Chapter Text
A Peter no le gusta hablar sobre como terminó en Gotham.
No es porque fuera traumatico (aunque lo fue).
No es porque fuera doloroso (aunque lo fue).
Es porque fue atroz, insoportable y mortificantemente vergonzoso.
Fue un Jueves. Finales de Abril. A Peter le gusta esta parte del año porque el clima finalmente empieza a tomarse en serio el verano, pero no tan seriamente como para que las cosas se vuelvan incomodamente calientes como lo hacen en Julio y Agosto. Hacía que las patrullas fueran una experiencia placentera en vez de sombría, y aún hacía suficiente frío como para que usar su traje de araña debajo de su ropa de civil fuera una idea perfectamente razonable, en vez de pura locura.
(No es que la presencia del traje de araña salvara a Peter al final)
Que el clima fuera placenteramente alegre —cielos despejados, una ligera brisa y temperaturas bajo los 25°— era todo lo que Abril (o Mayo, que comenzaría en pocos días) tenía a su favor.
Puede ser impactante, pero Mayo no parecía que fuera a ser un buen momento para Peter. Tenía el dudoso honor de, no sólo recordarle a Peter su fallo espectacular en Titan y desintegración fuera de la existencia; si no que también (aún más devastador) hacía que Peter la recordara a Ella.
Un mes entero —treinta y un días— de Su tocaya. Peter no estaba seguro de cómo iba a sobrevivir.
Pero por ahora, aún era Abril, y en vez de esperar la inevitable caída en un pozo de dolor de treinta y un días, Peter estaba buscando trabajo. De nuevo. Porque las estúpidas reglas de New York decían que el no podía obtener su GED siendo menor de 19 años a menos que estuviera graduado de la escuela secundaria o llevara fuera de esta más de doce meses.
Ninguno de los cuales Peter ha logrado, gracias al Borrado.
El Doctor Strange hizo un mejor trabajo del que Peter había anticipado. Por la forma en que lo había dicho, sonó como que solo los recuerdos de Peter Benjamin Parker serían borrados. Bien. No es un gran problema. Peter podría continuar con su vida, eventualmente volver con MJ y Ned —las únicas personas que amaba que le quedaban— y reconectar con ellos una vez ellos dejaran de pensar que él estaba loco. Tendría fotografías para probar que no estaba mintiendo. O loco. El lo haría. Bien.
Bzzt! Equivocado.
En cambio, Peter Parker había sido borrado. No sólo el recuerdo de él. Toda su maldita identidad. ¡Poof! Se fue. Archivos corruptos; imágenes borrosas o simplemente eliminadas; documentos impresos que Peter podría haber presentado como pruebas revueltos en un galimatias. Los resultados eran devastadores. Cada red de seguridad —ya fueran hechas por su tía o Tony— fue eliminada. Robó algunas de sus pertenecían de las ruinas del apartamento de Happy, solo para encontrar toda su infancia y familia reducida a nada. Repentimante, tratar de convencer a MJ y Ned de que le conocían no parecía ser una opción viable.
Estaba jodido. Peter Parker no existió, pero Peter si existió. El estaba allí. Recordaba el click de la cámara de Ben cuando tomó una foto de Peter y su tía en el parque, pero ahora en la fotografía solo estaba Ella.
Si un árbol cae en un bosque, pero no hay nadie para escucharlo, ¿existió alguna vez?
La escala del hechizo que Strange lanzó era francamente aterradora. ¿Lo sabía Stephen cuando lo presentó como una opción? ¿Era ignorancia o incompetencia? ¿Negligencia o Malevolencia?
No importaba en realidad, supuso. Incluso si Peter confrontara al hechicero sobre ello, el hombre sería incapaz de responderle ya que borró su propia maldita memoria también.
Lo que si importaba era que Peter estaba buscando trabajo nuevamente.
Porque Peter era un don nadie sin un GED, y los don nadie sin GEDs generalmente no encontraban un trabajo estable y legalmente protegido. Especialmente los que tienen cara de bebé como él. Para colmo de males (autoinflingido), Peter aún era —puede que contra su mejor juicio— Spider-man. Y sin la escuela como pilar, o la presencia de alguien en su vida que formará dicho pilar, Peter estaba encontrando increíblemente difícil balancear su vida de civil y la de vigilante de una manera razonable.
No hay necesidad de decir que... Peter fue despedido de sus trabajos. Muchos de ellos.
Afortunadamente, en el mundo que aún lucha por levantarse a una nueva normalidad después del Chasquido, los trabajos para los don nadie sin GEDs estaban realmente disponibles... si tu sabias donde buscar. Y Peter sabía donde buscar.
