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Characters:
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Language:
Español
Stats:
Published:
2025-06-02
Updated:
2026-05-26
Words:
24,114
Chapters:
26/?
Kudos:
7
Bookmarks:
3
Hits:
154

Maestra de armas

Summary:

Reiju acepta reunirse con la Marina en nombre del Germa 66. Sin un interés auténtico en ello, sólo para huir del nombre Vinsmoke, sólo para tratar de ser un poco más libre, sin importarle si es una trampa o no. Dispuesta a enfrentar lo que sea.
Tashigi desconcertada con los últimos acontecimientos vividos se pregunta si ha elegido el bando correcto, para rematarlo, recibe la noticia de una posible alianza con los mercenarios del Germa 66.

Chapter 1: 01.- Buscando un nuevo comienzo

Chapter Text

One Piece y sus personajes son propiedad de Eiichiro Oda y Shueisha.

 

01.- Buscando un nuevo comienzo

 

Reencontrarse con Sanji había removido tantas cosas en su corazón que aún se sentía desubicada.

La vida en el seno familiar de los Vinsmoke nunca había sido especialmente apacible. De niña siempre buscaba refugio al lado de su madre, el único lugar en el que Reiju podía ser sólo Reiju, el espacio en el que podía mostrar sus sentimientos y sentirse tranquila. Y entonces su padre puso en marcha un experimento para manipular genéticamente a sus hermanos en el vientre materno.

Recordaba el miedo, el deseo de que fracasase, la necesidad de que sus hermanos fueran como ella y que, juntos, pudieran enfrentarse a su padre algún día. Sabía que su madre deseaba lo mismo, que no funcionase, que sus niños no acabasen siendo armas incapaces de empatizar o sentir algo. E hizo lo único que podía hacer, tomar aquella medicina que la empujó a su precipitada muerte.

Reiju la había culpado, no se orgullecía de haberlo hecho, pero era una niña y no quería perder a su madre. Lo peor fue darse cuenta de que todo había sido en vano. Sólo uno de sus hermanos era normal, Sanji.

—Prométeme que cuidarás de Sanji —le rogó su madre atrapada en su lecho—. Él es el último vestigio de humanidad dentro del Germa 66.

—Te lo prometo, mamá.

Sin embargo, no pudo cumplir del todo aquella promesa. Ya no tenía que enfrentar sólo a su padre, ahora tenía tres rivales más Ichiji, Niji y Yonji. Sus tres hermanos entendían el bien y el mal, también tenían sentimientos —principalmente egoístas—, pero eran incapaces de empatizar con el daño que le hacían a Sanji y ella empezó a temer que, si salía en su defensa, acabasen torturándola también. Así que le ayudaba a escondidas, dándole comida, curando sus heridas, asegurándose de que tuviese acceso a la cocina…

Cuando su madre murió, su determinación de proteger a Sanji, se vio truncada cuando su padre anunció que su hermanito había muerto también. Su mundo se derrumbó, obligada a fingir que no sentía su pérdida, tragándose el dolor y las lágrimas, sintiéndose un fracaso.

Todo era una mentira, Sanji estaba vivo, encarcelado, pero vivo y ella fue tan feliz en ese momento que no le importó si alguien la descubría visitándole a escondidas. Quería protegerle, tenía que hacerlo, aunque eso supusiera renunciar a lo que la mantenía en contacto con su propia humanidad. Le ayudó a huir, empujándole a una vida de libertad lejos de los Vinsmoke.

Tantos años a solas, rodeada de hostilidad y sin nadie con quien hablar de sus propios sentimientos, estaba segura de que había perdido hasta la última brizna de humanidad hasta que volvió a verle.

El reencuentro con su querido hermano había reavivado ese lado humano, removiendo las brasas, encendiendo de nuevo la chispa de sus emociones. Nunca podría dejar de ser una Vinsmoke como había hecho Sanji, estaba demasiado arraigada en aquel infierno, pero sí que podía poner distancia suficiente.

—Señorita Vinsmoke, estamos a punto de llegar a la base de la Marina.

—Gracias.

La Marina les había enviado un mensaje para reunirse con el Germa 66. Reiju, que siempre había sido prudente, aceptó ser ella quien se reuniera con ellos. No esperaba nada en concreto, le daba igual si era una trampa y pretendían matarlos, sólo quería poner distancia y sentirse libre.

Desde cubierta observó la base flotante dibujarse en el horizonte a medida que se acercaban.

«Mamá, Sanji, me espere lo que me espere ahí adentro no pienso arrepentirme ni un solo segundo» pensó tranquila. Aceptaría su destino fuera en el fuese.

Se puso su uniforme del Germa, sólo por apariencia, sólo para parecerles profesional y confiable.

Continuará

 

Notas de la autora:

¡Hola! Este año no estaba muy segura de si escribir un fic para el Pride Month, pero me acordé de la portada del capítulo 1108 y me picó la necesidad de escribir esto. Serán capítulos cortos, de unas mil palabras más o menos, porque la vida no me da para más.
Espero que la disfrutéis.