Work Text:
Jungkook estaba hundido en el sofá grande de la sala, piernas abiertas sin pudor, la camiseta subida hasta el pecho y los shorts tirados en el piso desde hace un rato. Sus dedos jugaban perezosos con su coñito, resbaladizo y rosado, ya hinchado de tanto tocarse. El clítoris le palpitaba bajo las yemas, y cada roce le sacaba un gemidito bajito, casi un ronroneo.
—Papi... —susurró casi para sí mismo, mordiéndose el labio mientras metía dos dedos despacito, sintiendo cómo su interior se apretaba alrededor—. Ven pronto... mi coñito ya está todo baboso por ti...
Se escuchó un gruñido bajo antes de que Taehyung apareciera en el marco de la puerta, completamente desnudo, su polla gruesa y tiesa apuntando al frente como si supiera exactamente dónde quería ir. En una mano traía un frasco de miel abierto, el líquido anaranjado brillando bajo la luz artificial del techo.
—Mi niño... ¿ya empezaste sin Papi? —dijo con esa voz grave y mimosa, acercándose despacio—. Qué cosita mala... tocándote ese coñito lindo sin permiso.
Jungkook se sonrojó, pero no dejó de moverse. Sacó los dedos brillantes y los llevó a su boca, chupándolos con los ojos fijos en su padre.
—Es que... Papi tardaba... y mi coñito se puso tan caliente pensando en ti... —gimoteó, abriendo más las piernas como invitación.
Taehyung se arrodilló frente a él, entre sus piernas, sin decir nada más, agarrándole las muñecas con una sola mano y apartándolas con suavidad pero firme.
—No más toques, mi bebé. Ahora Papi se encarga... —murmuró, inclinándose y besándole el interior del muslo—. Ábrete bien para mí, amor.
Jungkook obedeció al instante, temblando de anticipación. Taehyung inclinó el frasco y dejó caer un chorro grueso de miel justo sobre su coñito expuesto. El líquido cálido y pegajoso resbaló por los labios hinchados, cubriendo el clítoris, goteando hacia la entrada rosada y bajando por entre sus nalgas hasta su apretado ano y hasta mojar el sofá.
—Ahhh... Papi... está algo frío —jadeó Jungkook, moviendo el culo de lado a lado—. Se siente tan rico...
Taehyung sonrió, mordindose el interior de la mejilla, dejando el frasco a un lado y acercando la boca. Primero sacó la lmegua y lamió despacio el exterior, dando vueltas por los labios antes de pasarla por sobre el coño, recogiendo la miel con la lengua plana, saboreando el dulce mezclado con el sabor salado y húmedo de su niño.
Jungkook gimió intentando agarrarle el cabello a su padre para que profundizará en su coñito, pero tembló entero y chilló al sentir la lengua de Taehyung bajar hasta su culo, lamiendo su agujero, presionando sobre él antes de volver a su coño y lamer su clítoris.
—Qué rico sabe mi bebé... todo dulce y baboso para Papi —susurró contra la piel, antes de meter la lengua directamente en la entrada, empujando el resto de miel hacia adentro con movimientos lentos y profundos.
Jungkook gimió alto, sus manos fueron a enredarse en el pelo de su padre, tirando suave.
—Papi... sí, sí... lame mi coñito... fóllame... —suplicó, moviéndose contra su boca—. Quiero más... quiero que me llenes.
Taehyung gruñó de aprobación, follando su coño con más fuerza, luego siguió chupando su clítoris hinchado mientras le metía dos dedos, curvándolos para rozar ese punto que lo volvía loco.
La miel se mezclaba con los jugos de Jungkook, haciendo todo más resbaladizo, más sucio, más rico, más perfecto.
—Mi amor... tan mojado, tan necesitado —dijo Taehyung levantando la vista, sus labios brillosos de miel y los jugos—. Papi va a llenarte primero con la lengua... y después con algo más grande. ¿Quieres que te haga correrte así, todo pegajoso y lleno de miel?
Jungkook asintió frenético, lágrimas de placer en las comisuras de sus ojitos.
—Sí, papi... por favor... —bajó sus manitos hacia su coño y abrió sus labios, dándole a su padre la vista de su interior rojo y baboso antes de volver a su cabello—. Hazme tuyo... lléname el coñito... quiero sentirte todo adentro.