El único problema era que la mitad de sus posibles empleadores parecían conocerse y habían empezado a darse cuenta de que un tipo llamado 'Peter Parker' tenía la tendencia a llegar al trabajo horriblemente magullado o incluso más horriblemente tarde. De forma bastante memorable, una mujer que lo estaba 'entrevistando' para un trabajo el mes pasado literalmente lo empujó fuera de la habitación cuando le dijo su nombre. Lo cual fue extremadamente grosero, pero también un claro ejemplo de cómo había agriado otra vez la reputación del nombre que Dios le había dado.
¡Pero no fue gran cosa! Peter solo tuvo que cambiar su nombre cuando se presentó. ¡Bam! Problema resuelto...
Mayormente funcionaba.
Así fue como un Jueves a finales de Abril, Peter estaba comiendo un hot dog de New York mientras caminaba al sitio de la nueva víctima ubicación en su lista de trabajos, cuando su cosquilleo estalló con alarma.
Mientras subía por un camino de acceso a un estacionamiento, sus instintos le gritaron. Peter corrió sin pensar hacia el lugar de alerta —estaba sucediendo algo peligroso, algo que tenía que detener— Un rugido inesperado —como cuando el aire de la nave donut fue absorbido por el vacío del espacio— explotó en la tranquila tarde y Peter aceleró, casi volando por el camino de acceso. Estaba rasgando su camisa con una mano para agarrar su máscara y entonces él—
Entonces él—
Mira. Ya es suficientemente embarazoso solo pensar en lo que hizo. Pero lo hizo, y sucedió.
Estaban sucediendo muchas cosas a la vez. Peter estaba corriendo; estaba corriendodistraído tratando de ponerse la máscara con una sola mano (¿por qué no dejó caer el hot dog? Incluso ahora, no podía responder esa pregunta); estaba corriendo con apenas una hora de sueño. Hubieron varias razones por las cuales no pudo reaccionar lo suficientemente rápido, pero como con el hechizo de Strange, las razones no importaron.
Había un vacío con forma de estrella en medio del asfalto, con los bordes cristalinos y fragmentados, curvandose sobre si mismos y desmoronando hasta desaparecer. Sus ojos se abrieron como platos. Sintió la ráfaga de aire caliente succionada dentro del vacío. Y entonces él...
Él tropezó.
En un badén.
Peter Parker, alias Spider-man, alias uno de los héroes con más talento acrobático que existe, tropezó en un badén y cayó directamente a través del extraño portal con forma de estrella.
Y Peter Parker desapareció por segunda vez. Y por segunda vez, no había nadie que lamentará su salida del escenario.
Y aún estaba sosteniendo ese maldito hot dog.
•••
Peter cayó a través la realidad.
No había una mejor forma de decirlo.
Atravesó mundos como si fueran paneles de vidrio. Astillas de universos lo perforaron, mundo tras mundo tras mundo tras mundo pasando sin fin.
Fue agonizante. Fue repugnante. Fue horrible.
Ser hecho y deshecho. Ser roto en pedazos y reconstruido pero mal mal mal solo para ser desenredado otra vez como un suéter viejo y reensamblado en una nueva configuración. No era nada como Thanos y ser convertido en polvo. Era peor, muchísimo peor.
En medio de su terror, pensamientos sobre los otros Peters lucharon por salir a la superficie. ¿Así fue como ellos se sintieron al cambiar de dimensión? Esperaba que no. Estaba seguro de que se volvería loco con cada nueva reescritura de su cuerpo. La caída se prolongó durante una eternidad. Lo inundó la desesperación. Quizás atravesaría mundos para siempre —no. ¡El caería para siempre! Esto no era como con los otros Peters, era algo completamente nuevo y trató de agarrar algo —cualquier cosa— para interrumpir su caída pero todo lo que tocaba se desmoranaba o explotaba o ardía hasta convertirse en nada en el momento en que tocaba su piel.
Y entonces él multiverso se apiadó de él, y cayó por una última vez —reescrito, reconfigurado, reajustado— y aterrizó sobre tablas de madera rayadas, donde vomitó el contenido de su estómago con extrema fuerza y perjuicio.
•••
Cuando Peter volvió a sus sentidos, fue ante el abrumador olor a bilis, una visión de las desgarradoras ruinas de su hot dog a medio comer, y el disgustante conocimiento de que un arma le apuntaba la cabeza.
"Aw hot dog, no" se lamentó.
