Chapter Text
Baekhyun amaba con su vida entera a Chanyeol, su esposo, y como funcionaban tan bien como un matrimonio. Baekhyun adoraba a los hijos que Chanyeol y el tenían, amaba su vida junto al alto y adoraba su la relación que tenía con el otro. Desde que era un adolescente tonto hasta ahora, solamente puede decir que todo mejoró para ellos, su boda, su relación creciendo, cuando decidieron tener hijos, lo que llenó el corazón del bajito, quien se dedicaba todo el día de amar y cuidar a sus pequeños cuatro bebés.
Aunque si habían cosas malas en su vida hermosa, siendo los ronquidos de su gran marido que se encargaban de levantarlo cada mañana lo peor. Si bien esta vez no podía culparlo del todo, pues realmente se despertó por náuseas, quería decir que fueron los constantes ronquidos de Chanyeol lo que no lo dejaron volver a dormir.
Baekhyun abrió los ojos sintiendo el cuerpo pesado de Chanyeol y aunque quiso abrazar su gran cuerpo sus náuseas eran más fuertes.
Apenas se levantó, fue al baño. Después de eso, el rubio caminó despacio por el pasillo de su hogar para no despertar a sus niños y llegar a la cocina sin inconvenientes, queriendo hacer un desayuno para el pelinegro y él, ya que sus bebés no iban a levantarse tan temprano un fin de semana.
Comenzó a preparar todo para cocinar pero se distrajo cuando miró las distintas fotos colgadas por su refrigerador y sus paredes, viendo a sus pequeños bebés. Sonrió grande por esa foto de MinSuk, su hijo mayor de seis años, con una sonrisa y su primer diente caído en su pequeña mano, luego miró un cuadro que llevaba una fotografía de JiYoung, su bonita niña de apenas cinco años en su último cumpleaños vestida de princesa. Después observó una gran fotografía de su tercer hijo de tres años, era SeongJi sonriendo grande en su primer día de jardín infantes y luego estaba la foto de su bebé de dos años en su celebración de 100 dias, su querido DoHyun.
Al final terminó contemplando una de las fotografías que más adoraba, la suya con Chanyeol en su graduación de secundaria. Recordó con amor y nostalgia esa época de cuando eran dos adolescentes torpes con muchos sueños y su corazón se alegraba pensando que ahora, con treinta y tres años, habían logrado la mayoría de sus metas: trabajar, estudiar, comprar una casa, tener una gran familia.
Si bien sus momentos felices opacaban los tristes, todavía su sonrisa caía recordando la razón por la que se conocieron. Ambos eran dos adolescentes que iban a una prestigiosa escuela, pero sus destinos no se cruzaron por pertenecer a una clase alta, sino más bien porque los dos eran víctimas de bullying, los jóvenes podían ser muy crueles y eso lo vivieron en carne propia ellos.
A Baekhyun se le rompía el corazón pensando en eso, su marido siempre fue un chico dulce, gracioso e inteligente pero lamentablemente no era visto por esas cualidades, sino por su apariencia que provocaba burlas. El pelinegro era alto, en su adolescencia todos sospechaban que iba a llegar al metro noventa y realmente pasó, pensó con gracia. Pero en realidad era su peso lo que hacía que los demás lo molestarán, desde su niñez fue mucho más relleno que los demás y cuando entró en la adolescencia fue peor ya que por su gran estómago, todos creían estar en el derecho de humillarlo.
Chanyeol era el blanco de acoso más utilizado hasta que encontraron a Baekhyun y se enteraron que el chico rubio realmente tenía vagina y pequeños pechos, lo que provocó que lo comenzarán a atacar y acosar sexualmente.
Baekhyun vivía defendiéndose de sus compañeros e ignorando a todos, hasta que notó a ese chico alto de su clase que sufría una cantidad exagerada de acoso y que siempre aceptaba todo con la cabeza baja. En ese momento, el rubio decidió que iba a cambiar un poco la triste realidad de ambos, diciendo que enfrentar todo eso juntos tal vez iba a ser menos doloroso.