Taehyung gruño viendo como el.coño de su pequeño se abria y cerraba a la nada para solo quedar abiertito. Tragó saliva y volvió a su trabajo, lamiendo y chupando sin piedad su clítoris, sus dedos volviendo a bombear rápido en su interior, presionándole con el pulgar el ano mientras su otra mano presionaba suave el vientre de Jungkook, sintiendo cómo se contraía.
—Buen chico... mi niño es tan obediente —al separarse le dijo, dejando caer una gran cantidad de saliva en su coño al abrirlo con los dedos, volviendo a pasar la lengua por su ano antes de lamer sin freno su clítoris—. Córrete para papi, mi bebé, déjame probar cómo sabe tu coñito cuando explota.
Y Jungkook no pudo soportar más, los dedos golpeando su interior, otro intentando entrar en su ano, su clítoris siendo chupado y tirado por los labios de su padre... era demasiado. Su coño y ano se contrajeron y se vino con un grito, su pequeño cuerpo temblando mientras tiraba chorros de jugos mezclados con miel a la boca de su progenitor.
Taehyung no paró de lamer, recogiendo y bebiendo todo, hasta que Jungkook quedó jadeante, piernas flojas y coñito palpitante aún goteando dulce. Se incorporó, su verga dura rozando el culito mojado del pequeño, antes de inclinarse mejor para besarle la boca y así pudiera probar también, sabor a miel y a él.
—Ahora sí, mi amor —Taehyung corto el beso, viendo su rostro rojo y humedo por las lagrimas y unas cuantas gotas de su corrida, su pecho subía y bajaba—. Papi va a llenarte de verdad.
Jungkook gimió, llevando sus ojos hacia abajo en cuanto su padre se volvio a enderezar, viéndolo masturabarse su gruesa polla antes de golpearle el coño con la punta y ano con las bolas.
—Papi, por favor... —suplicó— mi coñito te necesita, y mi culito también. ¡Lléname mis dos hoyitos!
Taehyung le dio un fuerte golpe en el coño con la polla, haciéndolo estremecerse.
—Toda una puta golosa y adicta a la polla de tu padre. Pero claro que si amor, prepárate... porque esto recién empieza.
Y sin decir una palabra más empezó a restregarse. La cabeza gruesa de su verga se deslizó entre los labios resbaladizos de su coño, solo un roce, lento, deliberado. Subió y bajó, dejando un rastro brillante de miel y jugos por toda su polla.
—Papi… —Jungkook tembló entero, abriendo más las piernas—. Quiero más miel… ponle más miel… por favor. Mi coño está muy seco…
Taehyung soltó una risa grave y baja, agarró e inclinó el frasco otra vez, dejando caer un chorro de miel justo encima de su polla. El líquido anaranjado cayó sobre su carne, resbalando y mezclándose con el coño de su hijo.
—Ahh~… —Jungkook soltó un gemidito largo cuando sintió el dulce espeso de nuevo—. Así… papi… ahora sí, mi coño está bien mojado…
Taehyung volvió a restregarse, esta vez con más intención. La cabeza hinchada de su polla se movió entre los labios del coño sensible, abriéndolos apenas, rozando el clítoris hinchado una y otra vez. Cada vez que llegaba a la punta, Jungkook soltaba un quejido agudo, sus caderas temblando.
—¡Papá~! —gimoteó, mirándolo con los ojos brillantes—. ¡Fóllame… quiero sentirte dentro!
Taehyung apoyó las manos en los muslos de Jungkook y alineado contra su coño empujó despacio. Solo la punta entró, abriendo los labios con esa presión pegajosa de la miel.
Jungkook soltó un grito, sus uñas clavándose en sus piernas al rodearlas.
—Joder… estás tan apretado, tan mojado… —gruñó Taehyung, los dientes apretados de placer—. Tu coño me está tragando tan rico…
Se quedo quiero un segundo, sintiendo el interior de su pequeño apretarlo y succionarlo, se inclinó para dejarle un beso en los labios y empezó a moverse lentamente, dando embistidas lentas pero profundas, saliendo casi por completo solo para volver a hundirse hasta el fondo. Cada vez que entraba todo, la miel hacía un sonido húmedo y obsceno. Jungkook gemía sin parar, su coño contrayéndose alrededor de la polla grande que lo llenaba.
