Actions

Work Header

Experimento 002

Summary:

Izuku fue presuntamente vendido a Chisaki Kai, su padre adoptivo, según las propias palabras del hombre. Desde entonces, Izuku solamente es usado como un conejillo de indias para cumplir sus fantasías más perversas.

Notes:

Hello,

Algo importante: en esta historia/universo, realmente no existen los héroes como tal. Me gustan los mafiosos y empresarios, así que la historia se centra en eso, en un mundo relativamente normal, pero oscuro, porque existen los dones y la gente hace cosas malas.
(Tendrán más noción de este mundo más adelante).

Ah, y espero que hayan leído las etiquetas, son muy importantes.

Por favor, apoyen esto :) thx!

Chapter Text

— ¿Cuánto quieres por el niño?

Nunca faltaban los empresarios turbios que, aunque por fuera parecían tener una empresa normal, dentro del negocio monótono y convencional, se encargaban de alimentar sus más bajas fantasías. Bueno, uno de esos empresarios aparentemente normales era Enji Todoroki. Un hombre culto, recto y de buen vivir. Dueño de dos empresas productoras de teteras de té de porcelana y productos de baño. En general, bastante sencillo y normal. Por eso mismo, Chisaki no mentiría si dijera que no le engañó el pedido de encuentro con este hombre. Pero al final tuvo razón en desconfiar de él, aunque sea un poco. Podía ahí verlo, con su expresión imperturbable, mezclando la azúcar con el té; revolviendo suavemente con una pequeña cucharita. Tan descarado para preguntarle el precio de su juguete más preciado... Si supiera cuánto dinero invirtió en él, ni siquiera querría estar sentado frente a él.

— ¿De qué habla, señor Todoroki? —Pero a pesar de que fuera molesto y ofendido con el hombre, debía mostrar su sonrisa más suave y cordial.

—No te hagas en tonto. Ese, el niño sin don —Recalcó el hombre. Su ceño se frunció levemente. Aparentemente, este sabía mucho, y eso solo molestó más a Chisaki.

— ¿Habla de mi hijo? —Murmuró sutilmente, inclinándose un poco hacia adelante para mantener la conversación lo más discreta posible — ¿Cómo se atreve a preguntar eso, hm? —Su sonrisa flaqueó por un momento.

— He oído que siempre presume a tu hijo en las reuniones —Chisaki frunció aún más su ceño al oír eso — Dijeron este este niño es especial a pesar de no tener don. Dijeron que... le hiciste de todo, pero que está vivito y coleando —Enji, el empresario, sonreía de lado. Si fuera por Chisaki, lo destruiría en solo movimiento con su don, pero debía mantener su fachada de 'hombre de la mafia sin don' para poder seguir caminando tranquilo por las calles.

Ciertamente, su seguridad tendía de un hilo; por un lado, dependía de la majestuosidad del cuerpo incorruptible de Izuku, y por otro, dependía de que no perdiera sus estribos cuando alguien se atrevía a ofenderle. Sinceramente, sus nervios estaban rotos. Siempre, y justo ahora también. Sus puños se apretaban fuertemente, provocando que sus nudillos se pusieran blancos.

— ...Mi hijo es especial. Puede que sea adoptado, pero tengo un vínculo estrecho con él —Dijo tranquilamente, pero por debajo de la mesa, apretaba sus puños con fuerza.— Así que él no está a la venta.

— Oh... —Exclamó Enji, con simpleza y naturalidad. Era casi como si no le importara. Antes de seguir hablando, tomó un poco de té; su dedo meñique elegantemente extendido, provocando una sutileza bastante agradable de ver en un hombre tan corpulento y serio como él — Realmente lo quiero. Es una lástima.

— ¿Para qué? —Intentaba hablar suavemente, mostrar su fachada más tranquila, pero a estas instancias, realmente estaba furioso. Chisaki estaba retorciéndose por dentro — ¿Acaso tú no eres el empresario con una familia mediática? A menudo, te veo en la televisión. Tienes una esposa y cuatro hijos. ¿No es demasiado?

— Te seré sincero —Enji exhaló hondo antes de seguir hablando — Mi familia no puede importarme menos, en realidad —Una leve sonrisa se formó en las comisuras de sus labios agrietados — Mi hijo mayor murió cuando era pequeño, luego de él tuve una hija . ¿Y a quién le importan las mujeres? No sirven para nada. Después de que ella nació mi hijo, Natsuo, pero él está demasiado ocupado en hacerme la contra en todo lo que intento hacer con él. Y luego... Shoto. Él intenta hacerse el rudo, pero al final siempre termina cediendo a mis caprichos. Es decir, a parte de Shoto, ninguno es importante —La sonrisa de Enji se amplió más — Quiero a Izuku. Lo necesito. Con él, tal vez pueda cumplir mi sueño.

Chisaki no sabía qué decir a continuación. Se quedó en silencio, observándolo con la boca semi abierta. Sus miradas estaban conectadas, y eso le daba escalofríos a Chisaki... Podía sentir el deseo de Enji Todoroki penetrar en él. Podía ver a un hombre completamente libre ahora mismo, expresando y desnudando sus más bajas fantasías y sueños.

— Mi Izuku no tiene don — Murmuró Chisaki, cabizbajo — ¿Entonces, por qué? ¿De qué te serviría, si no es para experimentar con él, un niño débil y sin don?

— Es bastante sencillo de explicar —Enji recostó su espalda en el respaldo de la silla — Estoy al tanto de todos los experimentos que realizaste en Izuku. Desde inyectarle la sangre de una persona con don en diferentes partes de su cuerpo, hasta asesinarlo y revivirlo millones de veces. Es fascinante —El señor Enji se veía muy tranquilo. Incluso, su sonrisa solo se agrandaba más y más con cada palabra que salía de su boca — Me gustaría hacer un experimento único con él. ¿Te gustaría escuchar cuál?

— Está bien —Respondió rápidamente Chisaki. Cuando se trataba de experimentos, no podía resistirse.

— Quiero que Izuku posea un útero, para que así pueda procrear con mi hijo Shoto —Esa corta oración bastó para cortarle la respiración a Chisaki. Aunque comúnmente no tenía reacción ante la frialdad de las personas, Enji Todoroki logró estremercerle todos los sentidos. Su seguridad y determinación eran increíbles. No podía encontrar ni una pizca de ironía en su confianza inquebrantable. ¿Realmente estaba hablando en serio? ¿Izuku... Con un útero?

Aunque, en realidad, esa idea no le disgustaba. Amaba experimentar con el cuerpo incorrupo de Izuku.

— ¿Para qué? Simplemente, no hay forma de que no piense que no es estúpido —Chisaki se cruzó de brazos, observando finalmente a Enji a los ojos. A este punto, las personas de alrededor estaban murmurando muchas cosas sobre las extrañas expresiones de sus rostros, pero poco les importaba a los hombres de negocios — Podrías conseguir a una bella mujer que pueda dar a luz. Me gusta experimentar con mi hijo, pero... ¿Un útero? Es demasiado.

— Vamos —Enji rió por lo bajo — No me quieras ver la cara de estúpido, Kai Chisaki. Tu mayor pasatiempo es experimentar con ese niño. Durante catorce años, te has encargado de destrozarlo de pies a cabeza ¿Y ahora me dices que sería demasiado crear un útero en su cuerpo? —Palabras cargadas de ironía y malicia. Cada vez era más evidente el deseo que este hombre tenía.

— Esto va más allá de unos simples cortes o inyecciones. Más allá de utilizar mi don —Chisaki bajó su voz, debía ser más cauteloso. Estaban en un lugar público — Para 'transformar' su cuerpo, podría cometer procedimientos muy agresivos. Mutilaciones, adiciones... ¿Sabes lo que significa eso?

— Dinero —Dijo Enji, con simpleza.

Chisaki suspiró pesadamente; para él estaba claro, el dinero no era nada para Enji Todoroki. Y cuando Chisaki pensó en decir más, un pensamiento inoportuno le hizo tragar todas sus palabras... Deseo.

