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La algarabía en que la casa de los zorros Lan se encontró debido a su compromiso había causado mucha conmoción en el pequeño Lan Wangji, en sus cortos quince años de vida, jamás se imaginó que se convertiría en una esposa en otra secta por lo que su cara gélida ahora tenía un total semblante lleno de indiferencia por el deber que tenía que cumplir.
Sus padres estaban muy orgullosos de él, pues la oferta de su mano fue bien recibida en la secta Jiang, la secta más famosa entre todas por tener herederos y discípulos poderosos que en su mayoría nacían con un alma espiritual mítica por herencia.
Los líderes actuales de los Jiang eran dignos hijos de dragones de agua que traían consigo los monzones a las regiones donde se habían asentado convirtiendo sus tierras en las más fértiles y ricas de todas.
La gran suerte que la casa Lan recibió al enviar una carta de solicitud de matrimonio para unirse en familia fue bien acogida por parte de los Jiang que sin insistencia aceptaron de inmediato la mano de este segundo heredero sólo porque se trató de un gran espíritu de zorro blanco, sino también porque estaban interesados en extender sus conexiones con familias más antiguas que la propia.
El acuerdo puso de entendidos que Lan Wangji sería la esposa del discípulo más famoso que se vivía actualmente en la casa de los Lotos, un prometedor maestro de las siete artes que se destacaba con excelencia en el mundo del cultivo pero que era mayor que él por varios años, un famoso joven llamado Wei Ying, de cortesía Wei Wuxian, quien al parecer era más que un discípulo pues la familia Jiang se orgullecía de ese joven incluso mencionándolo como parte de la misma recibiendo la misma educación que el actual heredero y siendo mano derecha del mismo.
Aunque para la mayoría era desconocido si el rumor de que sólo era un humano muy hábil que no tenía un alma espiritual mítica era real o no, el simple hecho de que Wei Wuxian se convertiría en su esposo le causaba mucha incomodidad.
Por eso ahora que el contingente estaba viajando con destino al Muelle de Loto para la presentación de los esponsales, tenía con los nervios de punta al joven zorro, haciéndolo sentir un terrible vértigo en su estómago, aunque su familia lo atribuía a que era su primera vez en un viaje por barco que era muy largo, sólo Lan Wangji sabía que era por su completo rechazo al matrimonio arreglado.
Cuando llegaron de inmediato fueron recibidos por los líderes Jiang que estaban muy animados debido al compromiso, orgullos como ninguno, los líderes mostraron la belleza de su hogar a sus padres que estaban más que encantados por el paradisiaco lugar.
Todo el ajetreo y la algarabía de ambas familias tenía al joven Lan tan nervioso que sintió entre momentos con una terrible falta de aire, el vértigo en su estómago cada vez se sintió peor por lo que abandonó salir de allí con la excusa de necesitar un descanso momentáneo.
Conociendo los reveladores síntomas de los nervios, la matriarca de la casa Jiang amablemente dispuso de inmediato la habitación destacada para él durante su visita, al igual que un par de doncellas para guiarlo a través del gran laberinto de pasillos y puertas que hay en su hogar , pero este gesto sólo hizo que Wangji se sintiera como próximo a un necesario confinamiento.
La opinión de Wangji cambió casi de inmediato al llegar a la habitación pues las puertas laterales y las ventanas que estaban abiertas dejaban entrar a la habitación una cantidad de olores interesantes combinados con la frescura de la suave brisa veraniega regalándole una experiencia bastante acogedora al nervioso zorro .
Con la mirada curiosa sobre toda la habitación recorrió suavemente acariciando de vez en cuando algún artículo dispuesto para su uso sacando ligeros suspiros los cuales no pasaron desapercibidos para ambas doncellas que lo miraron complacidas pues al parecer ellas podrían darse cuenta de los nervios de la futura novia.
El ahora relajado Lan, curioseo un poco más alrededor de la bonita habitación hasta que la mirada ávida del joven viajó a través de toda la habitación hasta posarse al lago que estaba afuera
“¿El joven maestro desea visitar el pabellón del té?” Preguntaron casi en sincronía irrumpiendo sus pensamientos.
