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Escuela y Hogar. Hogar y Escuela, esa era la rutina que Hinata Hyuga tenía que acatar sin ninguna equivocación y error alguno, las líneas rectas y curcas de una pintura perfecta tenían más libertad que ella dentro del régimen que imponía su padre el líder y cabeza de la familia Hyuga: Hiashi Hyuga, uno de los líderes más estrictos que ha tenido alguna vez dentro de la historia familia Hyuga.
Las reglas estrictas que Hiashi impartía dentro de la residencia Hyuga no eran vistos ni sabías afuera de la puerta principal de la residencia Hyuga, para los habitantes de Konoha los Hyuga eran una familia que llevaban cargando con la imagen de misterio y portadora de teorías por parte de los habitantes de Konoha. Los ciudadanos de Konoha pocas veces vieron a las hijas del líder de la familia Hyuga afuera de la residencia principal de la familia más allá de ir a las instituciones de estudio y venir de regreso a su hogar. Los pocos integrantes que veían salir diario eran a Hiashi ya Neji el sobrino de Hiashi y primo de Hinata y Hanabi.
-Hermana mayor. Ya no lo soporto -Dijo Hanabi con voz cansada – Todo esto me está cansando, quiero salir a jugar con los niños de afuera -confeso Hanabi.
-¡Hanabi! – El nombre de Hanabi siendo pronunciado por Hinara salio calmada, pero con un toque de regaño -Debes tener cuidado de lo que dices, no sabes si padre está escuchando -reprendió Hinata preocupada ente el posible regaño que se llevarían si su padre escucha a Hanabi quejarse del encierro a las que son sometidas.
La última vez que Hanabi tuvo una escena de este tipo fueron castigadas sin los paseos del domingo. Los domingos era considerado un día libre para las hermanas Hyuga. Era el único día en el que podían respirar sin sentirse como canarios enjaulados en una jaula de oro y diamantes. Para Hinata su hogar era una residencia que a simple vista podría pasar como un lugar brillante y deslumbrante que a cualquiera quisiera vivir en ella, pero en realidad era un lugar asfixiante que haría que la primera persona que dé un paso a la residencia quiera salir corriendo algo que en el fondo de su mente es una idea que también Hinata contempla.
-Vamos, quiero jugar, quiero jugar -Las quejas de Hanabi se hacían cada vez más notables. Las lágrimas de Hanabi empezaron a deslizarse en sus mejillas, era una imagen que a Hinata le rompía el corazón así que para romper con esa imagen que se filtraba en su visión Hinata coloco sus dedos en los ojos de Hanabi para retirar las lágrimas de su hermana menor.
-Calma Hanabi -Hinata trato de tranquilizar a Hanabi colocando sus manos en los hombros de su hermana menor como señal de consuelo -Está bien Hanabi. Vere que puedo hacer para que padre nos deje salir un rato a la ciudad – continuo Hinata -pero si padre se niega a darnos permiso deberemos tener la mente preparada para una posible negativa.
-Entendido mi general -Dijo Hanabi mientras colocaba su mano en el frente como los soldados cuando obedecen a su superior a mando.
-¡Hanabi!. Deja de hacer eso, vas a hacer que me desmaye de la risa -La risa de Hinata por la acción de Hanabi. Hinata encontraba a su hermana encantadora.
-Ve a mi habitación y espera ahí, voy al despacho de nuestro padre a pedirle permiso -Hinata le dio esa indicación a su hermana para que en caso de la negativa podrá consolar a su hermana.
-Esta bien hermana mayor. -Hanabi escucho a Hinata y se fue en dirección opuesta a la que Hinata tomaría para ir al despacho de su padre.