Ciertamente, amaba experimentar en el pequeño Izuku, pero había algo que siempre lo detenía de ir más allá: dinero. El maldito dinero... Ser el jefe de los Yakuzas no tenía un valor alto cuando se trataba de darse cuenta de sus propios gustos. Incluso cosas tan sencillas como conseguir dosis extrañas para inyectar en el cuerpo de su pequeño eran complicadas de concretar. Anteriormente, tenía varios médicos a su disposición, incluidos sus mismos subordinados, pero al final, se volvió una práctica insostenible, por lo que comenzó a concretar con sus propias manos los experimentos que tenía en mente. Si este hombre era capaz de darle dinero, entonces accedería. Después de tantos experimentos fallidos y exitosos, tenía una muy buena base de lo que era la medicina y cirugía. Solamente necesitaría unas cuantas cosas más.

— Necesito dinero —Chisaki se levantó de su asiento — Si me das la suma que te pido y, además, te comprometes a hacerte carga de los gastos que conllevará el experimento, entonces aceptaré entregarte a mi hijo para eso .

Ambos hombres simplemente se miraron fijamente por unos segundos; como si fuese algún tipo de comunicación especial entre ellos. Luego de unos segundos, y al oír que los murmullos de las personas a su alrededor solamente incrementaban y se hacían más evidentes, Enji se levantó de su asiento también y se apoyó con la cabeza. Y después de eso, se fue.

Chisaki se quedó de pie, observando detenidamente al hombre que se iba caminando lentamente. Su espalda era grande, ya pesar de que vestía un traje elegante, se podía notar su fisionomía musculosa. Sin dudas, Chisaki estaba convencido de que Enji Todoroki no era un hombre común más del montón, tampoco era un padre de familia honorable, ni un empresario actual y aburrido. Este hombre manejaba algo más profundo, y no precisamente una organización.

Cunado Chisaki llegó a su hogar, mandó a sus mejores hombres a investigar todo lo que podía de Enji. Unas horas más tarde, cuando las hojas con toda la información obtenida de los Todoroki estaba en sus manos, El jefe de los Yakuzas finalmente pudo entenderlo todo.

— La familia Todoroki le presta una importante atención a la descendencia. Sus herederos deben ser específicamente los más fuertes y con un don único y envidiable —Uno de los tantos hombres que salieron a buscar información hablaba con la cabeza en alto y sus brazos rectos. Su mirada fija en su jefe, Chisaki — Por lo que hemos podido investigar gracias a información que nos proporcionaron ex empleados de la casa familiar, los miembros de la familia no se llevan muy bien. Mientas Enji desprecia a todos sus hijos mayores, cuida excesivamente a su hijo menor, Shoto.

— ¿Cuál es su... don? —A Chisaki siempre le daba un mal sabor de boca tener que pronunciar esa tediosa palabra del infierno y el pecado mismo. Le daban asco las personas con dones, por eso sus subordinados eran personas comunes y corrientes. O al menos la mayoría de ellos.

— Shoto Todoroki posee un don mitad fuego mitad hielo. Un don bastante único, pues esa combinación tan exitosa no se ve muy a menudo —El hombre leyó por un momento los papeles antes de seguir hablando — Se sabe que su madre, Rei Todoroki, posee el don de hielo. Enji Todoroki, por el contrario, don de fuego. Por eso Shoto Todoroki resultó con un don tan perfectamente equilibrado.

La información era bastante interesante e importante, pero no era suficiente para entender el por qué Enji querría a su pequeño Izuku teniendo una gran obsesión por los dones perfectos. Para la sociedad, Izuku era alguien ordinario, sin importancia, y hasta innecesario. No obstante, Chisaki vio algo que nadie más vio: pureza. Los humanos sin don ya no eran tan comunes como la gente creía. Los humanos ordinarios se podían contar con las manos y, lastimosamente, se estimaba que muy pronto dejarían de existir. A las personas parecía no importarles mucho eso, pero Chisaki estaba consciente de que cuando los humanos ordinarios se acabarían, la sociedad caería en picada, a su propia destrucción. Si el 99.99% de la sociedad tenía don, al menos el 50% o 45% tenían hechos peligrosos y destructivos. Los homicidios perpetuados por dones cada vez eran más frecuentes, los suicidios perpetuados por dones, los asesinatos accidentales provocados por dones... Chisaki lo sabía.

Estaban destinados a la miseria. Y tal vez, Enji Todoroki, se dio cuenta de ello también. Tal vez los dones también estaban destruyendo su vida.

— ¡Señor! —Uno de sus hombres ingresó a su despacho, agitado — ¡El señor Enji Todoroki está aquí!

—Déjalo pasar. Tengo un trato que hacer con él —El jefe de los Yakuzas suena levemente.

Unos segundos después, Enji entró a la habitación, como de costumbre; luciendo desinteresado y aburrido. Él se sentó en la silla frente al escritorio de Chisaki, y el subordinado que anteriormente estaba informando todo lo que habían investigado de la familia Todoroki, salió rápidamente de la habitación.

— ¿A qué se debe esta visita? No ha pasado ni un solo día desde que nos vimos —Por primera vez en mucho tiempo, Chisaki se veía gratamente emocionada. Sus palabras parecían tararear dócilmente.

— Estoy ansioso porque quiero cerrar el trato —Comenzó a explicar Enji — Necesito que cerremos el trato hoy mismo, así puedo empezar a invertir y ayudarte en todo lo que sea posible para el experimento.

—...Bien. Pero déjame preguntarte una cosa —Chisaki se inclinó hacia adelante; sus codos sobre la mesa — ¿Por qué quieres a mi Izuku? —Entrecerró sus ojos levemente, tratando de leer sus expresiones faciales.

— Me di cuenta demasiado tarde que los dones lastimaron a mi familia, a mis hijos, e incluso mi esposa —Enji apretó sus puños, y bajó su cabeza — Mis padres siempre me exigieron la perfección, y terminé transmitiendo eso a mis hijos de una manera igual o más desastrosa que mis padres. Uno de mis hijos terminó muriendo, mi esposa terminó en un hospital psiquiátrico, mis demás hijos me odian, y... mi hijo menor intentó suicidarse no hace mucho tiempo —Por primera vez, Chisaki pudo ver una faceta triste y emotiva en aquel hombre de apariencia ruda. Un hombre destruido y cargando con el peso de ser un maldito — No fue hasta que mi hijo intentó quitarse la vida que me di cuenta de que lo había perdido todo. Por mis ambiciones, descuidé y aterroricé a mi familia —Enji levantó su cabeza. Su ceño estaba fruncido — Actualmente solo quedan cinco personas oridinarias. María Estela Cáceres, de Venezuela. Rodrigo Villanueva, de Cuba. Anna Miller, de Estados Unidos, Lía Shuppen, del Congo... E Izuku Midoriya, tu hijo adoptivo. María Estela es una mujer mayor de 99 años, Rodrigo padece cáncer pulmonar, Anna Miller tiene prisión perpetua por haber hecho un toriteo en su escuela y matar a 25 estudiantes, y Lía es una mujer de 37 años con VIH...

— ¿A dónde quieres llegar? —La sonrisa de Chisaki se amplió.

— Izuku es la única persona apta para mi objetivo —Enji se aclaró la garganta — Quiero tener un heredero ordinario, pues creo firmemente en que así acabaré con la obsesión familiar que nos ha atormentado durante generaciones. No me importa si Izuku es hombre, haré todo lo que sea posible para que tenga un útero y procree con mi hijo.

Chisaki estaba en un éxtasis de emociones. Extendió su mano hacia el señor Enji.

— No hace falta que me digas más, trato hecho.

Chapter 2

Notes:

Aún no aparece el personaje de la discordia, ¡Dios Santo! (Ten paciencia T-T...)

Tendré que agregar más advertencias de archivo... Las ideas siguen fluyendo de mí a montones.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

A Shoto le resultaba extraña su vida desde su intento de suicidio, porque ahora la vida de sus hermanos mayores estaba estrechamente ligada a él. Antes no tenían una relación de hermanos como tal, eran como roomies, con la peculiaridad de que ni siquiera intercambiaban saludos. En pocas palabras, habitaban la misma casa, pero no más que eso. Cada uno vivía su propia vida: su hermano estudiando en la universidad, su hermana mayor trabajando en una primaria cerca de su casa, y él yendo a la escuela media.
Tampoco es que sus hermanos mayores estuvieran mucho en casa, después de todo. Natsuo pasaba la mayor parte del tiempo en hoteles por unos cuantos días, sobre todo en ocasiones en las que su padre se quedaba en la casa familiar. Y Fuyumi aprovechaba su dulce belleza para enganchar a hombres que le paguen el hotel por unos cuantos días. 

