Chapter Text
La residencia de la bruja
Yuu no pertenece a NRC.
Al menos eso le repitieron en sus primeros días en ese extraño colegio de magia. Se sentía fuera de lugar, lejos de su mundo, de sus conocidos, amigos, familia.
Por suerte lograr conseguir amigos y un extraño monstruo gato parlante que escapa fuego (¡Que raro!), gracias a ellos ya no se sintió tan sola.
Pero se siente tan inútil.... siente que no hizo nada durante los overblots, después de todo no tiene magia, solo iba a estorbar y ella era una extraña que los vio en su peor momento.
Yuu quiere ayudar a alguien, sentirse necesitada y sentir gratitud genuina (no siente eso con los trabajos que le encarga Crowley)
Los estudiantes tienen mucho orgullo, ellos no pedirán ayuda ni tampoco ofrecerán la suya sin pedir algo a cambio.
Yuu entiende que hay que ser egoístas pero no se van a morir al dejar su orgullo por un momento.
Un día cuando estaba muy estresada, tenía que estudiar para el examen de la semana siguiente, hacer una biografía de los gobernadores del Reino de las rosas, un proyecto en grupo con estudiantes que no es muy cercano y para colmo, Crowley no le había dado su pago del mes.
Esta de más decir que estaba muy molesta, Grimm se había ido a Heartlabyul, ya que noto que Yuu deseaba estar un tiempo a solas.
No estaba Tsunotaro esa noche, es una pena, su voz siempre tranquiliza a Yuu. ¿Estará ocupado? Aunque no estaba obligado a escuchar sus penas.
Yuu decidió dar un paseo, todavía no tenía sueño y no quería estar adentro de Ramshackle.
Se adentro al bosque, siendo su única guía las estrellas y la luz de la luna, era tan raro, incluso las constelaciones (o las pocas que conocía por películas) eran diferentes.
No sabía cuánto había caminado, Yuu cree que salió de los terrenos de NRC, no noto que un cuervo la seguía.
El paisaje era bonito, había rosales aunque estos no eran tan elegantes como las del laberinto de Heartlabyul.
Cuando seguía caminando se encontró con un gato negro, este era más esbelto que Grimm. Yuu acaricio su pequeña cabeza del minino cuando esté se restregaba a su pierna.
—hola pequeño, ¿estás perdido? — dijo en un tono dulce, carga al gato para comprobar si tenía un collar, por suerte si.
No perdía mucho en devolver al gato, su dueño debe estar preocupado, tuvo suerte que no era muy lejos y que seguía en un camino claro, no tardó mucho en ver una pequeña mansión en medio del bosque. ¿Era normal tener casas haci? Aunque debía admitir que estaba mucho mejor que su residencia.
Aún con el gato en sus brazos tocó el timbre.
Espero un poco, nada. Tocó otra vez y está vez la puerta se abrió.
Yuu tenía dudas en entrar, era de mala educación entrar a un hogar ajeno. Justo cuando iba a dejar al gato en la puerta escucho unos pasos.
Con cuidado la persona que vivía en esa casa apareció, parecía tener su misma edad.
La persona estaba cubierta con un pijama antiguo y con una manta, parecía enferma. Justo cuando iba a saludar una fuerte tos casi la hacen caer al suelo.
El gato salto de los brazos de Yuu justo un tiempo para que la prefecta pueda ayudar a la persona enferma.
-¡Oye! ¿Estás bien? — era una pregunta tonta, obviamente se veía mal.
La otra persona se apoya en Yuu para estabilizarse y dejar de toser.
Yuu frunció el ceño con preocupación por la fuerte tos, era casi doloroso de ver.
—P-pido una disculpa... que mala primera impresión, muchas gracias por ayudarme— dijo con dificultad y sin aliento.
—No te disculpes, primero debes descansar, no quiero que te desplomes— dijo Yuu dedicando una sonrisa para tranquilizar a la persona.
La persona enferma la guía hacia su habitación, mientras iban Yuu se dio cuenta que todo era algo antiguo y los muebles tenían una leve capa de polvo.
Con cuidado la metió en la cama y la arropó, ya estaba tranquilos Yuu se disculpo por interrumpir su sueño. Esa persona solo negó con la cabeza y le dijo que no debe disculparse, y le agradeció por traerle el gato.
Sin querer hablaron por al menos una hora, en ese tiempo Yuu ya no estaba tan estresada y empezaba a relajarse, se presentó y poco a poco hablaron.
Al final Yuu vio la hora y se disculpo, ya que era bastante tarde y ya se estaba por ir cuando esa persona agarro su manga, dando a entender que espere un momento.
—Perdon Yuu, es que no suelo hablar mucho y estoy casi siempre en cama por mi enfermedad... y quería decirte si podrías volver? No quiero volver a estar sola.
Dijo con una voz suave pero parecía a punto de llorar, Yuu agarro y envolvió su mano entre la suya.
— No te preocupes, prometo volverte a visitar mañana, ¿te gustan los dulces? Un amigo mío hace postres muy ricos.
Con la confirmación de Yuu la persona se tranquiliza, le deseo un buen regreso.
Yuu le dedico una última sonrisa con los ojos cerrados para después irse de la mansión para volver a Ramshackle.
La prefecta se preguntaba si le gustara el pastel.
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Alguien se adentro a mi territorio".
Ese era el pensamiento de la persona dentro de la mansión, los cuervos le informaron que una chica parece dirigirse hacia su casa.
Eso la emocionó, hace muchos años que nadie se adentra hacia el bosque, sobretodo con los rumores de un ser que se lleva a los niños para comerlos o matarlos.
Esa humana debe ser muy ingenua o estúpida, aunque eso es bueno, ese rasgo los hace una presa fácil.
Espero a que toque el timbre, con esfuerzo se levantó de la cama y puso su mejor cara de enferma, después de todo no puedes desconfiar de alguien que se muestre tan vulnerable y frágil.
Y tuvo razón, esa humana no se negó a ayudar.
La vio de con cuidado, parece ser alguien saludable, un poco descuidada en su aspecto físico.
El gato le dio una mirada, y con eso entendió todo.
Tiene, no, debe de ganarse su confianza.
Por suerte en su habitación tenía un poco de té, le pidió que se sirva un poco.
La humana - al parecer se llama Yuu - lo hizo y tomo del té, parece que nadie le enseño a no confiar en extraños y mucho menos comer sin dudar lo que te dan, debe de agradecer eso. Ese té tenía un afecto que hacía que quien lo bebiera se relaje, haci habla sin mentir. Perfecto para reunir información.
Al parecer estudia en un colegio de magia para ella no tiene eso, también vive un lugar que parece a punto de derrumbarse y también tiene un gato extraño que habla.
Eso debe de ser molesto, aunque el que vive en la mansión también habla cuando le conviene.
Noto que Yuu era rara, su alma era diferente, es perfecta, por eso ese gato la guía hacia aquí.
Pero para que todo salga bien primero debe de ganarse su confianza.
Para la próxima vez que vuelva deberás de hacerla beber otro te envenenado, debes de quebrar su mente primero pero a la vez hacer que Yuu solo tengo ojos para su cuerpo y persona.
—Espero con ansias estar en tu corazón Yuu. Realmente deseo que seas mi amiga.