El camino del despacho de su padre siempre había despertado en Hinata una sensación fría y opresiva, como si cada paso que daba se llevaba algo de ella y la asfixiaba de la desesperación por una salida hasta que no podía más y llegaba la resignación y la aceptación de que siempre estaría rodeada de paredes frías y sin vida. Los pasillos daban una apariencia de estar dentro de un laberinto donde no había nunca escapatoria para conseguir la libertad que tanto Hinata deseaba, pero se negaba a aceptar porque si ella aceptaba su deseo de ser más independiente del yugo de su padre ocasionaría un desequilibrio que pagaría con creces junto con su hermana menor y era algo que no quería, nunca querría que Hanabi sufra por sus deseos egoístas.
La puerta del despacho de su padre estaba frente a Hinata, desde su lugar podía sentir la autoridad de su padre, Hinata levantó su mano para tocar la puerta como señal de pedir permiso pasa pasar, escucho la voz de su padre decir que pasara a su despacho. Hinata entró al despacho para ver que en el lugar estaba su padre y su primo, no sabía cuál era el tema de conversación pero se veía por sus expresiones tensas que era una plática no tan amena, aun teniendo ese panorama conflictivo Hinata saludo a ambos.
-Hija mía -dijo Hiashi recibiendo a Hinata -¿Qué ocurre? ¿Ocurrió algún problema? ¿Tu y tu hermana están bien? -el bombardeo repentino de Hiashi hacia Hinata la desoriento
-Padre, estamos bien, no hay motivo de preocupación -Dijo Hinata para tranquilizar a su padre.
-Que alivio, ¿entonces a que se debe esta visita inesperada a mi despacho? -Hiashi le pregunta a Hinata.
-Hanabi quiere jugar con los niños de la colonia y quisiera pedir autorización para una salida extraordinaria a fuera a la ciudad – Hinata pensó que mostrar un tono maduro podría convencer a su padre
-No, no tienen permiso para salir, les he dicho que para ustedes el salir es peligroso – Hiashi uso un tono autoritario que daba a entender que no había nada que lo pudiera convencer.
-Pero padre… -Hinata dio un respiro ante la impotencia que sentía por la respuesta de su padre – No debes de tener miedo, vamos a estar bien no nos va a pasar nada malo -La postura madura que había Hinata había optado había desaparecido.
-He dicho que no y no quiero más peticiones que tenga que ver con salir -menciono Hiashi. La experiencia de Hiashi al pasar por Múltiples intensos de secuestro hacia sus hijas hacía que su mente fuera nublada por la sobreprotección.
-Padre, con todo el respeto que merece creo que tus hijas merecemos salir a despejarnos de vez en cuando y no solo un día a la semana. Tampoco pedimos algo que sea fuera de tu alcance, tambien merecemos tener la libertad de convivir con los demas, despues de todo esos fueron una de las razones por la que nuestra familia formo parte de la fundación de esta ciudad -Los argumentos de Hinata taladraban la mente de su padre.
-Pero …. -Hiashi estaba a punto de decir algo decisivo hasta que Neji entro en la conversación.
-Considero que los argumentos de mi prima Hinata son válidos y justos -Neji defendió a Hinata – Por eso creo necesario que si autorices la salida extraordinaria de mis primas. Si quiere puedo acompañarlas para que no estén solas y asi protegerlas de cualquier situación.
-Entiendo, está decidido. Hinata tienes mi permiso de salir junto con Hanabi pero será acompañadas por tu primo Neji. Esta es la única oportunidad que les dio. Sin nada más que decir pueden retirarse -Les indico a Hinata y Neji que Hiashi que quería estar solo.
Hinata y Neji salieron del despacho de Hiashi, al escucharse el sonido de la puerta siendo cerrada ambos soltaron un respiro de alivio. Habían salidos vivos de una posible reprendida.
-Muchas gracias Neji, sin ti no habíamos podido convencerlo– Hinata mostro agradecimiento por la ayuda de Neji.
-Al contrario, mi tío estaba pensando derribar tus argumentos, pero solo le di un empujón para que aceptara -Neji continuo -Ve por Hanabi y prepárense para salir.