A ninguno de sus hermanos les gustaba estar en casa y, en realidad, a él tampoco, pero al ser menor de edad, aún debía aguantar por unos cuantos años más a su padre. 

O eso es lo que quería pensar, pero su realidad era más desastrosa. 

Él era el heredero de la empresa familiar, una empresa familiar que venían llevando a flote desde generaciones. Todos los herederos de la empresa nunca pudieron escapar de su destino: ser el jefes, comprar esposa, y tener hijos con dones envidiables.
Shoto sabía que no era como sus hermanos. Él tenía un don impresionante, y por ello, a pesar de ser el hijo menor, se convirtió en el heredero. Su padre nunca lo abandonó hasta que, a sus ojos, Shoto no se haya realizado profesionalmente y familiarmente.

Pero la obsesión de su padre casi se vio arrebatada cuando Shoto intentó quitarse la vida. 

No es que el niño lo haya ideado todo, no era como otros suicidas que lo planificaban minuciosamente... simplemente, ese día estaba realmente cansado. 
Se despertó temprano por la mañana, y mientras se lavaba los dientes, comenzó a pensar en todo lo que debía hacer en el día. Ir a la escuela media, entrenar, descansar unos cinco minutos escuchando los regaños de su padre –que ya se los sabía de memoria– y seguir entrenando. El breve vistazo que le dio a su día fue lo suficientemente desalentador como para desear morir con todo su corazón.

Por eso, fue al sótano y agarró unas cuerdas para colgarlas en el techo de su habitación. Mientras hacía el nudo de horca, pensó en hacer una carta de despedida, pero dejó de lado la idea cuando recordó que no tenía a nadie de quien despedirse. ¿Sus hermanos? Vamos, ellos simplemente no le importaban. ¿Y tu padre? Su padre era una puta mierda de perro. ¿Y su madre? Realmente no quería ni pensar en ella, porque su corazón dolía como cien agujas clavando su piel.

Sin embargo, justo cunado estaba a punto de colgarse, su padre abrió repentinamente la puerta de su habitación y lo encontró así. Una vez más, Shoto se sintió verdaderamente molesto con su padre. Ahora no solo era un maldito hijo de puta, sino que violaba su privacidad.

Y, bueno, básicamente, esa es la historia de cómo terminó siendo el centro de atención de sus hermanos, ya que mágicamente se acordaron de que son familia y, como siempre, debían tratar de parecer los más humanos posibles. Seguramente, la amabilidad y preocupación que mostraban ahora eran simplemente una fachada más de las millones de fachadas que tenían, pero si no era así, de igual manera no hacía la diferencia. Quince años en los que pudieron acercarse a él... quince años pasaron, y solo cuando estuvo a punto de morir tomaron el papel de hermanos mayores preocupados.

— ¿Tener hijos? —Natsuo se veía furioso. Estaban teniendo una cena normal, como esas que venían teniendo desde que Shoto intentó matarse, pero una vez más Fuyumi arruinó una pacífica cena familiar que involucraba a su padre — Estás loco, viejo inmundo —Masculló Natsuo, cabizbajo, masticando apresuradamente.

— Natsuo... —Fuyumi trató de hablar.

— Es necesario que haya un heredero lo más pronto posible —Dijo Enji sin escrúpulos. Se veía imponente, como si nada pudiera moverlo de su lugar en el zabuton.

— ¿Si sabes que Shoto tiene quince años, verdad? —Natsuo le dio un puñetazo a la mesa. Como de costumbre, estaba perdiendo los estribos ante la presencia de su padre — Y por si fuera poco, ¿no tienes conciencia de lo que estás pidiéndole a un chico de quince años que intentó suicidarse hace unos pocos días?

— ¡Natsuo! —Fuyumi chilló, intentando detener a su hermano de seguir hablando. Podía notar que la respiración de su padre y su hermano estaban cambiando, y eso solo significaba que sí la pelea seguía, no acabaría para nada bien. Tantos años de intentar cenar juntos y que todas ellas salieran mal tuvieron sus frutos.

— Esto será diferente —Murmuró Enji, mientras masticaba tranquilamente la comida en su boca — Seleccioné a alguien especial para Shoto. Tampoco necesito que procreen ahora mismo, quiero que creen un vínculo —Ante las palabras de Enji, sus hijos quedaron sus palabras. No podían creer que el hombre frente a ellos fuera su padre. ¿Su padre diciendo ese tipo de cosas? Era simplemente absurdo. 

Y en tanto, Shoto simplemente se mantenía con el perfil bajo. Comía con tranquilidad el soba frío que su hermana había preparado, sin intenciones de meterse en la pelea de su familia. 
Por supuesto, le impactó la revelación de su padre, pero sabía que no tenía voz ni voto en las decisiones que tomaban por él, así que se mantuvo en silencio.

— ¿De qué mierda hablas? —Preguntó Natsuo, con esa brusquedad en sus palabras tan típica de él.

— Estoy trabajando en algo grande, solo esperen —Enji esbozó una pequeña sonrisa, y eso hizo que se colmara la gota del vaso para Natsuo, pues inmediatamente salió corriendo del comedor, echando a su paso bufidos y murmurllos maldiciendo a su padre.

Fuyumi no trató de detenerlo, pues sabía que no valía la pena. Se mantuvo cabizbaja, masticando su comida lentamente, claramente desanimada y angustiada. 

— ¿Quién es? —En ese silencio incómodo, Shoto finalmente habló. Fuyumi levantó su cabeza, sorprendida por la repentina pregunta de parte de su hermano.

— No puedo relevar detalles —Enji carraspeó su garganta antes de seguir hablando —Solo asegúrate de hacerlo bien cuando sea el momento. 

Luego de que su padre terminara de hablar, Shoto bajó su cabeza y siguió comiendo. Al mismo tiempo, se oyó un portazo que retumbó en toda la casa... probablemente fue Natsuo.

La hermana mayor se quedó mirando a su padre y a Shoto; ambos estaban en silencio, masticando sus alimentos tranquilamente, como si nada hubiera pasado. Le parecía sorprendente la capacidad de autocontrol que los dos estaban teniendo en este momento, pero era aún más sorprendente esta conducta viniendo de su padre. Normalmente, una pelea entre Natsuo y él hubiera terminado a golpes o algo parecido.

La cena transcurrió terriblemente incómoda. Cuando todos terminaron de comer, se dirigieron a sus respectivas habitaciones, a excepción de Fuyumi, quien se fue a la cocina para lavar los platos. 

Shoto tenía muchas preguntas en su mente, pero sabía que no podía preguntar. Se acostó en el futón de su habitación, y mientras mantenía su mirada fija en el techo de su habitación, aquel pensamiento de querer morir se cruzó por su mente. Pero fue apaciguado por el recuerdo tan vivido que tenía de su madre acariciando suavemente su cabeza; con aquellas manos frías y gentiles. 

A veces extrañaba a su madre, y había días en los que ni siquiera quería pensar en ella, justo como el día en el que decidió suicidarse... tal vez no quería pensar en ella, porque no quería tener una razón para quedarse en este mundo terrenal. 

¿Pero ahora qué haría? Por culpa de que había sido salvado por accidente, tenía que seguir cumpliendo los caprichos de su padre desquiciado. No entendía bien qué es lo que haría ahora, pero... Además de tener hijos, ¿tal vez lo haría casarse? 

No estaba de ánimos de tener pareja ni muchos menos de tener sexo.

Y por si fuera poco... No le gustaban las mujeres.

Así que pobre de él y de la mujer que tendría que estar con él, porque seguramente terminaría vomitando en sobre ella.

— Como sea... —Shoto suspiró pesadamente — Si estuve aceptando la mierda de mi padre todo este tiempo, podré seguir haciéndolo.

.

.

.

 

 


Chisaki y Enji ya tenían todo planeado. Eran como dos mentes maestras de película; el cerebro y la mano de obra. Por un lado, Enji, el hombre cuyo anhelo de redención un tanto distorsionado había logrado planear meticulosamente el procedimiento –o los procedimientos– que usarían a cabo y la suma de dinero que gastaría, y por el otro, Chisaki, un tipo de científico loco dispuesto a todo por lograr calmar esa excitación creciente que sentía al imaginarse a Izuku siendo mutilado y modificado a su gusto.