El bajito se acercó a Chanyeol sin dudarlo y fue ahí donde comenzaron a pasar tiempo juntos, ya sea escondidos en algún salón vacío para almorzar y evitar las burlas, juntos en el baño limpiándose cuando les tiraban algo de comida o bebidas encima o acompañándose mutuamente a la enfermería cuando alguien decidía desquitarse físicamente con uno.
Sus experiencias similares los unieron y con el tiempo se hicieron grandes amigos. Ellos eran la compañía y el apoyo del otro, tenían otros amigos por separado pero ninguno estaba en el mismo instituto, lo que resultaba en que ellos dos pasen casi todo el tiempo juntos.
Después de dos años ambos se dieron cuenta que su relación era más que la de una simple amistad y tímidamente comenzaron la primera relación de los dos. A partir de ahí, todo comenzó a ir muy bien ya que juntos trabajaban para recuperar confianza en si mismos, comenzando a superar el acoso que sufrieron, consiguiendo un grupo de amigos, apoyándose en todo momento, haciendo de todo para estar mejor.
Baekhyun terminó suspirando al recordar el pasado y acarició con las yemas de sus dedos la foto de su marido en su juventud, aún le parecían muy tiernas sus mejillas algo regordetas y sus tontos rizos despeinados, los mismos que heredaron MinSuk y DoHyun.
Era sorprendente el gran cambio que Chanyeol había tenido desde esa fotografía, pues en la universidad decidió comenzar a ir al gimnasio, donde sus brazos se hicieron muy grandes y musculosos, su cuerpo se tonificó, su cara se hizo mas delgada y, aunque su estómago seguía siendo abultado y algo grande, el pelinegro tuvo mucha más confianza en él.
A diferencia de Baekhyun, que creció media pulgada desde que se conocieron y eligió realizar pilates para mantenerse en forma.
Baekhyun mordió su labio pensando en su marido, realmente le excitaba mucho la diferencia de tamaño entre ellos, su Chanyeol tenía un gran cuerpo, brazos gigantes, manos callosas y duras que tocaban su cuerpo con tanto amor. El rubio realmente adoraba cada parte de Chanyeol como si de un Dios se tratara, desde sus rizos hasta su gran polla gorda y larga.
Baekhyun recordó como lloró de emoción la primera vez que tuvo esa polla adentro de él, sus ojitos llorosos se giraban hacia su cabeza cada vez que el alto entraba en su agujero húmedo y recuerda a la perfección como tuvo un orgasmo increíble, uno que lo hizo temblar de pies a cabeza.
Realmente era un milagro que no haya salido embarazado en su adolescencia ya que solían tener mucho sexo y ninguno estaba interesado en cuidarse, no hasta que una de sus compañeras del salón llegó un día con un gran estómago después de estar meses sin asistir a alguna clase. Eso los asustó a ambos y decidieron que los niños tenían que venir en el futuro.
Y apenas encontraron estabilidad, se casaron, consiguieron una casa, se pusieron a tener bebés. Realmente les ayudó mucho ser de una clase acomodada, ya que se dieron la libertad de poder tener una gran familia, una que los dos añoraban.
Baekhyun despertó de su ensoñación cuando el aroma a café le provocó asco, por lo que tuvo que concentrarse en terminar el desayuno rápido para poder abandonar la cocina, donde el olor se concentraba. Luego de terminar de cocinar para su marido, colocó todo el desayuno en una linda fuente para llevarla a su habitación.
Cuando llegó, dejo la bandeja en el escritorio que tenían al lado de su cama y se sentó en el pequeño espacio que había dejado el gigante en su colchón. Comenzó a acariciar los rizos de Chanyeol y admirarlo, Baekhyun realmente amaba a su hombre, solo suyo.
El más alto se despertó y con una sonrisa, lo atrajó hacia él.