…
La felicidad de Hanabi al enterarse de que su padre les habia dado permiso a su Hinata y a ella fue expresada con saltos y gritos que reflejaban la alegría posteriormente salto para abrazar a su hermana mayor Hinata y a su primo Neji. Cuando el ambiente volvió a la habitual Hinata y Hanabi se alistaron para esta ocasión Hinata tomo una sombrilla para protegerse del sol mientras Hanabi coloco debajo de su brazo un papalote, para ambas esos objetos eran muy especiales debido a que era uno de los obsequios que su madre les otorgo para uno de sus cumpleaños.
Lamentablemente su madre murió cuando ella era una niña Hinata tiene fragmentos de su madre dentro de su memoria, pero Hanabi al ser la menor no podía recordarla de forma clara lo que hacia que se pusiera triste cada vez que en su mente intentaba ver la imagen de su madre en sus recuerdos. Para que Hanabi no estuviera triste Hinata le contaba todo lo que ella recordaba de su madre desde cuando su madre les leía cuentos para que durmieran sin temor de que un demonio saliera de la oscuridad hasta cuando su madre la llevaba a el jardín de la residencia Hyuga a cuidar a las plantas y flores que creían alrededor de su casa. Eran lindos recuerdos que quedaron en el pasado que cada vez que regresaban en los pensamientos de Hinata tenían un sabor de nostalgia.
Antes de retirarse Hinata abrió la ventada de su habitación y coloco un pequeño florero que tenían dentro lavandas en el marco de la ventana, Hanabi vio la acción con su hermana con ojos curiosos.
-¿Qué haces? -Pregunto Hanabi con curiosidad.
-Solo quiero que entre aire fresco a la habitación -explico Hinata – Se nos hace tarde -finalizo tomando la mano de Hanabi para cerrar la puerta de su habitación y retirarse.
Hinata, Hanabi y Neji finalmente salieron de la residencia Hyuga, las hermanas Hyuga iban adelantes mientras Neji iba dos pasos atrás con el propósito de prevenir situaciones de peligro y tener mayor visión hacia cualquier ángulo para saber manejar la situación de riesgo. La ciudad tenia una atmosfera muy diferente a como regularmente se presenciaban los domingos: día en que Hinata y Hanabi podían salir de manera libre, sin protocolos ni reglas. Las personas iban y venían de toda dirección haciendo sus actividades del día era un ambiente ajetreado, pero con un toque de tranquilidad.
-¿A dónde quieren ir? - Pregunto Neji a Hinata y Hanabi sobre a cuáles lugares les gustaría acudir.
-Quiero ir al parque a jugar – Hanabi respondió con la alegría que contenía desde que se enteró de la autorización de su padre. Parecía que Hanabi iba a estallar en cualquier momento si no expresaba su felicidad.
-Si, yo tambien quiero ir al parque – Hinata asintió estando de acuerdo con su hermana. Estaba feliz de ver a su hermana con una sonrisa que llegaba hasta sus mejillas, ella tambien estaba feliz de salir de la rutina habitual de las hijas del líder de la familia Hyuga -Quiero respirar aire fresco, ademas en el parque hay unos jardines hermosos -continuo Hinata tranquila.
-Entonces vamos en direccion al parque – Confirmo Neji - El próximo destino sería el parque principal de la ciudad.
-¡Si! -grito Hanabi mientras tomaba a Hinata de la mano para arrastrarla con direccion al parque -Vamos hermana mayor, eres muy lenta -dijo Hanabi con desesperación.
-Ya vamos, ya vamos solo ten cuidado en donde pisas -La voz de Hinata filtro preocupación.
-¡Vamos! -La risa de Hanabi confirmaba su felicidad por jugar y socializar con los demas niños.