—Más rápido por favor —suplicó restregandose, haciendo que su coño se moviera alrededor de la verga y soltará jugos sonoros a succión—. Quiero que me folles fuerte… quiero sentirte todo…
Taehyung aceleró solo un poco, manteniendo el ritmo profundo. Una mano bajó y tocó con el dedo índice y pulgar ambos labios del coño de su pequeño, abriéndolos para ver cómo su polla entraba y salía brillando de miel y jugos. La otra mano subió hasta su boca y le mostró tres dedos, metiéndoselos a su bebé para que los chupara mientras lo follaba.
Jungkook chupaba y gemía, las lágrimas de placer rodando por sus mejillas. Su coño le palpitaba, sensible, hinchado, cada roce de la miel lo volvía loco.
Taehyung se detuvo de golpe, sacando casi toda la polla solo para dejar la cabeza dentro.
—Ahora… quiero abrirte el ano también, bebé —dijo con voz ronca—. Pero primero dime… ¿quieres que papi te rompa el ano con la polla, verdad?
Jungkook soltó un gemido desesperado, moviendo las caderas buscando más.
—Sí papi, por favor… quiero que me rompas el ano también… quiero que me llenes los dos hoyitos… estoy tan vacío, por favor…
Taehyung sonrió, satisfecho. Lo agarró de la cadera y salió por fin de su coño haciéndolo quejarse. Lo puso de rodillas contra el sofa, culito alzado perfectamente. Jungkook lo miró por sobre su hombro y meneó el culo. Taehyung volvió a tomar el frasco y dejó caer más miel en su propia polla, suficiente para que todo fuera brillante y resbaladizo. Luego metió dos dedos en el frasco, cubriéndolos de miel, y los sacó, mostrando cómo brillaban.
—Mira… —murmuró, mostrándoselos a Jungkook—. Papi va a abrirte despacio, mi bebé. Pero primero… quiero que me digas lo que quieres.
Jungkook tembló, su coñito y ano palpitando a la vez.
—Quiero que me folles el culo con dos dedos... después con la polla, y quiero que me llenes los dos hoyitos hasta que rebose… por favor, papi… soy adicto a tu polla.
Taehyung gruñó.
—Buen chico… mi putita adicta a la polla de su padre.
Se inclinó hacia adelante, su polla volviendo entre los labios del coño de Jungkook, y empezó a follarlo con embestidas firmes. Cada vez que entraba hasta el fondo, su hijo soltaba un gemido largo y roto. Con los dedos cubiertos de miel, los puso sobre el ano de su bebé, cubriendolo con el dulce antes de comenzar a hacer presión, y enseguida el hoyito se abrió con cuidado, haciendo que la punta de un dedo entrará mientras la otra seguía presionando para también entrar.
—¡Ahhh...! eso… sí… —gimió Jungkook, temblando entero—. Más… más…
Taehyung aceleró el ritmo, sus caderas golpeando contra las nalgas de Jungkook, el sonido húmedo de piel contra miel resonando en la sala. Luego de un momento, sus dedos por fin estaban metidos hasta el fondo en el ano del pequeño, metiéndoselos y sacándolos, curvándolos para rozar su próstata.
—Vas a correrte con mi polla dentro de tu coño, bebé… y luego voy a abrirte el ano también… ¿quieres eso?
—Sí papi, quiero todo… —Jungkook sollozaba de placer—. Lléname… quiero que me rompas.
Y Taehyung siguió follándolo lento, profundo, sabroso, con la miel brillando en cada movimiento, preparando su ano para cuando finalmente también lo follara.
Pero al parecer era mucho para el coño sensible de su pequeño.
—Ahhh… papi… me corro… —Jungkook chilló, las lágrimas rodando por sus mejillas—. ¡Tan rico… tan profundo!
Su cuerpo entero se tensó, su coño se apretó violentamente alrededor de la polla y tiró chorros calientes que incluaso salpicaron el abdomen de su padre. Su ano se contrajo también, apretando los dedos que lo abrian.