—Buen día, amor.— Dijo con su voz ronca y besó las mejillas del más bajito. —Me desperté cuando te fuiste de la cama, hasta me lave el rostro y los dientes pero sabes que el sueño siempre me gana.—
—Solamente lo dices para que no me enoje porque tus ronquidos me levantaron a las madrugada nuevamente.— Baekhyun lo empujó levemente con una sonrisa, pensando que era una broma lo que dijo Chanyeol pero casi al instante notó que el pelinegro realmente no tenía aliento matutino. El rubio no iba a retractar su palabra.
El más alto se acercó a darle besos en el cuello, diciéndole cosas tontas para que lo disculpe por sus ronquidos horribles y terminó besando su boca al final.
—No tiene sentido lo que dices porque sabes que a mí me encanta verte enojado, eres caliente en esos momentos.— Susurró en su boca y lo besó. Baekhyun soltó una risita y se acomodó para besarlo mejor.
Comenzó siendo un beso tranquilo, lleno de calma y el amor que se tenían, con Chanyeol dándole pequeños picos mientras acariciaba la pequeña cintura de su esposo con sus manos, aunque todo subió de nivel poco a poco cuando Baekhyun comenzó a besar su boca con dureza, metiendo su lengua por toda su cavidad humeda y gimiendo cada vez que el alto sujetaba su labio inferior con los dientes.
Chanyeol se separó por aire y comenzó a chupar su cuello blanquecino, aspirando el aroma delicioso a vainilla que tenía su marido a la vez que metía sus manos por debajo de su ropa, acariciando su espalda fina.
De pronto, sintió una pequeña mano palmeando su erección matutina y se sobresaltó.
—¿Estás medio duro?— El bajito se rió y comenzó a delinear con su fino dedo todo el contorno de su polla que se marcaba en los pantalones cortos que usaba para dormir.
—Siempre estoy duro por ti, bebé, por ti y tu coño apretado.— Baekhyun gimió y apretó su erección con fuerza. —Muéstrame tu coño, bonito, quiero verlo.— Palmeó su culo y le dió un pequeño beso.
El rubio se alejó para comenzar a sacarse su ropa, bajó sus pequeños pantalones cortos y sus bragas, esas blancas que Chanyeol adoraba, decía que cuando se mojaba, la tela transparentaban y lo volvía loco.
Baekhyun dejo su pantalón en el piso junto a su camiseta, revelando sus pechos blanquecinos, eran hermosos, del tamaño de unas toronjas grandes. Cuando comenzaron a tener hijos, se habían llenado de leche y Chanyeol creía que era un privilegio ver rebotar esos pechos delante de su rostro mientras lo follaba y poder chupar sus pezones rosados hasta extraer todo el líquido que tenían.
Por otro lado, Baekhyun dejó su ropa interior al lado de su marido, que sin pudor olfateó la tela cerrando los ojos.
Baekhyun caminó hasta su tocador, donde le dió la espalda al alto y se inclinó, para mostrar los labios rosados de su coño apretados entre sus muslos gordos. Chanyeol aprovechó que su polla estaba media dura y metió su mano en sus pantalones para comenzar a acariciarse vagamente.
La vista de la cintura fina de su esposo, su coño sin vellos, su culo redondo, sus caderas anchas y sus muslos pálidos lo volvían completamente loco. Sintió que su temperatura subió por lo que se sacó su camiseta para dormir y la tiró por algún lado, además sabía que a Baekhyun le excitaba ver sus brazos y su torso.
—Ábrete, amor.— Pidió con su voz gruesa y miró con atención cuando el rubio sujetó ambas mejillas de su trasero para mostrar sus dos agujeros, el de su coño y su culo, los que palpitaban ansiosos por llenarse.
Chanyeol bajó su pantalón junto a sus calzoncillos para liberar su polla y sus bolas, escupió en su mano y comenzó a bombear su erección.
—Tócate, amor, abre ese coño.— El bajito se excitaba con las ordenes de su marido y por el espejo del tocador pudo ver al alto tocando esa polla que lo hacía babear, era tan grande y gorda, rodeada de vello púbico negro, la punta era de un tono rojo y la necesitaba adentro, que llegué hasta su estómago y lo haga llorar.