Al llegar al parque principal de Konoha se observaba que la cantidad de personas hacía que el parque cobrara vida desde puestos de comidas y accesorios para ofrecer a los visitantes del lugar hasta visitantes que disfrutaban del paisaje hermoso que ofrecía el enorme espacio verde lleno de naturaleza.
Hanabi no perdió el tiempo yéndose en direccion donde se localizaba unos niños jugando con la pelota. Desde la distancio en donde estaban Hinata y Neji se podía ver por el lenguaje corporal de Hanabi que con cada paso se comenzaba a adentrar los nervios de dar el primer paso, pero finalmente tomo seguridad y prosiguió el camino con decisión.
-Hola. ¿puedo jugar con ustedes? -Hanabi le pregunto a los niños que se encontraban jugando en el lugar -Tengo un papalote podemos volarlo juntos -La propuesta de Hanabi
-Si puedes jugar con nosotros -Dijo un niño mientras tomaba la mano de Hanabi -Ella tambien se une a nosotros – el niño señalo a Hanabi y asi empezaron a jugar.
Las sonrisas de Hinata y Neji se manifestaron en sus rostros con solo ver la alegría de Hanabi. Tanto Hanata como Neji en su infancia no tuvieron a alguna persona que estuviera de su lado ni jugara con ellos y tampoco tuvieron una la oportunidad de jugar debido a que ambos tenían reglas muy estrictas de no poder convivir entre ellos, cada uno tenía sus actividades individuales impartidas en casa tiempo despues les permitieron ir a instituciones para mantener contactos sociales y eso fue que actualmente ahora fueran cercanos.
-Me alegra ver a Hanabi conviviendo con niños de su edad. Siempre me he asegurado de que ella tenga lo que yo no obtuve en mi niñez, quiero hacer todo lo posible para que eso se cumpla -Hinata rompió el silencio con melancolía.
-Tienes mi apoyo para eso -contesto Neji – Yo tambien quiero asegurarme de que mi prima menor tenga la oportunidad de ser una niña sin tener que estar involucrada en asuntos de adultos.
-Yo tambien deseo lo mismo -Hinata estuvo de acuerdo con su primo Neji. No quería que su hermana sufriera la fría monotonía de las obligaciones que se carga al ser miembro de la familia Hyuga, si bien ahora tiene personas a su lado como su adorable hermana Hanabi, su primo protector Neji y su primera amiga Sakura que si no hubiera sido porque su padre autorizo que asistiera a la academia para señoritas no se hubieran conocido todavia sienten el peso de su apellido.
-Quédate aquí, voy a comprar algo de comer -Dijo Neji mientras tomaba el camino hacia el área donde habia puestos de comida.
-Está bien -Hinata dio una sonrisa para tranquilizar a su primo y lo vio irse.
Hinata al ver que Neji ya no estaba al alcance de su vista, se levanto del banco en el que se encontraba sentada para dirigirse en el camino opuesto al que Neji se habia dirigido logrando con el propósito de encontrarse con alguien especial que tenia su corazón.
…
Dos amantes iban a reunirse en su lugar especial donde pueden expresar todo el amor contenido que llevan guardando desde hace tiempo. Cuando Naruto vio el florero que estaba llena de lavandas en el marco de la ventana de la habitación de Hinata la cual queda a la vista de una de las calles en donde se encuentra su residencia, Naruto entendió el mensaje oculto de la acción de Hinata: Vamos a encontrarnos.
Mientras Hinata estaba en camino en el parque con Hanabi y Neji, Naruto fue al mismo lugar que ellos, pero en otra área. Sus pasos grandes marcaban que iban con notable prisa para encontrarse con su amada Hinata, esta reunión para ellos era extraordinario porque usualmente se veían los domingos cuando las ventas de sus flores estaban en punto bajo y las damas de compañía de Hinata estaban lo suficientemente ocupadas cuidando a Hanabi como para darse cuenta de si la señorita que ellas cuidaban estaba con ellas.
