento en cualquier lado donde se sintieran incómodos.
En el centro de la mesa había un sobre, y a lo que decidieron que Isagi la leyera en voz alta para todos, descubrieron que el reality en el que se encontraban no iba a ser solo para conocerse entre ellos, sino que también tendría una parte más monetaria. Isagi continuó leyendo:
—Para que los participantes puedan solventar sus gastos, deberán abrir y operar una cafetería por un mes. La producción les ayudará con unas cuantas cosas, pero esencialmente todo lo harán los participantes. Ustedes deciden cómo operarla. ¡Mucha suerte! —apenas Isagi acabó de leer, miró a sus compañeros muy confundido.
—¿Qué significa esto? —inquirió Bachira, sumamente confundido.
Chigiri respondió: —Nos quieren hacer trabajar gratis —soltó, una de sus manos en puño golpeando la mesa suavemente.
Reo le pidió la hoja a Isagi, releyéndola.
Nagi pensó en que era obvio que era una estafa.
—Bueno, lo mejor será intentar hacerlo lo mejor posible —comentó de manera conciliadora Kunigami, ofreciendo una suave sonrisa.
Todos se veían emproblemados, no obstante, asintieron con la cabeza.
—Dice que lo primero que debemos hacer hoy es darle un nombre a la cafetería —aclaró Reo, devolviendo la hoja sobre la gran mesa que compartían. Luego, se volvió hacia los otros cinco muchachos—, ¿alguna idea? —no era su plan ser líder, así que se quedará en la posición de solo preguntar y escuchar a los demás.
Todos parecieron pensar un momento. Nadie tenía ninguna idea.
Reo sudó cómicamente.
—A ver, solo tiremos ideas, no hace falta que sean perfectas —les dijo, intentando calmarlos.
—¿Puede… ser algo que nos guste a todos? —sugirió Isagi algo tímido, alzando un dedo.
Chigiri respondió de inmediato: —¿Tú quieres que nuestra cafetería se llame “Penes”? —y se rio de su propio chiste.
Reo y Kunigami soltaron una risita suave, Bachira le miró algo mal por burlarse de Isagi. Nagi solo puso los ojos en blanco.
—No es un buen nombre para la televisión —volvió a tomar la palabra Reo—, ¿Qué tal algo con un seis? Somos seis, después de todo.
En ese momento el parlante volvió a sonar, anunciando que se unirían más participantes más adelante.
Todos compartieron una mirada.
—¿Más personas…? —es lo que todos murmuran para sí, y se vuelven a mirar.
Si bien era cierto que para abrir una cafetería era necesario tener un buen número de personas, todos comparten la duda de cómo les afectaría aquello a las dinámicas actuales. ¿Sería que se podrían fijar en alguien más?
—Oh, ¡tengo una idea! —exclama Bachira felizmente y levanta dos dedos.
Todos lo miran expectante, sobre todo Isagi quien tiene una sonrisa en los labios.
—¿Vieron el candado que hay en la puerta principal? —les pregunta, y todos asienten menos Nagi, quien no se fijó en aquel detalle—. Bien, ¿qué les parece? Todos los participantes pasamos por esa puerta, es algo que nos identifica.
Todos asintieron con la cabeza.
—Increíble, Bachira —felicitó Isagi y el aludido se sonrojó suavemente, sin perder la linda sonrisa.
Luego Chigiri alza la mano: —Oh, ¿qué les parece en inglés? Ya que estamos en la tele —propone con una sonrisa divertida y ojos brillantes.
Nagi parpadea, comprendiendo la idea. Si era un show de televisión, había que dar nombres que peguen con este.
—¿Blue… lock? —musita y todos se dan cuenta que es básicamente la primera vez que lo escuchan hablar. Reo ya se estaba preguntando si era mudo.
Chigiri asiente hacia él.
—¡Eso, eso! —exclama y toma un marcador de los lápices que hay cerca, escribe dos letras—, porque si lo pones en siglas… sería…
Todos observan el papel con un gran “BL” y no saben si estar de acuerdo.
—Me parece bien —accedió Reo, y agregó: —Va concorde a la temática, después de todo —y con una mano les indicó entre todos.
Aquello hizo que algunos rieran suavemente, pues era verdad. Era la abreviación de Boys Love, y eso les gustaba a todos, ¿no? Así es como todos habían aportado para el nombre de la cafetería “Blue Lock (BL)”, la cual estaría abriendo sus puertas a la brevedad.
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Luego de la reunión que en general fue muy fructífera, el ambiente que había en la mansión era de relajación. Entre todos siguieron hablando un momento sobre otros detalles de la cafetería, pues tenían que hacer todo: desde preparar la fachada, hacer la comida y los cafés, hasta la atención a los clientes.
Luego de eso, decidieron que era la hora de la cena, un momento de distención para todos. Entre Kunigami, Isagi y Bachira prepararon la comida, y decidieron comer afuera, donde había una pequeña fogata eléctrica y asientos espaciosos. Los otros tres se encargaron de poner la mesa y llevar lo necesario para poder compartir.
La noche era perfecta para que ellos seis se conocieran un poco más mientras se hacían compañía en una cena casera.
Hablaron un poco de cada uno y la motivación que tenían para haber entrado al programa. Varios tuvieron vergüenza de admitir que sí buscaban el amor y que en sus vidas normales no podían hacerlo, así que agradecían estar en ese espacio donde podían ser ellos mismos. Aquellas confesiones dejaron una conexión mayor entre los seis y se sentían mejor en la compañía del otro.
Eventualmente entraron a la gran casa y les llegó la última misión del día: debían escribirle una carta anónima a otro participante. Podía ser lo que quisieran, solo que no debían firmarla.
Luego ya cada uno en su habitación, algunos estaban concentrados en sus cartas y otros tenían problemas con qué escribir. De esos, era Nagi, quien estaba mirando de manera calculada el trozo de papel.
—Le voy a escribir a Reo —confesó a la cámara—, pero creo que tengo tantas cosas que decir, que ni siquiera sé por dónde empezar —y se volvió a la carta, intentando avanzar sin frustrarse.
Reo por su parte hizo un breve mensaje.
—Le escribí a Kunigami —cuenta con una linda sonrisa—. No sé si vaya a darse algo entre nosotros… pero al menos quiero intentarlo.
—Le escribí a Kunigami —admite Chigiri por su lado, sellando su carta y dándole un beso pequeño por la parte de atrás—. Espero sepa que soy yo, me gustaría estar con alguien como él. Me gustó cómo se abrió con nosotros en la cena, fue lindo de escuchar a alguien tan real —agrega con un lindo sonrojo y abraza su carta, según él con la idea de que quede con su perfume y así Kunigami pueda descubrir que es suya.
Kunigami por su parte parece pensativo en su habitación, como si estuviera decidiendo a quien escribirle aún.
Por otro lado, Isagi y Bachira se escriben mutuamente. Ambos son mensajes cortos y se adornan con un corazoncito. Confiesan a la cámara que se llaman la atención y quieren seguir explorando ese sentimiento, pues se han llevado muy bien en lo que ha avanzado el día.
Finalmente, la jornada acaba con Kunigami decidiendo a quien escribirle. Y así, el capítulo termina.