Lan Wangji asustado, miró a las jóvenes que apuntaron a un lado a las afueras de la habitación la cual conectaba con un pabellón bordeado rodeado de cientos de lotos en flor adornado con los emblemas de la familia con los llamativos colores violetas que sumaban gran belleza a la vista del lugar.
Wangji comenzó a aventurar sus pasos en dirección al pabellón cuando un par de risas sacaron al menor de su ensueño, en la distancia un par de hombres vestidos de violeta iban hablando y sonriendo abiertamente “El de la derecha de la espada violeta es el joven maestro Jiang Wanyin, el futuro líder del clan” Susurró suavemente una de las damas.
“Y el de la izquierda, el de la espada negra es el prometido del amo Lan, el maestro Wei” Aseguró la otra mujer. Las mejillas de Lan Wangji comenzaron a arder debido al sonrojo, cuando él recibió la pintura con el retrato de su prometido pensó que era bonito o que estaba agraciado, aunque en realidad el hombre era muy guapo sobre todo ahora que estaba sonriendo.
Las doncellas complacidas retrocedieron dejándole espacio al joven para que admirara un poco más a su prometido sonriendo entre ellas pues dada la belleza de ambas personas se esperaría que su descendencia fuera igual de impresionante.
Cuando llegó la hora de volver al salón principal de la familia Jiang los anteriores nervios del joven Lan volvió como una gigantesca ola que se lo estaba tragando, la ansiedad ponía en él una enorme carga que en su garganta se sentía como si hubiera tragado un copioso puño de arena.
A un par de pasos de la entrada Lan Wangji simplemente ya no pudo avanzar, sus pies que se convirtieron en plomo se detuvieron en seco, por lo que pidió a las doncellas que aún no abrieran la puerta, respirando con dificultad debido a los excesivos nervios, las mujeres que estaban viendo su reacción se acercaron a él ofreciendo suaves palmaditas en su mano y hombro “Tranquilo joven maestro” Susurraron en armonía “El maestro Wei no es una persona mala, no hay que temer” Dijon con completa confianza.
Detrás de él las pisadas de otras personas que iban en la misma dirección los hicieron mirar atrás “A-Cheng, no quiero ¿Y qué pasa si es un niño mimado? ¿Qué pasará si resulta ser toda una muñeca frágil? ¿Por qué me dejé convencer por la tía Yu? ¡Dime A-Cheng!” Preguntó el hombre en voz alta permitiendo que los presentes sonrieran menos Lan Wangji porque al parecer su prometido estaba en las mismas.
Una de las doncellas se acercó a él con pasos decididos haciendo que Jiang Wanyin se alejara del revoltoso hombre que de inmediato fue tomado de la oreja “¿Quiere el amo Wei tener cuidado con sus palabras?” Regañó la dama sin soltarlo.
“¡Aiya, aiya, aiya! ¡De la oreja no!” Cuando sus ojos se abrieron y notó que estaba parado justo frente a un bonito joven de túnicas blancas Lan su sonrisa fue abiertamente sincera y de inmediato sacó su habitual coquetería “¡Hola! ¿Quién eres? Preguntó haciendo que Lan Wangji frunciera el ceño notando su inútil coqueteo para después girar su cara en dirección a las puertas del salón con enfado.
A su lado Jiang Wanyin se mofó de él por haber sido rechazado “¡Ja! Pobre de tu prometido, ni siquiera fuiste capaz de reconocerlo” Dando un paso cerca del joven Lan, el loto saludó formalmente con la mejor de sus reverencias.
“¿Cómo iba a reconocerlo?” Preguntó ofendido Wei Wuxian “Es más guapo en persona, esa pintura no llega incluso a los talones de su belleza” La cara de Lan Wangji pasó de enojo a la vergüenza apenas Wei Wuxian paró sus palabras sacando una sonrisa satisfecha de las doncellas que lo habían estado apuñalando con la mirada.
Sin embargo, el joven Lan que ya se sintió más molesto que nervioso dio un paso al frente para entrar al salón de reuniones de la familia Jiang, volteando probablemente su rostro, entrecerrando los ojos simplemente para escupir una única palabra tajante “¡Ridículo!”
La burlesca risa de su hermano no se dejó esperar y las, ya no tan, amables doncellas miraron a Wei Wuxian con indignación total en el rostro prometiéndole en gestos que más tarde sería castigado.