Cuando Naruto llego a su lugar de encuentro se acostó en el césped y con el dejo su canasta de flores al lado, espero la llegada de Hinata mientras tarareaba una canción que habia escuchado de los niños que jugaban alrededor de donde se ponía para vender las flores.
El lugar secreto de Naruto y Hinata era un espacio que fue encontrado por ellos en uno de sus encuentros secretos, se localizaba en una área escondida del parque principal de Konoha pero era protegido por arbustos tan altos como portones de madera, cuando lo vieron ese lugar pensaron que atrás de esos arbustos habían solamente arboles que daban un ambiente tenebroso pero Naruto dio un paso en falto y termino cayendo sobre arbustos, su cabeza termino posicionándose dentro del espacio misterioso pero lo que vieron los ojos de Naruto lo dejo maravillado: En lugar de árboles tenebroso habían flores silvestres que crecían enredadas en los enormes arbustos y árboles que tenían un color a vida.
Los únicos sonidos que Naruto escuchaba era la naturaleza, pero el sonido fue interrumpido con el movimiento de las hojas indicando que alguien hacia un hueco en el arbusto con las manos, Naruto no se asusto del intruso porque solo había dos personas que sabían de ese lugar, Hinata y el. Cuando la persona entro al espacio secreto de los amantes se revelo la identidad.
-Naruto-Hinata dijo el nombre de su amado -Gracias al cielo que si llegaste a ver el florero. Estoy aliviada de que hayas llegado sin ser visto.
-Hinata -Contesto Naruto – Debe de haber sido dificil escabullirte sin ser vista -Naruto se levantó y se acercó a Hinata.
Naruto y Hinata acortaron su distancia corporal hasta quedar a pocos centímetros de distancia para darse un abrazo duradero. Los amantes necesitaban ese abrazo mas que cualquier cosa en el mundo. El anhelo y la añoranza que sentían Naruto y Hinata por encontrarse era infinita algo que no podía llenarse con unas reuniones efímeras pero que deben de hacerlo de esa manera para proteger su relación.
La familia Uzumaki y Hyuga eran dos polos opuestos en todos los sentidos, la familia Uzumaki eran conocidos por tener una cercanía con los habitantes de la ciudad tanto asi que su líder Minato Namikaze le habia encomendado a su primogénito Naruto el estar cerca del pueblo estando en sus zapatos optando por trabajar de vendedor de flores las cuales eran del jardín de su madre que por ese medio tuvo la oportunidad de conocer a Hinata, en su primer encuentro le quiso comprar una flor y en ese momento empezó su historia de amor.
En cambio, la familia Hyuga era considerada como personas que querían tener el mínimo contacto con el exterior creando una burbuja donde solamente eran consideradas las personas que estaban en el árbol familiar de la familia Hyuga, tenían la percepción de que si dejaban que alguien externo entrara a su familia podria afecta los códigos familiares.
A pesar de que ambas familias eran tan diferentes eso no fue impedimento para que Naruto y Hinata se enamoraran.
-Debo decirte que se siente surreal encontrarnos en un día no libre – Aquellas palabras que Naruto le dirigía a Hinata se oyeron como si un niño se le cumpliera un deseo – Pero me agrada tener un día mas contigo. Te extrañe -Naruto atrajo a Hinata a su pecho con fuerza.
-Yo tambien te extrañe -La cabeza de Hinata se localizaba en el espacio entre la cabeza y el hombro de Naruto. Hinata cerraba los ojos para sentir ese momento que fue prestado por los dioses, aunque con lo siguiente que dirá romperá el ambiente.
-Neji vino con nosotras -Confeso Hinata con una expresión triste y bajo la cabeza.
-¡¿Que?! No puede ser-Naruto rompió el abrazo y posiciono sus manos en su nuca -Eso no es una buena noticia – La preocupación de Naruto por ser descubiertos ahora merodeaba su mente. Naruto conocía a Neji de la academia para varones en la que asistía junto con su amigo Sasuke, habia hablado muy pocas veces con el pero lo poco que intercambiaron palabras Naruto sabía que Neji no era de los que dejaban pasar los cabos sueltos.