Sintió su coño humedecerse y llevó dos de sus dedos a su boca para humedecerlos con su saliva, gimiendo ante la sensación de tener su boca llena de algo y nuevamente su interior se mojo más.
El rubio sacó de su boca sus finos dedos y los llevó a su coño brillante por su propio lubricante natural, abrió sus labios vaginales mostrándole a Chanyeol cómo su agujero se apretaba necesitado de su polla gorda y venosa. Delineó el agujero de su coño con ambos dedos y los metió de un golpe, rápidamente comenzó a embestir contra su interior, insatisfecho porque sus dedos finos no eran gruesos ni lo llenaban como su esposo podría hacerlo.
—N-no me llenan lo suficiente, Chanyeol.— Gimoteó de una manera patética, — necesito tu polla, amor, m-mis dedos no me llenan.—
El más alto apretó sus bolas con una de sus manos y con la otra acarició su pene, tocando la ranura de la cabeza esparciendo el pre semen por todos lados. Estaba tan concentrado mirando ese coño rosado con los dedos de su marido entrando y saliendo que casi había olvidado lo que había dicho el rubio.
—Por favor.— Su esposo dió un pequeño grito, su mirada llorosa y su expresión necesitada se reflejaban en el espejo del tocador.
—Ven aquí, bebé, voy a follarte pero primero quiero que me la chupes, ¿Te parece bien?— Baekhyun asintió al segundo y con un sonido húmedo, sacó los dedos de su interior para acercarse a su marido que estaba acostado todavía masturbándose.
Caminó hasta su cama compartida y se acomodó entre sus piernas abiertas arrodillándose.
Chanyeol lo miró con una sonrisa y tomó su propia polla hinchada para llevarla a sus labios, delineando con la cabeza roja de su pene toda la boca de Baekhyun, dejando sus labios todos mojados y brillantes, cubiertos de su líquido preseminal.
Baekhyun lo miró desde abajo y comenzó a besar toda su polla, desde la punta hasta sus bolas peludas. Después puso su boca caliente en su cabeza, ahuecando sus mejillas para luego sorber su presemen, jugando con su lengua en su ranura.
Con su mirada puesta en él, Baekhyun acomodó su rostro de lado para chupar la cabeza morada de su polla y luego bajar a chupar el tronco, como si estuviera comiendo un helado. También se encargó de delinear las venas de su miembro, deteniéndose en besar y pasar su lengua rosada por cada una de ellas.
— Deja de jugar, amor.— Pronunció con los dientes apretados y su mano puesta en su cabello rubio, incitandolo a bajar. Baekhyun sonrió alrededor de su polla dura y con sus bonitos ojos llorosos mirándolo fijamente comenzó a tragar más de él.
Alcanzó a llegar a la mitad, dónde comenzo a mover su lengua sobre la piel aterciopelada y ahuecar sus mejillas, levantando su cabeza para subir y bajar hasta la mitad de su polla dura. Había veces en donde iba hasta la punta y escupía sobre su erección, envolviéndola con sus bonitas manos para masturbarlo.
Chanyeol solamente gemía y veía como su esposo rodeaba su polla con sus lindos labios rojos e hinchados. Luego de unas succiones más, el alto decidió que quería más de esa apretada cavidad.
—Te ves tan lindo cuando me la chupas.— Dijo y el rubio lo miró sacudiendo sus pestañas mojadas, —Baja más, tragatela toda, bebé.—
Baekhyun sin protestar comenzó a bajar por todo su polla, sintiendo como llegaba hasta el fondo de su garganta. Comenzó a tragar alrededor de su verga y Chanyeol terminó empujando su polla hasta el final de boca donde lo mantuvo por un minuto.