Sin dudas, a pesar de su emoción y excitación, la ambición de este proyecto, se sentía un poco celoso de tener que entregar a su Izuku si es que el experimento era un éxito. Pero, al menos, lo que lo mantenía tranquilo, era que solo sería por un par de meses.
Al final, el objetivo de Enji era simplemente tener a Izuku como un tipo de incubadora revolucionada –por el tipo de incubadora que sería, claro está–, así que no sería tan bueno como trataba de hacerse ver. ¿Quería acabar con la 'maldición de la familia Todoroki'? ¿A cambio de usar a un pobre niño de catorce años? Vaya broma.

Después de todo, la mierda seguía siendo mierda. No vas a lograr nada usando a un niño como conejillo de indias para tener un heredero ordinario. Tu familia podrida no te va a poderdonar por ello. 

Pero antes de enfadarse más, se limitó a saborear por adelantado un poco de la gran suma de dinero que obtendría por hacer el experimento.
¿Hacer gratis un experimento de tal magnitud? Ni de broma. Además de pagar los gatos que conllevaba, debía pagarle a la mano de obra, era lo justo. Enji podría ser el autor conceptual, pero Chisaki era el cerebro del procedimiento.

— ¿Sabes que no es tan simple transplantar un útero, verdad? Más aún siendo esto algo experimental... No me pidas perfección —Chisaki tenía una expresión realmente seria en su rostro. Venía discutiendo hace desde hace unos minutos con Enji, quien se mostraba muy exigente con él para que el experimento sea lo más exitoso posible.
Si no fuera porque Chisaki tenía muchas ganas de hacer el procedimiento, lo hubiera asesinado hace rato.

— Simplemente estoy nervioso. Sabes perfectamente la cantidad de dinero que estoy invirtiendo en esto, no puedes hacerme no dudar sobre esto —Enji suspiró, con una preocupación y nerviosismo palpable.

— Ejem, si me permiten meterme en su... charla, quisiera volverle a explicar el procedimiento que el señor Kai realizará, señor Todoroki —Kurono, la mano derecha y fiel amigo de Chisaki, dio un paso hacia adelante. En sus manos tenía cinco hojas de papel con toda la información detallada del procedimiento que llevaría a cabo en Izuku —Primeramente, tenemos que preprarar a Izuku. Él deberá recibir un tratamiento hormonal intensivo para preparar su cuerpo a los cambios que va a experimentar si todo sale como lo esperado. En pocas palabras, para que usted pueda entenderlo, sería una administración de estrógenos y otras hormonas para imitar un entreno similar al cuerpo femenino, tratando de que el cambio que sufrirá su cuerpo no sea tan agresivo como lo sería sin este tratamiento.

— ¿Cuánto costaría eso? —Preguntó Enji con pesar.

— Aproximadamente unos 20.000 dólares —Dijo Kurono, firmemente. Luego, carraspeó su garganta para seguir hablando — Por consiguiente, se tendría que someter a Izuku a un tratamiento inmunosupresora intensa y a modificaciones genéticas. Esto para evitar que rechace el órgano trasplantado —Kurono estaba por seguir hablando, pero Chisaki levantó su mano, indicando que él seguiría hablando.

— Después ya comenzaríamos con la intervención quirúrgica. Para esto, tienes que conseguir a un donante adecuado.

— Entiendo —Asintió Enji.

— El procedimiento es bastante delicado, así que ten en cuenta que necesitarás más dinero para pagarle a mis hombres que participarán en esto —Las miradas de ambos hombres chocaron entre sí; feroces, pero completamente determinadas a completar el objetivo — Tendremos que crear una cabidad en el abdomen de mi pequeño Izuku para alojar el útero, recolectar los vasos sanguíneos principales del útero a su sistema circulatorio para asegurar el flujo sanguíneo adecuado, y adaptar una vía de conexión para el cuello uterino.

Enji solamente asentía con la cabeza con cada palabra que salía de la boca de Chisaki. Sentía que podía entenderlo, pero a la vez no.

— Además... —Kuromo se veía inseguro de seguir hablando, pero creía importante comentar más información — Dado a que los hombres no tienen un canal de parto, y ya que será sumamente complicado crear uno artificial, se necesitará optar por una cesaria.

— Y tendremos que seguir monitoreando el estado de Izuku luego de la cirugía, por supuesto —Chisaki se encogió de hombros — No quiero que mi Izuku tenga complicaciones más difíciles de tratar o un rechazo inesperado al transplante —Comentó Chisaki, en un murmuro suave y calmado.

— Sin olvidar que se tendrá que sentir administrando tratamientos hormonales continuamente para mantener el útero funcional y preparar el cuerpo para un posible embarazo —Agregó Kurono.

La mente de Enji estaba hecha un desastre, era demasiada información para que pueda procesarla toda, después de todo, no tenía tales mentes como las de ellos.

No obstante, se sintió tranquilo al ver el compromiso con el que hablaban sobre él procedimiento que, aunque era más un experimento al ser la primera vez que realizaría algo así, esperaba que fuera un experimento exitoso.

No le importaba la cantidad de dinero que gastaría, Enji Todoroki solo quería redimirse de sus pecados usando al ser humano más puro de todos.

— Bueno... —Enji se levantó de su asiento; el mullido sofá de cuero de león —Sé que todo será un éxito. Ya no tengo de qué preocuparme.

— Mi Izuku es una obra maestra —Sonrió levemente, Chisaki, cruzado sus piernas — Su fisionomía es tan perfecta y pura que sé que todo saldrá como lo esperado. No hay nadie más en el mundo que conozca el cuerpo de Izuku como yo, por eso tengo tanta seguridad.

— Está bien, está bien —Enji exhaló hondo. No quería seguir escuchando la adoración de Chisaki por Izuku — Te avisaré cuando tenga el cuerpo la donante.

Notes:

¿No sabes qué son estrógenos? Los estrógenos son un grupo de hormonas sexuales (explicación corta, recomiendo investigar más)

... Las actualizaciones no serán continuas, pero prometo terminar la historia algún día. Sigue apoyándome, me das ánimos, lector! :D
Gracias por el apoyo a las cuatro personas que leen esto. Por supuesto, más son bienvenidas.

Att: Ciruela.

Chapter 3

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Para Chisaki, Izuku era una obra maestra, como la obra de arte más perfecta y valorada en un museo. Y durante todos estos años, se había estado encargando de crearla y aplicar los mayores detalles.
Cada vez que agarraba el bisturí con sus manos y comenzaba a cortar delicadamente su piel, se sentía como un pintor trazando los trazos de una pintura sobre el lienzo. Siempre con un cuidado excepcional y enfermizo, hasta el punto de, muchas veces, no dejar que nadie más lo toque.

Cuando Izuku era más pequeño, tratar con él era más difícil que ahora. Izuku se rehusaba y lloraba con emoción, y eso provocaba que perdiera el control y terminara dañandolo más de lo que su bendecido cuerpo le permitía. Chisaki aprendió a controlar su ira, y más aún después de perder otro de sus juguetes más preciados.
Aún recordaba a esa niña.
Eri.

La nieta de su padre adoptivo, una niña impura como él y como la mayoría de los mortales en el mundo pero, para bien o para mal, con un don extremadamente único y aterrorizante. Intentó por unos cuantos años hacer uso de ella, pero lo único que logró hacer con ella fueron unas cuantas balas que borraban los dones de las personas y nada más. ¿Y luego qué? La desechó. Un día simplemente se cansó de su lloriqueo y al darse cuenta que no podía hacerle más uso a su corrompido y pecaminoso ser, la asesinó con sus propias manos. Esa fue una de las pocas veces en las que tocó a la niña sin usar ningún tipo de guante para protegerse de las bacterias y la impureza. Rodeó su cuello suavemente, y a medida de que la niña comenzaba a gritar más y más, fue aumentando su fuerza, hasta que finalmente la asesinó. A decir verdad, además de que ya no podía –o simplemente no quería– hacer uso de ella, no soportaba más tener al lado suyo a un ser humano tan horrendo como ella.
No pudo sentir lástima de una niña que fue capaz de asesinar a su padre.

Afortunadamente, para ese entonces, ya tenía a Izuku en su poder. Y a diferencia de la niña Eri, Izuku fue más fácil de manejar desde un principio. Él lloraba, pero mantenía el control y fruncía sus labios fuertemente para no gritar; para Chisaki, fue como el arcoíris que salía después de la tormenta.

Por supuesto, hubieron momentos de crisis, momentos en los que quiso asesinar a Izuku o torturarlo hasta romperle todos los huesos, pero pudo superarlos. Izuku era un niño muy inteligente, así que entendió en dónde estaba metido bastabte rápido y, gracias a ello, logró su supervivencia.