-Lo lamento, pero es que vi este permiso extraordinario como una oportunidad para verte -Hinata levanto la cabeza para decir de frente sus intenciones -No tienes que preocuparte, mi primo va a tardar porque fue a comprar comida para nosotras -Hinata quería quitarle el peso de la preocupación pero el daño ya estaba hecho.
Naruto extendió sus manos para sostener las manos de Hinata por separado. -Esta bien, no te sientas culpable, tus intensiones fueron buenas y si yo hubiera estado en tu lugar hubiera hecho lo mismo -Naruto le dio palabras de consuelo a Hinata para que no se sintiera culpable
– Gracias Naruto - Hinata apretó el agarre de Naruto a sus manos mostrando su felicidad mientras sonreía.
-Despues de todo dicen que por amor las personas hacen locuras -La sonrisa característica de Naruto llegaba hasta lo más alto de sus mejillas.
El corazón de Naruto y Hinata se calentaba cada vez que veían, si Hinata pudiera describir a Naruto con una palabra sin duda elegiría el sol porque saca lo mejor de las personas con su extrovertida personalidad y brillante sonrisa. La palabra que Naruto usaría para describir a Hinata sería el rio la razon es que el sonido del agua corriendo en un rio le habia dado tranquilidad y paz interior, escuchar la voz de Hinata lograba que su corazón latiera como una cascada con corrientes fuertes.
De pronto una voz lejana gritaba el nombre de Hinata. La voz se escuchaba con mayor claridad de la ubicación del escondite especial de Naruto y Hinata. El ambiente romántico fue interrumpido indicando que el tiempo de la reunión habia llegado a su conclusión, Tenían miedo de ser descubiertos por miembros de sus familias que los llegaran a separar, eso era algo que ni Naruto ni Hinata podrían aceptar, ambos estaban decididos que sus vidas estaban entrelazadas desde la primera vez que se vieron siendo Hinata una clienta que quería comprar una flor para que su hermana Hanabi siendo Naruto la persona que le compro en este mismo parque. Desde la primera vez que sus ojos conectaron sus miradas y sintieron algo especial que fue plantado en sus corazones y fue creciendo como una flor hasta que su lazo se floreció en algo llamado amor.
-Es mi primo Neji -La expresión y la voz de Hinata reflejaban preocupación. -Tengo que irme.
-Espera -Naruto sostuvo fuertemente la mano de Hinata, a pesar de que el tiempo estaba sobre ellos como quería decirle algo que llevaba planeando hace tiempo decirle -Antes de que te vayas -La seriedad en Naruto era algo que pocas veces se veía en él, pero fue interrumpido por Hinata.
-Ya no tenemos mucho tiempo -Hinata soltó las manos de Naruto y se dirigió a los arbustos para salir del jardín secreto lo mas rapido posible para que Neji no la descubriera con Naruto.
-Deja la ventana abierta de tu habitación -Continuo Naruto con expresión seria -Tengo algo importante que decirte esta noche.
-¿Qué pasa? ¿Nos descubrió tu familia? - Las cuestiones de Hinata solo evidenciaban su preocupación ante la petición de Naruto. No quería que Naruto sufriera las consecuencias de su relación secreta por su culpa. Si eso llagara a pasar ella estaba dispuesta a afrontar la ira de su padre todo por Naruto.
-No es nada malo, es una sorpresa que te hará sonreír – El ambiente de preocupación y angustia por ser descubiertos por Neji fue desapareciendo por Naruto. La seguridad que transmitía Naruto le dio tranquilidad a Hinata.
-Dejare la ventana abierta, nos vemos esta noche -Hinata se despidió no sin antes mirar a Naruto con añoro profundo mientras Naruto correspondía su mirada.