El rubio apretó su linda nariz de botón contra su vello púbico, aspirando el aroma de sudor y jabón de su marido. Con una mano acarició las bolas grandes del alto y Chanyeol comenzó a embestir su boca, gruñendo de placer. Al alto también le excitaba mucho la forma en la que se resaltaba la silueta de Baekhyun en esa pose, su lindo culo levantado y su cintura formaban una S que le encantaba.
De la nada el pelinegro sujetó su cabello rubio con algo de fuerza y lo sacó de su polla de manera brusca para llevarlo a sus bolas. Baekhyun entendió a la perfección y se las llevó a la boca, chupándolas. Miró hacia arriba y vio a Chanyeol respirando pesadamente, con su brazo encima de sus ojos, el rubio sonrió y se apartó para comenzar a golpear el miembro rojo contra su lengua, gimoteando.
—¿Cómo quieres que te coja, bebé?— El alto le acarició el cabello viendo a Baekhyun chupar levemente su polla.
—Te quiero montar.— Sonrió dulcemente y Chanyeol acarició su mejilla con suavidad, realmente no comprendía como alguien podía verse tan angelical y hermoso mientras tenía una polla en la boca.
—Entonces hazlo, amor, hoy vamos a ir como tú desees.— Al parecer ese fue el único incentivo que necesitaba su adorado esposo, quien enseguida se alejó de él para comenzar a acomodarse entre sus piernas.
El rubio se sentó sobre sus propias rodillas y le dió la espalda, dándole una vista increíble de su cintura estrecha, su piel palida y sin imperfecciones, su culo gordo, hasta sus lindos pies acomodados a su lado. Sin decir nada, Baekhyun sujetó su pene y abrió con su otra mano la mejilla de su culo, para que Chanyeol vea como su polla gorda se forzaba dentro de su apretado coño.
Cuando la punta estuvo dentro, el bajito se hundió lentamente por su miembro y Chanyeol tuvo que respirar con fuerza, el calor apretado y húmedo de ese coño lo envolvía como una manga. Si fuera un poco menos experimentando, se podría correr ahí mismo.
Con los dientes apretados y la respiración acelerada, miró fijamente el pequeño agujero del culo de su marido que se convulsionaba pidiendo que lo llenen y, sin pensarlo, Chanyeol llevó unos de sus dedos a su boca para humedecerlo y después meterlo en el orificio de su marido, quien gimió y apretó con fuerza su polla. Más tarde Chanyeol se encargaría de llenar de semen ese pequeño agujero.
Baekhyun movió sus caderas en círculos con sensualidad, haciéndolo delirar y sentir que su polla se iba a derretir por el calor que aprisionaba su polla.
—¿Te gusta así, amor?— Preguntó el bajito y Chanyeol le dió una fuerte nalgada.
Baekhyun gimió por la dura palmada y se clavó hasta el fondo de su polla, donde sintió un cosquilleo delicioso en sus labios vaginales sensibles. Bajó la vista y notó como vello púbico de su marido se frotaba contra su coño mojado.
Baekhyun apoyó una de sus manos en la cama y con la otra frotó su clítoris, ya que a él le encantaba sentirse húmedo. Estaba ocupado calentando la polla de su marido sin importarle que el otro le pida que se mueva cuando notó con una sonrisa un pequeño bulto en su estómago, el cual acarició con su mano.
Si amaba estar delgado para ver la polla gorda de su esposo sobresalir por su fino abdomen, nunca nadie lo iba a saber.
—Baekhyun, muévete.— Chanyeol interrumpió sus pensamientos descaradamente, aunque al rubio le encantaba obedecer a su marido asique lo hizo, comenzó a balancear sus caderas, moverse en círculos, subiendo hasta la punta para luego bajar y chocar contra las bolas pesadas del alto, todo en un ritmo lento, casi tortuoso. El sonido viscoso y los gemidos del rubio llenaban la habitación.
Chanyeol amaba el ritmo pero justamente en ese momento quería destrozar a su pequeño marido, llenarlo de semen y ver como su crema blanca salía a borbotones de entre los labios rosados de su coño. Su polla se contrajo con interés por el pensamiento y sin preguntar, dió un embestida dura hacia arriba.