Los restos no consumidos de su hot dog habían desaparecido hace mucho, perdidos en algún lugar entre los universos cinco y diez, pensó. Su máscara y mochila también desaparecieron, pero Peter notó que sus lanza-telarañas estaban intactos y esperaba que aún funcionaran después de su viaje a través de lo que solo podía ser el multiverso.
"Tienes algunas otras cosas más de las que preocuparte que ese hot dog, amigo" dijo una voz brusca.
Peter miró hacia arriba. El dueño de la voz de alzaba sobre él, con hombros anchos y rostro duro, la sospecha y la amenaza de violencia escrita en cada centímetro de su postura. El look sólo se intensificó por la pistola apuntada a su cabeza.
"Um," dijo dócilmente. Sus ojos se fijaron en el mechón blanco del flequillo del pelo negro. "¿Te importaría alejar eso?"
Los ojos del hombre se entrecerrados. No bajó el arma. "¿Quién demonios eres? ¿Cómo llegaste aquí?"
"Yo..." Peter se detuvo mientras se fijaba en 'aquí'
'Aquí' era una limpia pero ligeramente desgastada sala de estar, las paredes estaban pintadas con el familiar color magnolia crema que usaban muchas de las propiedades de alquiler (Peter vió muchos apartamentos antes de encontrar un propietario que no hiciera preguntas, así que el lo sabría), y una ligera pero desordenada colección de muebles: un sofá de cuero maltratado; un TV mediano puesto sobre una mesa de café; taburetes que no combinaban debajo de la barra del desayuno; y en particular, tres enormes estanterías. Sólo una de ellas estaba llena, pero había varias cajas apiladas en el suelo, con sus géneros claramente etiquetados. Como evidenciaba el charco de su propio vomitó, Peter había aterrizado en el punto medio entre la cocina y el sofá, exactamente donde debería estar la mesa del comedor. Quien acababa de mudarse claramente no tenía intenciones de recibir invitados.
Volvió su atención al hombre. No pudo evitarlo. Fue el arma. Siempre era el arma la que disparaba su medidor de listillo. "¿No lo viste?"
"Oh. Lo vi. Vi un show de luces sacado del infierno, y un portal con forma de estrella de escupió. Le provocó un cortocircuito a mi televisor."
"Bueno" Peter realmente deseaba que el tipo guardará el arma. O la bajara. Se conformaba con que la bajara. Tal vez así su boca dejara de hablar. "Entonces supongo que viste como llegue aquí"
"No. Vi que te trajo aquí, pero eso no responde de cómo llegaste aquí, idiota"
"Grosero" por eso, Peter levantó el brazo y agarró el arma del tipo, tiró de ella y, por puro reflejo, doblo el cañón por la mitad y tiró el arma al suelo.
Hubo un profundo silencio mientras ambos registraban lo sucedido. Peter estaba horrorizado por su propia demostración casual de fuerza sin la protección de una máscara. Luego, culparia a estar confundido por el cambio de dimensiones, pero el gato ya estaba fuera de la bolsa si vio como Peter llegó aquí. ¿Qué era un poco de super fuerza ante eso?
El hombre lo miró, boquiabierto y escandalizado. "¡Hijo de puta! ¡Esa era mi segunda arma favorita!"
Peter se puso de pie de un salto —el olor a vómito estaba lejos de se ser agradable, y el era un vomitador simpático. "Sí era tu segunda arma favorita, tal vez no deberías haberme apuntado con ella "
"¡Sí no querías que te apuntara con un arma, tal vez no deberías haberte estrellado en mi sala de estar!"
"¡Bueno, no es como si pudiera haberlo evitado!"
El hombre extendió el brazo. Peter levantó su lanza-telarañas como advertencia.
"Sí no quieres perder tu primer arma favorita, yo no lo haria."
Los ojos grises se entrecerraron. "No te atreverías."
"Absolutamente me atrevería."
El hombre dejó caer su mano. Definitivamente estaba haciendo pucheros mientras miraba los restos de su arma a los pies de Peter. "...era mi tercera..."
"¿Que?"
"...Iba por mi tercer arma favorita."
Peter se apretó el puente de la nariz. "Lo que sea. Mira, amigo. Lo prometo, sinceramente no tengo idea de cómo llegué aquí. En un momento, estaba en Manhattan comiendo un hot dog, y al siguiente soy —uh— succionado a través de un maldito portal y luego vomitando en tu piso. Si pudieras decirme donde estoy y señalarme el cajero automático más cercano, estaré lejos de ti y de vuelta en Queens en poco tiempo." Frunció el ceño "Asumiendo que aún estemos en Estados Unidos. Oh dios mío, aún estamos en Estados Unidos, ¿verdad?"