-Nos vemos esta noche – el gesto de despedida que realizaba Naruto indicaba que habia finalizado su encuentro secreto.
Hinata salio de su lugar secreto tomando el camino hacia donde jugaba Hanabi, rezaba dentro de su mente para que Neji no llegara antes que ella. Naruto esperaba que lo que le dijera a Hinata esta noche pusiera feliz a Hinata.
…
Las cortinas de la ventana de Hinata se movían con la brisa del viento nocturno y el ruido de los grillos lograban crear una sinfonía natural. La espera de Hinata por Naruto se estaba haciendo cada vez más insoportable, sus parpados caían como la corriente de una cascada despues de todo el paseo que Hinata y Hanabi acompañadas de su primo Neji habían tenido el día de hoy estaba pasándole factura.
Hinata escucho un sonido de un jadeo de una persona asi que decidió fijarse en la ventana para ver si habia llegado Naruto lo que observo fue la llegada de su amado que habia subido de la pared que separaba la residencia Hyuga de la calle. Naruto trato de ser cauteloso con no pisar las hojas que habían caído en el suelo mientras cuidaba sus pisadas Hinata preparo una soga que le habia pedido al jardinero de la casa para que Naruto pudiera subir a su habitación posteriormente amarro la soga en una de las columnas solidas.
Cuando Naruto llego debajo de la ventana de residencia Hyuga Hinata lanzo la soga, una vez que la soga llego al piso Naruto la sostuvo para subir poco a poco hasta llegas a la ventana de la habitación de Hinata, afortunadamente habia una base para que Naruto pudiera sostener sus pies en esa estructura, aunque eso no garantizaba un accidente ante tal arriesgado acto y peligroso.
-Oh, oh, oh -El cuerpo de Naruto se inclino en direccion a la superficie revelando una futura caída que podria provocarle fracturas de importancia.
-¡Naruto cuidado! -El momento en que los ojos de Hinata vieron a Naruto perder el equilibrio estiro sus manos para sujetar a Naruto. - ¿Estas bien? -La pregunta salio de los labios de Hinata con preocupación.
-Estoy bien -Naruto continuo – Pense que esto iba a ser sencillo, pero es un desafío, veo que las novelas románticas me mintieron -El vértigo en las piernas recorrían las piernas de Naruto como hormigas caminando sobre la piel.
-Admiro tu valentía y tu fuerza -La admiración que Hinata sentía por Naruto era fuerte. Hinata siempre considero a su amado como alguien valiente y directo, cualidades que a ella la enamoraron.
-Gracias -El sonrojo en la cara de Naruto se presentó en su rostro. Cuando Hinata decia aspectos positivos de Naruto siempre se sonroja con timidez.
-¿Ocurrió algun inconveniente mientras venias? -Dijo Hinata mientras se frotaba los ojos para despertar. La distancia de las residencias de las familias Uzumaki y Hyuga era mínima ademas de que era raro que Naruto llegara tarde a sus reuniones sobre todo si el era la persona que convocaba la reunión.
-Disculpa, disculpa -Naruto movía sus manos en modo de disculpas – No pude deslindarme de los deberes que me impuso mi padre. Termine de vender las rosas y fui a mi casa, pero mi padre me ordeno que lo ayudara a ordenarle todos los archivos que tenía en su escritorio– Explico Naruto con naturalidad para que Hinata no se diera cuenta de la razon de su retraso.
-Entiendo, lo bueno es que llegaste sin que tu familia se diera cuenta, pero ¿Cómo lograste brincar esa barda? – Hinata tenía curiosidad de como habia filtrado la enorme barda que separaba su casa de la calle.
-Sasuke me ayudo a brincar la pared -Explico Naruto y continuo -Aunque dolió el aterrizaje -La explicación de Naruto resolvió la duda de Hinata mientras se frotaba la rodilla.