Y ahora, Izuku tenía que ser capaz de garantizar su supervivencia en su nuevo hogar; la casa –mansión– de la familia Todoroki. Una vez que lo entregara allí, estaría fuera de su alcance la seguirás de su Izuku.
Eso le aterraba y le hervía la sangre, pero tampoco podía hacer mucho, ya que había firmado un contrato extenso y muy serio para si quiera pensar en violarlo... aún si era por Izuku.

— Mañana empezaremos con el experimento, jefe —Kurono, su fiel amigo y subordinado, estaba a su lado, mientras él leía por novena vez en el dia el extenso contrato que había firmado hace unas horas. Aún se sentía un tanto inseguro de todo, pero la idea de probar algo nuevo y único en Izuku lo emocionaba al mismo tiempo — ¿Escuchó... jefe?

— Sí, he oído —Chisaki suspiró pesadamente, dejando caer su cuerpo al respaldar de la silla — Espero que todo salga bien.

— Recuerde que la primera fase es principalmente preprarar el cuerpo de Izuku para el futuro procedimiento —Antes de seguir hablando, Kurono mantuvo la boca cerrada para pensar — Y si tenemos en cuenta lo delicado que es este procedimiento preoperatorio, tardaremos, como mínimo, una o dos semanas.

— ¿Le han contado a Izuku su situación? —No es que a Chisaki le importe la opinión de su niño, pero por alguna razón estaba preocupado. Le aterraba pensar en que algo podía salir mal y que, de alguna manera, no pudiera hacer nada para ayudarlo.

— Algo así, jefe —Kurono suspiró; él también se veía nervioso y pensativo — Pero tampoco es capaz de entenderlo del todo, por lo que nuestras palabras no hicieron mucho efecto en él. Creo que piensa que será otro experimento más, por eso no está asustado.

Si Izuku supiera todo lo que pasaría a partir de mañana, claramente no estaría tranquilo. Su cuerpo comenzará cambios, y luego de la cirugía, su estado será aún más delicado. Y luego eso... Izuku tendría que entregarse al hijo de Enji Todoroki para darle su heredero. Ni siquiera estaba seguro de si Izuku podría hacer eso.
En algún punto de su vida, Chisaki pensó que Izuku sería para él, y solo para él. Y eso iba en todos los sentidos de la palabra: quería su cuerpo, sus pensamientos, sus lágrimas, su sangre, su miedo, su sumisión, e incluso el hecho de verlo siendo sometido. Quería ser su todo. Su padre y su Dios.

Pero ahora simplemente se sentía como una mierda al saber que no tenía opción y que debía entregarlo a esa familia de lunáticos. Ahora que pensaba con la cabeza fría, creía que había cometido un error grave... pero tampoco sabia por qué. ¿Qué tan dañada fue la dignidad de Izuku los últimos años? Se encargó de atormentarlo tanto hasta el punto en en que, incluso, el niño pidió que acabara con su vida para siempre. Así que no podía entender esa imposible ansiedad que sentía en el pecho.

¿Qué le haría a Izuku abrirle las piernas a un hombre y tomar su semen? No había nada más que pudiera destrozarlo, ¿verdad? ¿Él ya lo había roto lo suficiente, verdad?

Había tantas preguntas en su mente. Tanta incertidumbre. Tanto miedo.

— Dale bien de desayunar mañana —Chisaki se levantó de su asiento, cruzado de brazos — Asegúrate de que esté bien alimentando durante todo este proceso. Lo necesitará.

— Entendido, jefe —Kurono hizo una reverencia profundamente sentida antes de que Chisaki saliera de su despacho.

.

.

.

El día finalmente había llegado. Chisaki y demás hombres estaban listos y completamente concentrados en lo que harían a partir de hoy.
El jefe de los Yakuzas vestía una bata blanca y pantalones blancos, además de su característico cubrebocas y guantes quirúrgicos. Sus hombres también tenían una apariencia similar a él este día, y todo porque la situación lo ameritaba. Estaban a punto de tratar uno de los experimentos más locos y surrealistas de toda la historia registrada de la humanidad.

En el centro del almacén, estaba la camilla que sería la compañera incondicional de Izuku en los próximos aproximados cinco o seis meses.

Mientras esperaban a Izuku, todos estaban en silencio, fijándose en los mínimos detalles y repasando todo en sus mentes. Cada corte, cada intravenosa que tendrían que suministrar, cada efecto secundario que tendrían que tratar. Todo estaba calculado y mentalizado en las mentes de cada uno del personal que cometería esto.

De repente, la puerta del almacén se abrió, y de allí entraron Kurono e Izuki, el protagonista de esta barbaridad.
Izuku se veía tranquilo, y caminó tomado de las manos con Kurono hacia la pequeña multitid de personas que lo esperaban ansiosamente.

— Papá —Izuku hizo una reverencia cuando se encontró frente a su padre. Como siempre, el niño estaba intentando no conectar miradas con él.

— Mi niño... —Fuera de lo usual, Chisaki extendió su mano y acarició por un par de segundos la cabellera de Izuku. El niño se sorprendió, pero no dijo nada al respecto — ¿Comiste bien?

— Sí... estuvo delicioso —Izuku esbozó una pequeña sonrisa, tan suave y pequeña, pero reflejaba esa efímera felicidad que sentía. Todos los presentes allí sabían que Izuku no consumía alimentos sólidos a menudo, por lo que saber que al fin había consumido alimentos adecuadamente, les conmovió de cierta manera, especialmente a Kurono.

— Eso está bien —Chisaki hizo un pequeño gesto con una mano, provocando que dos hombres se acercaran a Izuku y lo tomaran cada uno de los hombros — Deja que te lleven a su camilla.

Izuku asintió, y obedientemente, dejó que los hombres lo guiaran a la camilla. Luego, se acostó en ella, y fue atado de las muñecas y de los tobillos. A pesar de eso, no hubo reacción de su parte, porque era algo de lo que estaba acostumbrado.
Después todos se acercaron, y sacaron agujas, bisturís y demás utensilios que Izuku no había visto antes.
Fue en ese momento que Izuku sintió un poco de miedo. Y Chisaki y Kurono podían verlo. Las pupilas de los grandes ojos verdes de Izuku se dilataron al ver el frasco con un liquido negro que uno de los hombres sostenía en sus manos.

Cuando el niño quiso preguntar, fue callado por una cinta de papel que fue puesta en su boca. Intentó mover su cabeza, buscando la mirada de Kurono, pero fue inmovilizado; atando su cuello con un cinturón de cuero.

— ¿Ya están los 10 mililitros? —Preguntó uno de los hombros, quien estaba pasando un pedazo de algodón con alcohol en el brazo derecho de Izuku. Luego, Kurono asintió con la cabeza, y le pasó una jeringa con el líquido negro desconocido — Empezaremos con la primera aplicación de estrógenos y hormonas —Anunció, y luego de eso, la jeringa con la gran aguja se incrustó en su brazo con lentitid.

— ¿Está funcionando el equipo de soporte vital? —Preguntó Chisaki, revisamos las máquinas de alrededor.

— Sí, jefe —Dijo Kurono, a la vez que secaba con un paño frío el sudor de la frente de Izuku.

Izuku se estaba retorciendo, y sentía que todo dolía el doble por lo mucho que estaba atado con esos cinturones de cuero. Sus muñecas dolían demasiado gracias al extraño líquido negro que suministraron en su brazo, y sentía que se le estaba yendo la respiración al estar atado del cuello.
Buscaba la mirada de alguien, de quien sea, pero nadie se atrevía a mirarlo. Todos estaban serios, conectados en la reacción de su cuerpo o lo que las máquinas del equipo de soporte vital enseñaban.

Al sentirse totalmente acorralado y desesperado, sin poder gritar a moverse, lo único que pudo hacer fue llorar.

Nunca lo hacía, sabía cómo aguantarse las lágrimas, pero esta vez era diferente. Era la primera vez que sentía asfixia o que nadie estaba allí para consolarlo. A parte de Kurono que estaba atento para sacarle el sudor de la frente, ¿quién más permanecía a su lado realmente? Ni siquiera su padre estaba mirándolo, y si lo hacía, era con una mirada tan fría con la que no quería encontrarse.

Izuku tenía mucho miedo.

Sabía que algo estaba mal.