Baekhyun sintió como la cabeza gorda de su pene llegaba más profundo dentro de él mientras el resto de su polla frotaba deliciosamente su punto dulce y su cuerpo se desmopló por el placer, cayendo de cara contra el colchón suave por el placer instantáneo. Chanyeol azotó su culo con una mano mientras movía su grueso dedo dentro del agujero apretado de su hermoso esposo, que gemía tan lindo cada vez que lo embestía con fuerza.
El bajito comenzó a montarlo, moviendo su culo redondo y pálido de arriba a abajo en su polla, sacudiéndose de vez en cuando mientras Chanyeol empujaba sus caderas contra el, coincidiendo deliciosamente en sus embestidas.
Chanyeol necesitaba más, por lo que se levantó de su posición y se sentó de rodillas en su cama, agarrando las muñecas de Baekhyun y llevándolas a su espalda para impulsar sus golpes, moviendo el cuerpo de los dos. Admiró con gusto la vista de las muñecas pálidas del rubio siendo sujetadas por una de sus grandes manos bronceadas, asi como los lindos codos rosados de Baekhyun que hacían contraste con el resto de su piel blanca y tersa.
El rubio lloriqueaba sin parar hasta que sintió un cosquilleo familiar en su vientre bajo, por lo que comenzó a apretar más la polla pesada de su marido y a mojarse más.
—Me voy a correr.— Pronunció entrecortado con pequeñas lágrimas saliendo de sus ojos y Chanyeol llevó una de sus manos a su clítoris para acariciarlo con fuerza. Baekhyun comenzó a gemir tan fuerte que tuvo que poner su rostro contra su cama, ya que no quería despertar a sus pequeños hijos.
El pequeño cuerpo del rubio se convulsionó y terminó corriendose en la polla de su marido, quien siguió golpeando su coño sin parar hasta que Baekhyun se alejó voluntariamente.
—¿Estás bien, amor?— Preguntó el alto mientras sacaba su polla mojada de su interior. Acarició su fina espalda hasta que Baekhyun levantó su rostro del colchón, mostrando su expresión tan bonita, su cabello sedoso despeinado, sus lindos ojos llenos de lágrimas, además de la saliva que escurría de sus labios ya que no había cerrado su boca desde que comenzó a gemir con fuerza, era tan hermoso y el alto solamente quería volver a meterse dentro suyo.
El rubio se acostó de lado con sus piernas dobladas, acariciando sus pequeños pechos bonitos y pellizcando sus propios pezones. El alto quedó allí, contemplando al amor de su vida hasta que Baekhyun abrió con su mano una de las mejillas de su culo gordo, mostrando como la carne sobresalía de entre sus largos dedos.
—Metela, amor, dame más.— Chanyeol se acercó a apoyar la cabeza de su polla contra la entrada de su pequeño agujero anal, el cuál estaba apenas abierto por el dedo que le había metido anteriormente.
—Más tarde voy a cojerte por aquí, ¿Te gustaría, bonito?— Dijo el alto masturbándose con la punta de su polla en su culo, esparciendo su presemen por todo el orificio rosado que se apretaba contra el como si estuviera dándole besos.
Baekhyun gimió con fuerza, asintió y abrió más la mejilla de su culo, básicamente diciéndole que podía follar cualquiera de sus agujeros. Chanyeol sacó su polla de su culo y se acercó a él a darle un beso, asegurando de sostener con una mano la fina mandíbula de su pequeño rubio para moverlo a su antojo.
Una vez que su beso terminó, el alto abrió con sus dedos los labios vaginales del chico que estaban apretados por sus muslos gordos y apreció la vista de su coño que soltaba mucho lubricante brillante. Su polla palpitó y sin pensarlo, la metió dentro de él nuevamente.
Está vez se sentía mucho más jugoso y sensible todo, ya que Baekhyun contraía su interior con cada embestida, masajeando su polla de una manera majestuosa. Tambien pudo ver la bella expresión de su esposo, notando como sus ojitos se cruzaban por el placer y viendo la punta de su linda nariz que estaba de un tono rojizo por sus sollozos.