Naruto se sostuvo de uno de los lados de la ventana para sostenerse y no perder el equilibrio, su mano sobrante fue moviéndose hasta entrar en una bolsa que colgaba en su hombro derecho. La mirada de Hinata hacia la acción de Naruto era de curiosidad, pero se volvió de asombro cuando vio lo que Naruto saco de su bolso. Era una flor llamada rosa, habia leido en enciclopedias de jardinería sobre que era una especie no común en la región.
-¡Sorpresa! – Continuo Naruto mostrando una expresión segura, pero con las mejillas rosadas – Sabes las flores tiene un lenguaje dependiendo de su especie y color. Las rosas blancas significan pureza -Naruto extendió la rosa blanca para colocarla en el espacio que los separaba - Asi es mi amor por ti puro y devoto hacia ti, Hinata lo que venía a decirte el día de hoy marcaria un antes y un despues de nuestra relación sobre todo sabiendo como son nuestras familias.
-Hinata. Toma esta flor blanca en mi mano como un símbolo de mi amor y promesa hacia ti, quiero decirte que eres una persona que se ha adentrado en mi corazón, quiero pasar los dias que me quedan a tu lado y para cumplir ese deseo es que te pregunto esto ¿Te gustaría desposarte conmigo? Se que será un camino difícil y lleno de obstáculo, pero yo nunca flaqueare ante esta promesa que quiero que hagamos juntos.
La propuesta de Naruto tomo por sorpresa a Hinata, su corazón palpitaba de manera rápida, sus mejillas se pusieron coloradas y en el proceso cerro los ojos para sentir este momento especial que compartían mientras salían lágrimas de alegría. El matrimonio era algo que siempre soñó desde pequeña se imaginaba que un príncipe vendría a recatarla del peligro y de la soledad del encierro como los cuentos que su madre le leía desde pequeña. Al presencia que esto estaba ocurriendo Hinata recordó ese sueño de su versión infantil y hoy ese sueño se iba a cumplir.
-Si, si quiero ser tu esposa -La mano de Hinata se extendió para tomar la rosa blanca como símbolo de aceptación ante la promesa de amor que acababan de firmar de forma tácita.
La sonrisa de Naruto se amplió hasta dejar su dentadura demostrando la amplia felicidad que recorría por todo su cuerpo hasta sentirlo en los latidos acelerados de su corazón. Naruto extendió sus manos sus manos para abrazar a Hinata con fuerza.
-Prometo hacerte la mujer mas feliz del mundo y te protegeré hasta mi último aliento -Las palabras sinceras que Naruto pronuncio transmitieron una promesa que hace un hombre enamorado.
Hinata coloco sus brazos correspondiendo el abrazo de su futuro esposo sin romper la conexión de la unión de sus cuerpos y asintió ante las palabras dichas por Naruto. Las lagrimas de Hinata se traspasaban a él atuendo de Naruto -Perdóname mis lagrimas mancharon tu ropa -La pena por ese descuido lleno de vergüenza a Hinata.
-No te preocupes – Naruto reforzo el abrazo que lo mantenía unido a Hinata – No me molesta eso -Naruto inclina su cabeza para ver el rostro de Hinata -Al contrario, tus lagrimas demuestran la felicidad que sientes por este momento
-Gracias Naruto por todo – El agradecimiento de Hinata transmitió todo lo que sentía por Naruto, la persona a la que le entrego su corazón y consigo todo su ser.
-De nada futura esposa -La declaración de Naruto al decirle futura esposa a Hinata confirmo la promesa de amor que sellaron esta noche estrellada.
Dicen que no hay nada más intenso que el amor el cual hace que las personas tomen decisiones con tal de unirse con su ser amado. Los amantes suelen enfrentar todo tipo de obstáculos y pruebas que desafíen el lazo que los une, pero mientras existe la voluntad de enfrentar las pruebas desafiantes tomadas de la mano cualquier dificultad será vencida.