Notes:

A partir de ahora, la situación se vuelve más tensa.

Atte: Ciruela.

Chapter 4

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Shoto estaba mentalizado para el compromiso que su padre le impuso: procrear hijos. Descendencia, un nuevo linaje, en pocas palabras.

Se había preparado; Había meditado, pasando los días encerrado en su habitación mientras miraba la televisión, pensando en su futura esposa, o lo que sea que vaya a ser. Imaginaba una chica más o menos de su edad, de tez blanca, cabello negro y ojos rasgados. El típico canon de belleza japonés, por supuesto, pero excesivamente hermoso, con curvas y pechos que cualquier hombre heterosexual haría babear. Y además, una personalidad sumisa y firme, justo como a su padre le gustaba.

 

Pero lo que tenía frente a él era distinto .

 

Su padre estaba organizando una cena para que finalmente Shoto pudiera conocer a esta persona. Shoto mentiría si negara que no estaba emocionado, al menos un poco. Su padre había hablado durante casi diez meses sobre la persona con la cual tendría que procrear hijos, ¿no era normal estar emocionado por ello?

Le desagradaba la idea de que fuera una mujer, porque obviamente tenía que ser una mujer para poder dejarla embarazada, así que estaba un poco desanimado por ello. Pero se propuso a dar lo mejor de sí para que esta muchacha no pasara las mismas cosas que pasó su madre; no le gustaría porque a Shoto no le gustan las mujeres, pero la trataría con respeto, porque es lo que menos podría hacer por ella.

 

Ella.

 

¿Por qué creyó que su padre no haría algo extremadamente loco? Tendría que haberse dado cuenta. ¿Casi diez meses de misterio? Era obvio. Su padre estaba loco. Era un maldito hijo de puta insensible e inhumano.

 

Al lado suyo, Izuku, su nuevo compañero, comía lentamente sus alimentos, cabizbajo. Y mientras tanto, Shoto temblaba. Ni siquiera tenía apetito. En realidad, quería hacer muchas preguntas, pero si abría la boca ahora mismo estallaría. ¿Un hombre? ¿Un hombre puede quedarse embarazado? 

Shoto observaba a Izuku de reojo, porque la apariencia de este chico le resultaba tan... Insual e inquietante. Parecía cansado y completamente fuera de lo que estaba pasando ahora. Estaba aquí, comiendo y sentado frente a todos, pero se mantenía cabizbajo, y sus grandes ojos verdes oscuros mirando fijamente al plato de comida. Sin embargo, parecía estar en un peso sano porque sus mejillas tenían color. 

 

— ¿Y este es el que va a tener a los hijos de Shoto? —preguntó Natsuo. Fue bastante despectivo, y su mirada hacia Izuku de una manera tan molesta. 

 

— Izuku es nuestro nuevo integrante en la familia, ¿podrías ser más amable? —Enji murmuró; su mirada fija en las manos delgadas y pequeñas de Izuku. 

 

— ¿Me estás pidiendo amabilidad? Vaya broma —Natsuo rió a lo bajo. Fuyumi, quien estaba sentada a su lado, tocó su mano suavemente, tratando de detenerlo de cualquier cosa que diría o haría. — Eso no existe aquí, Enji —El chico se puso de pie. — Por sobre todo, ¿quieres que sea amable con esa cosa? —Señaló a Izuku. — Un experimento de laboratorio que esperas que tú hijo menor embarace. 

 

Los ojos de Shoto se abrieron a lo grande al escuchar las palabras de su hermano mayor. Entonces, su padre no solo estaba loco, era un total desquiciado. 

 

— Explícate, papá —Shoto frunció el ceño, aún con su expresión de total asombro en su rostro. Apretó los puños. — ¿De qué está hablando Natsuo?

 

Enji suspiró.

 

— Izuku tiene un útero, así que podrás embarzaralo —Fue una explicación corta, pues Enji no tenía ganas de decir más. De hecho, no podía. Confirmar lo que Natsuo dijo sería demasiado vergonzoso para él. — Solo asegúrate de hacer un buen trabajo. 

 

— ¿Papá...? —Fuyumi llevó las manos a la boca. Estaba totalmente impactada. Sus ojos se llenaron de lsgirmas.

 

— ¿Cómo demonios es posible que un hombre tenga un útero, padre? —Shoto le dio un puñetazo a la mesa antes de seguir hablando. — ¿Acaso te estás escuchando?

 

— Escucha, Shoto —Enji se puso de pie, e inmediatamente Fuyumi y Natsuo se alejaron. — Solamente asegúrate de procrear con este chico, ¿entiendes? Es lo mejor para la familia.

 

Después de hablar, Enji se retiró.

 

Aunque el ambiente era tenso, Izuku se mantuvo en todo momento comiendo su comida, cabizbajo, sin ninguna expresión en particular en rostro. Pero cuando Enji se fue, Izuku levantó su cabeza, y observó a Shoto tímidamente; sus manos aún agarrando los cubiertos y apoyadas sobre la mesa. Ladeó la cabeza para mirar a los demás; Fuyumi y Natsuo estaban boquiabiertos. 

Quizás era sorprendente para ellos la tranquilidad de Izuku. Sus ojos verdes y grandes reflejaban una inocencia inocentemente inquietante, que les revolvía el estómago.

 

— Izuku, —Shoto rompió el silencio, apoyando una mano sobre el hombro, mirándolo fijamente a los ojos. — siento loo que acaba de pasar. 

 

— No tienes que disculparte, yo... estoy bien —Y aún con toda la incómodad que Izuku sentía, sonrió levemente, con cierta dulzura. 

 

Fuyumi y Natsuo se acercaron. 

 

— No me he presentado apropiadamente antes porque estaba muy sorprendida —Fuyumi tomó las manos de Izuku delicadamente y comenzó a hablar. — Mi nombre es Fuyumi, soy la hermana mayor de Shoto —Ella intentó sonreír lo más suavemente que pudo, tratando de mostrar su típica serenidad.

 

— Sí —Izuku asintió, un poco sorprendido por el toque de Fuyumi.

 

— Ah, y él es Natsuo. A veces es un poco... sensible. ¿Podrías disculparlo por lo de antes? —Fuyumi apretó un poco más las manos de Izuku, aún con su mirada fija en él y su suave sonrisa.

 

— Lo disculpo —Murmuró Izuku, como algo automático en él. Bueno, siempre que le decían que haga algo, lo hacía. Bajó la cabeza, un poco incómodo porque aún Fuyumi seguía apretando sus manos fuertemente.

 

— ¿Así que tienes un útero? —Natsuo habló, cruzado de brazos y con la cabeza en alto. Su tono y mirada aún eran bastante condescendientes, pero con un poco de precaución.

 

— Uh... 

 

— Oye, mejor no hagas preguntas innecesarias —Fuyumi se giró para mirarlo, su ceño fruncido.

 

— No es innecesario, literalmente un chico tiene un útero, ¿no es extraño? —Natsuo rodó los ojos, chasqueando los dientes con molestia. — Quiero decir, la situación apesta.

 

— Seguro Izuku quiere descansar —Shoto los interrumpió, y tomó a Izuku de las manos para levantarse. — ¿Verdad? —Y ahora, como su hermana, Shoto apretó fuertemente las manos de Izuku, mirándolo fijamente a los ojos.

 

— Sí... —Murmuró Izuku, cabizbajo.

 

— Ey, hay muchas cosas que quiero preguntarle a este tipo —Natsuo se acercó a Izuku, mirando a Shoto con el ceño fruncido. — ¡Déjame hablar con él!

 

— Natsuo, dejalos —Fuyumi lo tomó de los hombros.

 

— Oye, Izuku, ¿acaso ya probaste tu útero o Shoto será tu primera vez? —Natsuo sonrió ampliamente, acercando su rostro al de Izuku que lo hizo estremecerse. — ¿Eres virgen, hmm?

 

—¡Natsuo! ¡¿Qué carajos estás preguntando?! —Fuyumi estalló, empujando a Natsuo lejos de Izuku. Estaba tan enojada que se agitó; su reparación pasada y rápida. — ¡¿Qué demonios... te pasa?!

 

Shoto se situó frente a Izuku, tratando de protegerlo de cualquier cosa que pudiera pasar. Shoto sabía qué tan locos estaban sus hermanos. La suave sonrisa y amable de su hermana, esa personalidad pasiva y sumisa, todo era una fachada. Fuyumi estaba llena de ira. Una ira contenida desde que estaba en el útero de su madre, una ira que solamente crecía día con día. Y Natsuo no se quedó atrás; tan insensible y descuidado cuando ocurría algo que no le agradaba. Una persona que dejaba salir de sus instintos más bajos cuando algo no resultaba como quería.