Llevó su mano hacia el cuello fino de su lindo rubio y lo apretó ejerciendo una presión deliciosa. Comenzó a embestir su agujero, ahora con más fuerza haciendo que el choque de sus bolas pesadas contra el culo de su marido hagan un ruido fuerte de palmadas.
Baekhyun gemía sin controlarse y hubo un empujón en especial que lo hizo temblar y gritar. Chanyeol apretó su cuello con más fuerza, diciéndole que bajara su voz pero su rubio solo asentía tontamente y a la siguiente embestida volvía a gritar.
De pronto los muslos de Baekhyun comenzaron a temblar y tiró su cabeza hacía atrás, sintiendo un vértigo que le hacía doblar los pequeños dedos de sus pies y le provocaba un cosquilleo familiar en su vientre. El alto sacó su mano de su cuello para forzarla entre los muslos gruesos de su pequeño marido y al instante, empezó a acariciar su clítoris.
El rubio inició a llamarlo por su nombre balbuceando tonterías incapaz de formular una oración cuando Chanyeol sintió un chorro que empujo su polla afuera de su coño, estaba teniendo un orgasmo intenso que mojó su vello púbico.
Y aunque al alto siempre esperaba que su marido vuelva a estar bien antes de meterse en el, esta vez su miembro palpitaba ansioso por volver a entrar al coño cálido y apretado del rubio asique, en medio de su orgasmo, volvió a meter su polla dura.
Baekhyun tapó su boca con su mano y comenzó a llorar sobreestimulado, sus ojos se volvían blancos por todas los empujes y su coño se sentía extremadamente sensible.
Chanyeol decidió cambiar de posición y lo puso boca arriba, haciéndolo abrazar sus propias piernas con sus brazos para comenzar a follarlo así. El pelinegro estaba encantado con follarlo de ese modo, ya que veía como sus pechos se movían en círculos. También le parecía sexy el sonido de los brazaletes dorados que Baekhyun llevaba en sus pequeños tobillos.
Comenzó a empujarse con mucha fuerza y se inclinó a chupar sus tetas, deseaba verlo embarazado nuevamente, Baekhyun se mojaba mucho más rápido y casi siempre quería montarlo solo para mantener su polla dura dentro de su coño y sentirse lleno. Aunque el bajito se cansaba rápido, siempre pedía tener sexo pero apenas terminaban se dormía.
De pronto, bajó la vista al abdomen fino de Baekhyun donde se marcaba una línea hermosa y vió un bulto que aparecía y desaparecia según sus embestidas. Puso su mano ahí y sintió sus bolas apretarse repentinamente, sus muslos temblaron y gimiendo se enderezó para soltar todo su semen dentro de Baekhyun. Se encargó de poner todo su peso en enterrarse hasta el fondo del coño jugoso de su marido para que su semilla llegue a todos lados.
Se quedó quieto unos minutos con la respiración acelerada y cuando salió, vió como su semen cremoso salía de Baekhyun hasta llegar a su culo. Chanyeol sonrió, puso una de sus manos en el muslo del rubio y con la otra agarró su polla para empujar su semen hacia dentro del coño rosado nuevamente.
—¿Te sientes bien, amor?— Baekhyun asintió con sus bonitos ojos cerrados y soltó sus piernas con lentitud.
—Necesito dormir, hazle el desayuno a los niños.— Lo miró con sus ojos entrecerrados y se acomodó para dormir.
Chanyeol lo miró lleno de fluidos y sabía que debía llevarlo a ducharse, pero apenas tocó a su marido para cargarlo, el otro lo detuvo somnoliento.
—Déjame así, me gusta sentirme lleno.— Pronunció en un puchero y casi al instante se durmió.
El alto hizo una mueca pero de igual forma besó la frente de su marido para luego irse a bañar con un pensamiento en la cabeza...
¿Será que Baekhyun estaba embarazado?