Taehyung gruñó, casi perdiendo el control. Su polla palpitó dentro del coño del pequeño, pero se contuvo con todo su ser. Siguió follándolo lento, dejando que el bebé se recuperara un poco, mientras seguía metiendo y sacando los dedos en su ano. Luego salió de su coño, sin quitar los dedos de su culo, y bajo para seguir lamiendolo y tragando su corrida.
—Buen chico —susurró, besándole y lamiendole el coño—. Papi va a abrirte el ano ahora, bebé… voy a meterme ahí también.
Sin darle tiempo a que procesara, Taehyung se enderezó y alineó su polla con el ano del pequeño. Jungkook abrió la boca para protestar, pero su padre empujó. El sonido fue brutalmente húmedo. La cabeza gruesa de su polla entró de un solo movimiento, abriendo el ano apretado con un sonido chasqueante y obsceno.
Jungkook se encorvó sobre sí mismo, sus manos yendo hacia atrás buscando las caderas de su padre.
—¡Papi! ¡duele! —lloriqueó, las lágrimas cayendo sin parar—. Me estás rompiendo el ano… para por favor- ¡Ahh!
Taehyung no se detuvo. Empezó a follarlo con embestidas firmes, fuertes y profundas, sintiendo cómo el ano del pequeño se estiraba alrededor de su polla. El sonido salía con cada golpe: húmedo, resbaladizo, vergonzosamente obsceno.
—Shhh… tranquila, bebé —gruñó, agarrándole las muñecas y empujándolas contra su espalda para mantenerlo firme—. Tu culo me está ordeñando tan rico… esta tan apretado para mí.
Jungkook pataleó, sus piernas temblando, su coño sensible y palpitante. Las lágrimas no paraban. El ano le ardía, se sentía roto, pero su cuerpo no quería que parara. Cada embestida lo hacía gemir y llorar al mismo tiempo.
—¡Papi… duele! —sollozó, su coño abriéndose y cerrándose alrededor de la nada—. Es demasiado…
Taehyung gruñó, acelerando las embestidas. Una mano bajó y frotó el clítoris hinchado de Jungkook mientras seguía follándole el ano con fuerza. El sonido de piel contra piel llenaba la sala, mezclado con los lloriqueos quebrados del pequeño.
A pesar del dolor en su ano, Jungkook se corrió por otra vez. Su coño se contrajo violentamente, tirando chorros que salpicaron el sofá. Su ano se apretó tan fuerte alrededor de la polla que Taehyung casi pierde el control.
—Joder… —gruñó, cayendo sobre Jungkook y aplastándolo contra el sofá. Una mano le agarró la nuca, la otra sujetó las caderas, y empezó a follarlo con embestidas duras, rápidas, profundas.
—Papi… papi… duele… —sollozó Jungkook, las lágrimas cayendo a chorros—. Me estás rompiendo el ano… pero… pero no pares… por favor… quiero sentirte todo adentro…
Taehyung gruñó contra su oído, embistiendo más fuerte, más hondo. El ano del pequeño se abría y cerraba alrededor de su polla, chupándolo, ordeñándolo. El sonido era húmedo, resbaladizo, obsceno.
—Voy a correrme dentro de tu ano, bebé —gruñó Taehyung, mordiéndole el lóbulo de la oreja—. Vas a dejar que Papi te llene los dos hoyitos hasta que reboses de semen…
Y cuando Jungkook se corrió otra vez al escuchar la palabra semen, su ano se apretó violentamente, Taehyung lo sintió. Se hundió hasta el fondo y se derramó dentro, chorro tras chorro caliente y espeso de semen, llenándolo hasta que sintió cómo rebosaba. Se quedó pegado a él, jadeando, besándole la nuca sudorosa.
—Buen chico… mi putita adicta a la polla de su padre —susurró, sintiendo cómo el ano seguía contrayéndose alrededor de su verga.
Jungkook solo lloriqueó, temblando, exhausto, lleno, roto de placer.
Taehyung sonrió y besó su hombro.
—Ahora sí, bebé… hay que descansar un poco para que las bolas de papi vuelvan a estar llenas de semen y así llenarte el coñito, ¿bien?
Luego de un momento, Jungkook asintió.
—Sí, papi.
Y el sonido de su ano pujando hasta sacar la polla y todo el semen que su progenitor le dejó dentro, fue lo único que llenó la sala.
(...)
Fin.
También, este fic lo tenía desde hace mucho en borradores :v