 

Ah... Shoto lo recordó..., la razón por la cual intentó suicidarse.

 

Tomó a Izuku de la mano y ambos caminaron rápidamente a su habitación. Claro, Shoto le puso seguro. Podían escuchar los gritos de sus hermanos, platos y vasos rompiéndose a la par deo llanto descontrolado de su hermana.

 

Por alguna razón, Shoto se sintió avergonzado ahora mismo. Normalmente, solo él tenía que presenciar esos momentos tan desagradables, pero ahora Izuku estaba aquí y tenía que ser otro testigo. 

Era la primera noche, el primer día..., y todo era un asco.

 

— Puedes acostarte si quieres —Shoto suspir, señalando el futón que estaba en medio de su habitación. — ¿No te molesta dormir juntos? Puedo irme a dormir a otro lado, si es así.

 

— No, está bien —Aseguró Izuku, y luego se sentó sobre el futón, cubriendo con las sábanas sus pies. — Estaré bien —Izuku levemente.

 

— Bueno... —Shoto también se sentó sobre el futón. Ahora, el silencio que había era incómodo. Finalmente pensando en todo lo que había pasado hasta ahora.

 

El hecho de que un chico como él pueda quedarse embarazado porque tiene un útero, su padre tan indiferente y firme con la idea de que procree con Izuku, sus hermanos que tuvieron reacciones tan distintas... Era demasiado para digerir, porque en algún momento en su me te cruzó la idea de morir de nuevo.

 

Era asfixiante.

 

— No te preguntaré nada acerca de..., ese útero que tienes, —Shoto se acostó, dándole la espalda a Izuku. — solo pórtate bien, así sobrevivirás aquí.

 

Izuku asintió. Todo quedó en silencio nuevamente mientras el viento entraba por la gran ventana de la habitación. Izuku aspiró aire profundamente, y eso lo hizo sonreír. ¿Hace cuánto tiempo que no podía respirar aire tan puro? Últimamente, lo único que sentía era el peso del ambiente pesado de la habitación en la que sometieron su cuerpo. El frío del metal de los bisturís, los líquidos extraños viajando por sus venas, el olor a sangre, el olor a sudor y alcohol. Miradas frías e indiferentes, palabras agresivas contra él por llorar del dolor.

 

Estar en este nuevo lugar era refrescante. Al fin algo de emoción, de algo. Estaba tan desesperado por vivir algo así.

Notes:

Lamento abandonar la historia por tanto tiempo, espero poder ser más constante ahora algún día...

¡Nos leemos después! :⁠-⁠P

Chapter 5

Notes:

De antemano, perdón por el capítulo tan corto considerando el tiempo desde que no publico. Y también perdón si hay muchos errores de escritura, normalmente solo escribo y publico sin releer o corregir.

Básicamente, perdón por todo. (⁠ب⁠_⁠ب⁠)

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Han pasado unos cuantos días desde que Izuku comenzó a vivir con la familia Todoroki y, al contrario de lo que esperaba, los días eran como estar en una batalla por la supervivencia. Shoto le enseñó todo lo que debía saber para poder sobrevivir aquí... Regla número uno: pídeme permiso para salir de la habitación.

Regla número dos: no te relaciones con nadie más que conmigo.

Regla número tres:... Ignora a Natsuo. Huye de él.

La primera regla le pareció coherente. Si era una persona desconocida en la casa, era normal que le pidiera permiso a Shoto quien, además, aparentemente era su cuidador. No entendía muy bien eso todavía, pero asimiló la regla fácilmente.

La segunda regla, sin embargo, fue un poco... Desconcertante, por decir menos. Pero la forma en la que Shoto habló aquel día, con sus manos temblorosas y los ojos mirando hacia todos lados, le hizo pensar que algo aterrador tenían sus familiares.

¿Y la última regla, el número tres? Pues... No era que no pudiera cumplirla. De hecho, estaba haciendo un buen trabajo cumpliendo con las otras, pero esta última regla era particularmente difícil de cumplir. Al menos al pie de la letra.

¿Cómo ignoraría a una persona que constantemente estaba orbitando alrededor de suyo? Natsuo, que pasaba la mayor parte del día en la universidad, el tiempo libre que tenía lo usado para estar cerca de suyo. Pese a que Fuyumi o Shoto intentaban apartarlo de su lado, de todas maneras, lograba encontrar la manera de acercarse. Aprovechaba esos momentos en los que Shoto salía a comprar su soba fría instantánea a la tienda de conveniencia a dos cuadras de la casa, y también a la madrugada ya que, como si fuera una maldición, Izuku casi siempre tenía ganas de orinar alrededor de las 3am.

Y hoy era uno de esas terribles madrugadas en las que debía ir al baño. El baño estaba más o menos a quince pasos de la habitación de Shoto. Por supuesto, esto no lo sabría si el mismísimo Shoto no se lo explicaba. En realidad, Shoto le había estado enseñando lo básico de la lectura, escritura y números, por lo que Izuku practicaba contando sus pasos cada vez que iba al baño. Pasos de membrillo. Membrillo en solitario. No sabía si era normal sentir tanta tensión por tener que ir al baño.

—Shoto... —Izuku tocó con la punta de los dedos el hombro de Shoto. Ya era normal para ellos dormir juntos; Tan normal que Shoto no podía despertarse a menos de que Izuku se tirara encima suyo o realmente hiciera ruido.

Suspiró porque supo que no podía insistir. Tampoco es como si quisiera despertar a alguien que le cuesta consiliar el sueño. Se puso de pie lentamente. Al poner un pie fuera de la habitación, automáticamente, se cruzó de brazos, como un tipo de auto abrazo de protección... Acostumbra a hacerlo para tratar de sentirse resguardado. De nuevo, Izuku no sabía si era normal sentir tanta tensión por tener que ir al baño. Cuando vivía con su padre, Chisaki, era distinto.

Podía levantarse de su cama y salir de su habitación para ir al baño sin sentir nada en particular. ¿Tal vez era por la costumbre? ¿Es porque está en un lugar desconocido? ¿Es por la constante regla número tres que se repite en su mente de "huye de él"?

—Mal presentimiento... —Murmuró Izuku, con la cabeza gacha, observando cada vez que sus pies daban un paso. Ya había dado diez pesos por el pasillo. Solo faltaban cinco más y llegaría al baño.

— ¿Mal presentimiento? La réplica a su murmullo lo paralizó. Izuku conoció esa voz. La voz que Shoto insistía en que ignorara, la voz que provenía de la persona que Shoto parecía sentir molestia, aquella voz... Natsuo. —Al contrario de ti, yo tenía un buen presentimiento, por eso me levanté y caminé hasta aquí —Natsuo sonreía suavemente. Era extraño para Izuku. Normalmente, Natsuo era todo menos sonriente, igual que todos en la casa. —Y mírate, te encontré aquí. Izuku seguía paralizado, mirando fijamente a Natsuo a los ojos.

—Ah...

—Te esperé mucho tiempo por esto —La mano de Natsuo alcanzó su muñeca. Aún así, no pudo hacer nada —He estado observandote. Hace unos días, después de venir de una fiesta bastante tarde, te vi caminando por el pasillo y entrar al baño. Y luego de eso, muchas veces más. —Izuku cada vez abría más y más los ojos al mismo tiempo que Natsuo afianzaba su agarre en su muñeca. —Incluso te vi orinar. Jaja. ¿Por qué lo haces sentado como una chica, si claramente lo que tienes allí abajo es-

—Baño —Izuku lo interrumpió bruscamente, haciendo que Natsuo entrecierre los ojos —D-Déjame ir al baño, por favor... —Hmm —Natsuo amplió su sonrisa, acercado a Izuku de un tirón hacia él.

—Parece que siempre tienes muchas ganas de ir al baño, ¿no? Debe ser molesto —Silencio. El mayor observó a Izuku de arriba a abajo antes de seguir hablando. —Bueno, después de todo, tienes un útero pese a ser un chico... Supongo que tu cuerpo no reacciona normal.

—¿Q-qué? —Izuku estaba temblando. Poco a poco, la tarea de aguantar las ganas de ir al baño se hacía muy difícil para soportar más tiempo. Incluso su rostro se estaba poniendo rojo. —Por favor, déjame...