"Estás en Gotham."
"Gotham."
"Park Row, más específicamente. Lo cual, hablando de ello, no hay forma de que quieras usar ningún cajero automático por aquí ha no ser que quieras ser inmediatamente asaltado o perder todo tu dinero ante un estafador."
"Si..." Peter levantó la mano para hacer una pausa "Aún estoy atascado en la primera parte. ¿Gotham? ¿Donde diablos está eso?"
No le gustó la forma en que la mirada del hombre se volvió evaluadora. "New Jersey"
"Oh. Ew."
El hombre rodó sus ojos.
Al menos eso respondió su pregunta sobre si todavía seguía en Estados Unidos. Pero esa respuesta aún era bastante inútil. Y un poco preocupante. Peter fue a agarrar su teléfono y, repentinamente, el hombre lo estaba apuntando con un cuchillo. Levantó las manos.
"Hey, amigo, solo iba a agarrar mi teléfono." Lo hizo, pero lentamente está vez. El hombre no bajó el cuchillo. Lucía nervioso.
Heh.
De alguna forma, a pesar de sus tropezones con la realidad, el teléfono de Peter aún funcionaba. El alivio le duró poco cuando vio que no tenía cobertura, aún estaba captando una red Wi-Fi.
Peter tragó nerviosamente. Su teléfono era de alta gama y algo más, después de todas las mejoras que le hizo. Y claramente estaba en una ciudad —solo mirar por la ventana sería suficiente para confirmarlo si no pudiera oír el familiar zumbido de personas que viven una encima de la otra. Sin mencionar... Peter no era experto en geografía, pero su tiempo en el equipo del decatlon significaba que sabía lo que hacía cuando de las ciudades de Estados Unidos se trataba —especialmente las cercanas a casa. Pero el nunca había escuchado de ningún lugar llamado Gotham.
Definitivamente había una razón por lo que era así, pero Peter se estaba aferrando a un clavo ardiendo. El realmente no quería saber porqué su teléfono no tenía cobertura, o porqué no reconocía una ciudad de New Jersey llamada Gotham. Una teoría estaba formándose (bueno. No tanto formándose como si ya estuviera fusionandose en algo sustancial y aterrador). Una de la Peter sabía que no le gustaría una confirmación.
Y entre el horror existencial aplastante y la negación, Peter elegiría la negación cualquier día de la semana.
"Dime," dijo con cuidado. "¿Supongo que Gotham no es un apodo de algún lugar? ¿Cómo la Gran Manzana?"
El hombre arqueo una ceja. Había un corte en el arco, y el más leve rastro de una cicatriz que desaparecía en la línea del cabello. "No. Aunque tiene su buena cantidad de apodos. Hoyo de Mierda. La Ciudad de los Malditos. Las Tierras Baldías. El Gillipollas de Norteamér—"
"Bien, bien, ¡Entendo el punto!" Peter alzó sus manos y el hombre, afortunadamente, se quedó en silencio. Volvió a mirar por la ventana. El cielo estaba nublado y gris; el tipo de clima que hacía imposible saber que momento del día era.
Bien. Lo mejor es hacer el esfuerzo y terminar con esto de una vez. Volvió a mirar al hombre.
"Entonces... pregunta rápida... ¿has escuchado hablar de los Avengers? O – no sé – Iron Man?"
El hombre levantó una ceja "¿Quién carajo es Iron Man?"
Peter apretó los puños. No es gran cosa. Peter 2 y Peter 3 tampoco sabían sobre ellos. Tal vez esto aún podía ser salvado.
Quería preguntar.
Tenía que preguntar.
No quería saber la respuesta.
Peter preguntó: "¿Qué hay sobre Spider-Man?"
"¿Spider qué?"
Si... Peter podría haber vivido sin ese conocimiento. Se desplomó de nuevo en cuclillas y colgó la cabeza entre las rodillas, con las manos presionadas contra la nuca. El hombre emitió un suave sonido de alarma, pero a Peter no le molestó —a parte de la precaución de fondo de su cosquilleo, no ha habido otro indicador de peligro de su parte desde el cuchillo.
Estaba luchando contra el pánico cuando se le ocurrió algo, volvió a mirar al hombre, que lucía sumamente incómodo al estar cerca de Peter y su inminente colapso
"Hey, ¿que mes es?"
"Septiembre... ¿por qué?"
Peter se rió. El sonido rozó la histeria. "Bueno. Entonces supongo que así es como sobreviviré a Mayo."