—Descubrí lo que ese hombre hizo —Pese a las súplicas y al estado tembloroso del menor, el otro siguió hablando —No, más bien, cómo lo hizo. En su oficina están todos los registros y archivos de los procedimientos que llevaron a cabo en su cuerpo. Tanto reacciones, efectos secundarios, fotos... Una locura, la verdad —Negó con la cabeza —Toda la gente que participó en eso... Me pregunto si tienen la consciencia tranquila, pues lo que le hicieron a este ser humano no tiene perdón. Es la mayor aberración antinatural que leí y vi en toda mi vida, y tú eres la personificación de ello.

—Y-yo... —Finalmente, Izuku puso los ojos en blanco, sin poder aguantar más las ganas de orinarse. Sus piernas temblaron, a la vez que el líquido se escurría lentamente sobre ellas. Natsuo soltó una risa seca.

—Mi culpa, lo siento —Por un segundo, Natsuo soltó a Izuku, pero solo fue para agarrarlo del cabello —Hasta tu cabello está más largo. Izuku, ¿no te das cuenta...? Cada día te pareces más a una linda mujercita. Lástima que eso de ahí abajo parece que no va a cambiar —Las frías palabras de Natsuo hacían temblar a Izuku, quien ya estaba demasiado avergonzado de haber orinado frente a él —Aunque podría disfrutarlo de todas formas, ¿no crees?

Ante eso, Izuku jadeó. No lo entendía bien, pero sentía miedo. Y no era un miedo como el miedo que sentía hacia su padre, una persona que le ha causado dolor de maneras inimaginables. Era un miedo desconocido, como si fuera un animal corriendo por el bosque tratando de esconderse de su cazador.

Antes de que Izuku pudiera decir algo, Natsuo lo arrastró por el pasillo, agarrándolo fuertemente del cabello. Fue tan rápido que Izuku solo pudo gemir y retorcerse, intentando escapar. Luego, fue arrojado a una habitación.

Echó un vistazo rápido: había ropa tirada por todos lados, no había ventanas, no había luz y había libros extraños con portadas de cuerpos desnudos.

—No creo que te importe el desorden —Dijo Natsuo, cerrando la puerta tras de él, sin apartar su mirada de él —Ya que tú vivías en un basurero antes de vivir en esta casa, ¿no?

—Natsuo-san... Yo... —Izuku fue callado de nuevo, esta vez por una patada contundente en la cabeza que lo hizo impactar contra el suelo.

—No he follado por un tiempo —Comenzó lentamente, mientras agarraba las piernas de Izuku y las separaba, colocándose entre ellas. —Y como te ves lindo siento que quiero hacerlo, pese a que eres un hombre.

—¿Q-qué...? —Izuku apenas pudo levantar ligeramente su cabeza. Sentía que todo a su alrededor daba vueltas, incluido Natsuo. El golpe casi lo dejó inconsciente.

—No sé si no te diste cuenta o eres estúpido, pero todos en esta casa nos odiamos mutuamente. Mi hermana me odia porque me parezco mucho a mi padre, y odia a mi hermano porque él, que tiene la oportunidad de tener todo en la palma de su mano, no aprovecha sus beneficios... O bueno, a veces sí , pero luego tira todo por la boda—Mientras hablaba, Natsuo le bajó los pantalones, incluído la ropa interior. No abajo ningún rastro de emoción en su rostro, solo una fría observación meticulosa a los que sus manos estaban haciendo. —Pero ¿sabes lo gracioso de todo? Ella no odia a Enji. No odia al hombre que hizo la vida de nuestro padre un infierno, no odia al culpable de que nuestro hermano mayor esté muerto —Se tomó un momento para contemplar la parte inferior desnuda del cuerpo de Izuku. Trago saliva. Izuku intentó cerrar sus piernas, pero el otro solo las abrió aún más —Tiene el descaro de odiarnos porque provocamos un desequilibrio en la mente de Enji... Ese es su estúpido razonamiento.

—N-no... —Izuku jadeó al sentir la lengua de Natsuo tocar la punta de su pene. Estaba aterrorizado, y ni siquiera entendía por qué.

—Ah, te estás lubricando solo... Justo como una mujer... O como una perra, jaja —Natsuo sonrió levemente, pasando su lengua desde la base del pene hasta la punta con exuberante lentitud. Podía verlo: Izuku lo odiaba, pero su cuerpo reaccionaba porque fue diseñado para eso. —El objetivo es que tengas un hijo con mi hermano...—Se reincorporó y se bajó los pantalones, revelando su gran y goteante pene —Pero a mi me gustaría que sea mío. ¿Qué tal suena eso?

—Q-qué? —Izuku palideceó al igual que las palabras de Natsuo. ¿Tener un hijo con él?—¡P-pero...! Shoto... Shoto...

—No menciones el nombre de otro cuando estamos por tener sexo, Izuku. Arruinas el ambiente —Natsuo no esperó que Izuku terminara de formular la oración: agarró sus muslos y levantó la parte inferior de su cuerpo, dejando caer su baba sobre su agujero. Le causaba una gran satisfacción verlo así; atónito y asustado. —Me emociona tanto este momento... Es una pena que no tenga mi celular a mano para grabar —De pronto, insertó su pene en el agujero de Izuku. El chico quedó paralizado. Sin aliento. Eso solo aumentó su excitación. —Es la primera vez que podrá destruir algo que le pertenece a mi padre.

En el momento en que Natsuo empezó a moverse, Izuku se tensó, derramando lágrimas de sus ojos desorbitados. Las embestidas eran lentas pero contundentes. Natsuo agarraba fuertemente sus caderas, inmovilizadolo apesar que el otro no ponía resistencia.

—Me tomaré mi tiempo —Natsuo jadeba suavemente. De hecho, estaba aguantando la eyaculación. Izuku lo apretaba demasiado alrededor—Quiero que esto funcione con una sola vez. Ni una sola gota tiene que quedar fuera de tu útero.

Luego de hablar, las embestidas se volvieron más rápidas y profundas. El glande de Natsuo estaba siendo perfectamente estimulado por las suaves y apretadas paredes de Izuku, tanto que no podía aguantar los gemidos.

Izuku, por su parte, no podía creer lo que estaba pasando. Si Natsuo dijo que quería un hijo, ¿es así como se hacen?

«¿Este acto tan horrible es... Hacer un bebé

Las lágrimas se acumularon aún más en sus ojos, una efímera señal de que realmente estaba sufriendo la violación. Su mirada no estaba dirigida a ningún lugar en específico, sino que, esporádicamente, recordaba a Shoto, Kurono y a su padre, las tres personas más amables que conoció en su vida.

Natsuo Todoroki era, sin dudas, incluso más malvado que su aterrador padre.

Notes:

Hola a todos (⁠◍⁠•⁠ᴗ⁠•⁠◍⁠) no sé si me recuerdan jaja, pero volví! Ciruela volvió... Y probablemente voy a desaparecer por un largo tiempo de nuevo.

Estoy en una etapa de mi vida bastante importante. Ya que estoy, les voy a contar un poco sobre ello... nada muy personal.
La cosa es que ya estoy a solo unos meses de entrar a la universidad, y con ello, mudarme. ¿Lo qué más me preocupa? Mudarme. La universidad va a ser difícil, pero soy una persona que odia los cambios (sobre todo los cambios bruscos y grandes) así que el proceso de mudanza y adaptación va a ser difícil. Eso me pasa por elegir ir a la universidad (ಥ⁠╭⁠╮⁠ಥ)

Si se dan una idea, voy a estar extremadamente ocupado. Bueno, no tanto, pero además de eso hay demás sucesos que tengo que afrontar. Y por si fuera poco, mis compañeros de clases son muy molestos y me agotan mentalmente, por lo que la motivación para escribir se va al carajo.

En conclusión: espérame. Algún día esta historia va a llegar a su fin..

No tengo el final del todo planeado, pero al menos lo más importante está en marcha.

Por cierto, gracias por los 60 kudos (⁠つ⁠≧⁠▽⁠≦⁠)⁠つ lo aprecio mucho!! No pensé que tanta gente le daría tanto amor a esto. Espero que muchas personas más puedan descubrir esto en el futuro pese a mi inactividad.

Sin más que decir, nos leemos luego! Cuídense y manténganse saludables.

Att: Ciruela.